Bienvenida

¡GRACIAS POR SU INTERÉS!

Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para divulgar y compartir inquietudes e ideas, sobre todo en materia de turismo. Antes, he aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HEconomia, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://dl.dropboxusercontent.com/u/48698330/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf

Además, en las siguientes URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica: http://www.uhu.es/alfonso_vargas/ - http://alfonsovargassanchez.wix.com/geidetur

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://dl.dropboxusercontent.com/u/48698330/AunNoConocesHuelva.pps

__________________________________________________________

martes, 30 de diciembre de 2014

PUEDE VOLVER LA LUZ A HUELVA

Hace pocas fechas nos preguntábamos, en el artículo titulado A HUELVA SE LE HA APAGADO LA LUZ, ¿de qué vamos a vivir en el futuro?, haciendo un somero repaso a la alarmante situación de la economía provincial en sus principales sectores e iniciativas, a la par que apuntábamos a la involución poblacional que ahora el Padrón Provincial viene a confirmar: a nadie se le escapa que la falta de oportunidades está detrás de esta situación regresiva, que va más allá de las frías cifras. Era como un SOS.
Además de lo apuntado en dicho artículo, me propongo seguir ofreciendo propuestas constructivas. No podemos quedarnos en las lamentaciones ni en la reivindicación hueca, sino auscultar donde pueden estar esas oportunidades que ahora echamos en falta. Eso tiene que ver con la creación de un proyecto de futuro (plan estratégico) para la provincia, que los responsables públicos debieran liderar. En su origen, el PCTH me hizo albergar, quizás ingenuamente, que desde allí, desde la masa gris que podría concentrar al aglutinar y coordinar a los agentes del conocimiento, se pudiera irradiar la nueva economía onubense que la proyectara de verdad hacia el siglo XXI, pero hoy por hoy no es así, aunque pudiera serlo si se retoma su papel y se le da un giro y nuevo impulso. Tan no es así, que lo que hemos hecho, si nos fijamos bien, es volver al siglo XIX, a una economía extractiva basada en la recuperada minería, si es que la caída en los precios de estas materias primas (una permanente espada de Damocles que no podemos controlar) no nos agua la “fiesta” después de tanto esperar.
Sin dejarnos engañar por falsas expectativas, encontrar empleo va a seguir siendo difícil en Huelva, especialmente un empleo no precario y con expectativas de un prometedor desarrollo profesional. Por mi oficio, me preocupa sobre todo en lo que afecta a los jóvenes, a quienes esta situación afecta especialmente.
Con carácter general, salvo las nuevas tecnologías (TICs, bio-genética…) y los nichos de empleo “verde” (medio ambiente  y turismo), “azul” (energía) y “blanco” (salud y dependencia), el resto de sectores tienen un problemático pronóstico de crecimiento.
Adicionalmente, y ya acercándonos a la realidad provincial, me permito compartir con usted, estimado lector, las siguientes reflexiones:
-Empieza a calar lo que denomino una lluvia fina de nuevos emprendedores (jóvenes en edad y/o en espíritu) que encaran la realidad con una visión más amplia (generalmente han salido fuera, lo cual deja una impronta) y de una forma proactiva e innovadora, aún a pesar de que  nuestro país, según datos del Banco Mundial en su reciente estudio Doing Business 2015, ocupa el puesto  74 (entre 189 economías) en lo que se refiere a apertura de un nuevo negocio (en el estudio del año precedente ocupábamos el vergonzante puesto 114) , por dar sólo un botón de muestra de que seguimos sin ponérselo fácil a quienes se plantean crear su propia empresa. Esto enlaza, naturalmente, con un cambio profundo en las relaciones laborales en una economía abierta y globalizada, en el que el capital relacional es extraordinariamente importante. El empresario es cada vez más un conector de otros empresarios.
-Estos nuevos emprendedores no se sienten representados por las organizaciones empresariales tradicionales, en las que sus afiliados decrecen y, junto a otros factores que tienen que ver con los ajustes a que se ven sujetas por su sobredimensionamiento, los servicios que prestan son cada vez menores, lo que supone entrar en un círculo vicioso muy peligroso para ellas. O se adaptan o sucumbirán: han surgido nuevas formas de asociarse, tipo BNI o Doble On.
-Partiendo de que el recurso más importante en esta era es el conocimiento, pensemos en qué hemos acumulado gran cantidad de conocimiento a lo largo de las últimas décadas y qué puede hacer que nos convirtamos en un polo exportador de ese conocimiento. Por ejemplo, entre otros:
1.-Hemos tenido que luchar mucho para preservar nuestro medio ambiente (sobre todo por razón de la minería y la industria química), lo que debe indicar la existencia de un valioso stock de conocimiento en esa materia que cabe poner en valor con iniciativas empresariales.
2.-Hemos logrado  consolidar un sector agrícola basado en las berries. Eso debe significar que también en este campo podemos ser un referente, cuando menos nacional, en cuanto a conocimiento en la materia. El producto es importante, pero no lo es todo, ni mucho menos: el conocimiento acumulado o saber hacer puede serlo aún más.
3.- Si más de un tercio del territorio onubense está protegido, de forma que Huelva alberga en 341.000 hectáreas un parque nacional, dos parques naturales y ocho parajes naturales; a lo que debemos añadir que un sesenta por ciento de su superficie es masa forestal (a la cabeza de España), esto debe querer decir que poseemos una dilatada experiencia en la gestión de espacios naturales, con personal y conocimientos especializados.
Finalmente, no me resisto a hacer una referencia al turismo, que sigue sin ver esa luz que buscamos. La podíamos haber tenido pero nos la quitamos a nosotros mismos. Ahora que empezaba a calar…hasta el artista Pepe el Marismeño ha titulado su nuevo espectáculo ‘Huelva la luz del flamenco’. Huelva la luz de tantas cosas, como fue originalmente concebida esa marca que se ha dejado morir. Marca para el turismo, pero marca para toda Huelva, porque Huelva tiene un serio problema de imagen (o de no imagen).
Adonde quiero llegar es que el turismo no sólo son hoteles, apartahoteles, segundas residencias…Hay muchas actividades empresariales que giran en torno al turista. El alojamiento ha dejado de ser el epicentro, sin menoscabo de su significación. De la misma manera que en materia laboral, se trata de una industria cada vez más intensiva en conocimiento y nuevas tecnologías. ¿Por qué no ver el turismo en Huelva como un polo tecnológico generador de soluciones para esta industria sin chimeneas pero que también genera impactos, a veces negativos? Todo esto forma parte, como una pieza más, del modelo de desarrollo (en general y turístico en particular) que está aún por definir.
Hay mimbres, sobre todo humanos, para hacer una buena hoja de ruta que nos saque del anodino sota, caballo y rey actual. Pero eso pasa por una auténtica renovación: renovarse o morir, como siempre se ha dicho. Añadan a esta fórmula la apuesta por atraer talento, que nos apalanque y nos ponga en el mapa, lo cual incluye a la Universidad, como principal agente del conocimiento de la provincia, que debe alinearse definitivamente con esa hoja de ruta.
---
Publicado en Huelva Información, 28/12/14, p. 11.

