Bienvenida

¡GRACIAS POR SU INTERÉS!

Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para divulgar y compartir inquietudes e ideas, sobre todo en materia de turismo. Antes, he aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HEconomia, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://dl.dropboxusercontent.com/u/48698330/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf

Además, en las siguientes URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica: http://www.uhu.es/alfonso_vargas/ - http://alfonsovargassanchez.wix.com/geidetur

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://www.dropbox.com/s/8ada1ku91qtoknc/AunNoConocesHuelva.pps?dl=0

domingo, 26 de julio de 2015

¿SEGUIRÉ ESCRIBIENDO? NO LO SÉ

Me refiero al turismo en la provincia de Huelva. Por el momento:


-No a la promiscuidad economía-política. Estoy indignado con quienes medran en torno a los representantes políticos en nombre de nuestra tierra (en general contra quienes se dedican a medrar alrededor del poder, sea donde sea).

-Quienes no escuchan otras ideas (independientemente de que las compartan o no), no reconocen errores, no respetan la inteligencia de la gente,...no merecen ni un minuto más de mi tiempo.

QUIERO CONCENTRARME EN LO QUE BUSCO Y HACE AÑOS QUE NO ENCUENTRO EN MI PROPIA CASA UNIVERSITARIA: UN PROYECTO EDUCATIVO E INVESTIGADOR QUE ME ILUSIONE Y UN LUGAR/COMUNIDAD DONDE ME SIENTA SUFICIENTEMENTE VALORADO.


lunes, 20 de julio de 2015

EL MURO: DE LO QUE PODRÍAMOS HACER (y II)

Como quedó dicho en el artículo precedente, “El Muro de lo que podríamos hacer” contendría dos partes. La primera fue dedicada al turismo en la capital, y ahora, la segunda, al turismo provincial. Ambas guiadas con el mismo espíritu: objetividad en el análisis y carácter constructivo de las propuestas, enumeradas seguidamente:

1.-Superar la falta de autocrítica.

Dos días antes de la Nochebuena del año pasado, el Papa Francisco pronunció públicamente las siguientes palabras “Una Curia que no hace autocrítica y no se actualiza y no intenta mejorar es un cuerpo enfermo". Pues esto mismo es lo que nos pasa en el turismo provincial. Analice, estimado lector/a, el cuadro que sigue, referido a la provincia de Huelva:

Calificación del viaje realizado (1-10)
Año
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
Índice sintético de percepción

6,9

6,8

6,9

7,2

7,5

7,7

7,6
Diferencia con respecto a Andalucía

-0,1

-0,3

-0,3

-0,4

-0,5

-0,4

-0,6
Fuente: IECA (Encuesta de Coyuntura Turística de Andalucía).

Es obvio que las diferencias respecto a la media andaluza han ido creciendo, a lo que hay que añadir que Huelva es la provincia peor valorada. Tomando los datos más recientes, de 2014, frente a nuestro 7,6 y a la media andaluza de 8,2: Almería 8,4; Cádiz 8,1; Córdoba 7,8; Granada 8,2; Jaén 7,9; Málaga 8,4; Sevilla 8,0.

Entre todos los factores que este estudio de la Junta de Andalucía valora cada trimestre, los atributos peor parados son, con diferencia, los taxis y los autobuses, es decir, la movilidad interna. La provincia de Huelva está a la cola a gran distancia, como muestra la tabla siguiente:

Calificaciones del viaje
Almería
Cádiz
Córdoba
Granada
Huelva
Jaén
Málaga
Sevilla
Andalucía
Transportes públicos: Autobuses
8,2
8,0
8,6
7,9
6,9
7,7
7,9
7,8
7,9
Transportes públicos: Taxis
8,4
8,1
9,2
7,8
6,5
7,6
8,1
7,9
8,0
 Fuente: IECA (Encuesta de Coyuntura Turística de Andalucía, 2014).

Y no es sorprendente: ya nuestras encuestas (cuando se hacían hace años) lo manifestaban contundentemente, somos muchos los que tenemos referencias de las frecuentes quejas a este respecto, y es un clamor en las redes sociales. ¿Qué ha pasado con el Consorcio de Transportes Metropolitano de la Costa de Huelva? ¿Qué supervisión se ejerce?  La música no coincide con la letra.

2.-Demoler la barrera del enemigo exterior.

Nuestra incapacidad para la autocrítica es consecuencia de haber levantado una de las más clásicas barreras al aprendizaje, ampliamente descrita en la literatura de gestión: la del enemigo exterior. Todo esto no es responsabilidad nuestra: será que las estadísticas están mal hechas; son otros los niveles de gobierno (de otro color político, claro) que nos tienen manía y no nos dan los recursos que necesitamos ni hacen las inversiones precisas, etc. etc. Cuando en realidad muchas acciones de mejora sí que están en nuestras manos, pero es una manera de auto-justificarse. En lugar de eso, asumamos, por favor, que de sabios es rectificar.

3.-Aprender de la experiencia: la promoción es necesaria pero no suficiente.

¿Cómo casan los esfuerzos de promoción, en los que, como es natural, se vende el paraíso, con las carencias en tantos aspectos, en los que estamos a la cola de Andalucía? Esa promoción, con más o menos recursos económicos (no interesa eso ahora), se nos vuelve en contra como un boomerang, por la sencilla razón de que las expectativas no son satisfechas: es una de las reglas elementales del marketing. La satisfacción es la resultante de la diferencia entre las expectativas creadas y la calidad percibida. Si las expectativas son altas (y hay razones para poder crearlas) pero la calidad percibida es baja, como de hecho ocurre según muestran las cifras oficiales, el grado de satisfacción va a ser bajo, con el agravante de que la cadena de la calidad percibida se rompe por el eslabón más débil: es decir, aunque otros eslabones estén fuertes (por ejemplo el alojamiento), si no corregimos los débiles (y eso no está en manos de los hoteleros, que son también damnificados pese a que dentro de sus establecimientos lo hagan muy bien) la resultante será negativa. Cualquier estudiante de Administración y Dirección de Empresas sabe esto, que en suma no es sino comprender la diferencia entre promoción y gestión del destino. No existe gestión del destino porque no existe ni coordinación ni planificación, y esto no puede existir si no hay liderazgo. Nadie ha asumido este papel.

4.-Definir, explicitar negro sobre blanco, cuál es el modelo turístico por el que Huelva en su conjunto apuesta, porque no todo vale, y actuar erráticamente tampoco: a qué tipos de clientes queremos atraer, qué debemos ofrecerles para satisfacer sus necesidades, como vamos a