viernes, 26 de diciembre de 2014

CÓMO SALÍR DEL POZO

Hace unas semanas, en una entrevista que me hicieron en un diario local, el titular fue “Huelva se nos está muriendo por inacción propia”. No quiero abundar en lo que todos/as sabemos y sufrimos, pero es evidente que la estructura económica de la que hemos estado viviendo, o simplemente sobreviviendo, en la provincia se nos está cayendo a pedazos: el resultado paro y pobreza con nuevos perfiles y cuantitativamente lacerantes, que gracias a la institución familiar (donde comen dos comen tres o cuatro o…), a las pensiones de nuestros mayores y a organizaciones solidarias como Resurgir (entre otras) se están sobrellevando sin estallidos sociales (tampoco negaremos la existencia de una cierta economía sumergida).  Sin olvidar la mayor de las descapitalizaciones: la humana, debido a la emigración de los más cualificados, muchos de ellos jóvenes formados en nuestra universidad.

La última en caer ha sido la fábrica de Celulosas, pero mañana será otra, del mismo modo que antes fue Astilleros o empresas del polo químico que cerraron. El sector turístico, la nueva gran esperanza, no se está beneficiando de la corriente alcista del resto de Andalucía y de España en general: al contrario (algo estaremos haciendo mal). Nuestra agricultura de vanguardia ya no es, en general, tan rentable como antes: surge la competencia y su reconocido dinamismo debe derivar hacia nuevas variedades, la diferenciación de las mismas y la transformación de estas producciones (los esfuerzos por impulsar los productos de cuarta y quinta gama parecen no haber cuajado aún). El Parque Científico y Tecnológico (PCTH) está en la UCI y el Parque Huelva Empresarial no ha cumplido sus expectativas ni muchísimo menos. Únicamente los proyectos mineros, con un largo periodo de preparación hasta su puesta en marcha y con fecha de caducidad predeterminada, palían este sombrío panorama, por los efectos directos e indirectos que generan sobre el empleo. Tras ellos debería quedar una economía diversificada, sin conformarnos otra vez con el “monocultivo” minero. Otros proyectos están en el horizonte, pero aún hemos de verlos hechos realidad. Ya nos pasa como a Santo Tomás: hasta que los veamos no nos los creeremos. Por último, pero no por ello menos importante en este somero repaso, las infraestructuras de transporte y comunicaciones demandadas siguen sin llegar, tras promesas y más promesas, maquetas y más maquetas.

¿Qué propuestas en positivo caben para ir saliendo de este ostracismo y decadencia?

-El gran plan estratégico que necesita la provincia de Huelva es la renovación generacional de sus dirigentes de todo tipo: políticos, empresariales, sindicales…Hace falta sangre nueva, ideas y bríos renovados, así como reforzar el espíritu de servicio público.

-Uno de los grandes problemas de nuestra provincia, que explica por qué determinados proyectos o infraestructuras no llegan y se derivan a otros territorios es nuestra falta de peso político y credibilidad allí donde se toman las decisiones importantes. Esto hay que trabajarlo internamente en las correspondientes organizaciones para que pueda remediarse, o al menos paliarse. No se trata de pedir por pedir: se trata de hacerlo con un modelo de desarrollo trabajado y serio detrás.

-Entender que la Universidad no es un apéndice de la comunidad local donde unos estudiantes y unos profesores están aparcados. Hay tres patas que tienen que colaborar: los agentes sociales (empresas y sindicatos principalmente), las administraciones públicas y la Universidad; la triple hélice, que se llama. Hasta ahora esto ha sido así en muy escasa medida. Hay que contar más con los agentes del conocimiento y apoyar la investigación científica sobre los problemas que nos acucian.

-Seguir en la línea de impulsar un emprendimiento innovador, sobre todo entre los más jóvenes. Esa lluvia fina que tarda en calar está tomando fuerza poco a poco. Hay iniciativas empresariales de este tipo realmente brillantes, con un conocimiento de vanguardia detrás que hace albergar esperanzas.

-Y ser más exigentes con quienes nos gobiernan, reclamando transparencia y periódica rendición de cuentas. Votar cada cuatro años no es suficiente.
---
Publicado en RESURGIR, nº 27, Navidad 2014, p. 4.

lunes, 15 de diciembre de 2014

A HUELVA SE LE HA APAGADO LA LUZ

Los hechos recientes con relación a empresas industriales señeras durante décadas y las frías cifras (del desempleo, de la evolución del turismo, etc.) muestran que la economía provincial va contra corriente: sigue cayendo cada vez más peligrosamente, sin verse arrastrada por el tímido ciclo alcista que se ha iniciado a nivel andaluz y español. Veremos hasta donde llega esa recuperación (no soy muy optimista al respecto), pero hoy por hoy la realidad es esa: el oro rojo de la fresa ya no es lo que era (aunque otras berries se abren paso con éxito en los mercados internacionales), la industria agroalimentaria (con la introducción de los productos de cuarta y quinta gama) no arranca, la pesca es cada vez más residual,  la industria química básica y actividades complementarias sigue contrayéndose y cerrando factorías (con el problema eterno de los fosfoyesos sin resolver), el ajuste en el sistema financiero no ha tocado fondo, el turismo retrocede mientras experimenta un boom espectacular en Andalucía y España en su conjunto, el comercio pasa por dificultades enormes ante la falta de capacidad de compra que trae consigo todo lo anterior, el Parque Científico y Tecnológico está en la UCI y el Parque Huelva Empresarial no ha cumplido ni mucho menos con sus expectativas. La única esperanza tangible de reactivación viene de la minería (lo demás está por ver), después de muchas zozobras y dilaciones, que hemos de gestionar con inteligencia para que no se convierta, otra vez, en un monocultivo con fechas de caducidad, sino en un foco que irradie diversificación.
En suma, ¿de qué vamos a vivir en el futuro? Los jóvenes más preparados y dispuestos a salir de su zona de confort se marchan fuera, siendo que esta convicción y disposición las noto más día a día en los universitarios con los que tengo el privilegio de trabajar. O sea, que además de todo lo anterior, el talento se nos está yendo por incapacidad de ofrecer unas razonables expectativas de desarrollo profesional. La brecha entre la Huelva oficial y la Huelva real es enorme, y el círculo vicioso se retroalimenta.
Y no salimos de las promesas incumplidas y los mantras de siempre, con las carencias de infraestructuras de transporte y comunicaciones como principal exponente: la búsqueda del enemigo exterior como barrera al aprendizaje (sin un atisbo de autocrítica) es un fenómeno bien estudiado. No digo que no sean justas estas reivindicaciones, sino que mientras se materializan o no (más bien será que no o muy tarde por nuestra falta de peso político allí donde se toman las decisiones importantes) hemos de hacer algo para salir de la depresión y parar la sangría que padecemos.
Para ello, necesitamos de nuevas voces, de nuevas conversaciones, de nuevas perspectivas, de nuevas pasiones, de experimentar nuevas alternativas. ¿No tiene la impresión, estimado/a lector/a que siempre son los mismos, hablando de lo mismo, dando vueltas a lo mismo, con los mismos mensajes y sin progresar nada? Hemos de romper ese círculo estéril para inyectar aire fresco, nuevas ideas, nuevos bríos, y eso pasa por la renovación, que bien hecha no significa despreciar la experiencia, bien al contrario. 
No quisiera terminar sin una referencia al turismo, que es el tema de futuro que más me ocupa. Ahí el símil del apagón de luz es aún más palpable, porque hasta nos hemos quedado sin marca turística que nos identifique y, por tanto, nos ayude a diferenciarnos en un mercado hipercompetitivo: “Huelva la luz”, la luz de tantas cosas tal y como fue concebida, ya pasó a la historia. Quienes tienen la responsabilidad de promocionar el destino así lo han decidido. Y he de reconocer que me equivoqué en mi vaticinio sobre 2014: pensaba que la corriente nos iba a arrastrar y que éste sería un mejor año, pero no lo será, y como onubense lo lamento.
Mis estudios indican que el futuro pasa por realizar cambios en la trama relacional del turismo provincial, con idea de mejorar las dinámicas del mismo. Así, el patrón de conectividad, el modelo de organización y de funcionamiento de nuestro sistema turístico habría de ser sustancialmente alterado.
Aparte de lo que reiteradamente se demanda desde el sector, es decir, de la mejora de su accesibilidad y movilidad interna (infraestructuras de transporte y comunicaciones) y de un esfuerzo comercial mayor, cabe añadir otras medidas que vendrían a revitalizarlo, sobre todo poner en marcha un ente gestor del destino que, aun incluyéndola, trascienda la mera promoción y que, como parte de su misión, lleve a cabo las actuaciones que se desgranan a continuación, con el apoyo de un Centro de Estrategia Turística que, desde la investigación científica, daría respuesta a las necesidades de estudio e información que en cada momento se requieran. Las resumimos en cuatro pilares:
1.-Una estrategia explícita a largo plazo, sabiendo lo que buscamos y por qué y para qué actuamos en un determinado sentido. Repensar lo que venimos haciendo a la luz de nuestra realidad particular y de las tendencias que marcan el turismo contemporáneo. Planificar, alejándonos de los impulsos asistemáticos. 
2.-Capacidad de organización para ejecutar y revisar periódicamente la hoja de ruta trazada, así como coordinar los esfuerzos de los actores implicados.
3.-Una actitud proactiva para inocular en los agentes del sector pautas de actuación fundamentales para incrementar nuestra competitividad (como el trabajo colaborativo, la inteligencia competitiva a partir de la monitorización de los mercados, la innovación en un sentido amplio -no sólo tecnológico-, etc.).
4.-Un apoyo permanente en los agentes del conocimiento.
Visto desde fuera, todo esto transmitiría una imagen de destino serio, organizado y que sabe lo que quiere; eso ayudaría a convencer a que inversores potenciales terminen siendo inversores reales, a que las potencialidades se transformen, progresivamente, en realidades; esas que generan empleo y mayor bienestar.
Pero todo esto, ahora, es inexistente (o casi). Y es ahí donde encontraremos respuestas a preguntas como: ¿qué nos está pasando?; ¿por qué no terminamos de arrancar, si tenemos mimbres para hacer un buen y competitivo cesto?
Hacer promoción sin gestionar el destino, sin ordenar la casa por dentro antes, seguirá significando que cuanto mayor sea ese esfuerzo promocional más fuerte será el boomerang que se nos vuelve en contra, porque las expectativas de quien nos visita se verán defraudadas. ¿Tan difícil es entender esto?
---
Publicado en Huelva Información, 14/10/14, p. 10

(*) Y no he referido, por obvio, el colapso de la construcción, así como la delicada situación financiera de la universidad, a la que habría que prestar una mayor atención para saber de verdad por qué se ha llegado a la lamentable situación actual. Tampoco la ruina del Recre.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

HABLEMOS DE ECONOMÍA

Con el Prof. Luiz Moutinho, de la Universidad de Glasgow. Entrevista emitida el 12 de noviembre de 2014 en Canal Luz Huelva. No se la pierdan. Es uno de los grandes de nuestro tiempo: https://www.youtube.com/watch?v=UZR9raeccyk



En la Universidad de Huelva, el día 11-11, pronunció la lección titulada PARADIGM REVERSAL AND TECHNOLOGICAL AGITATION.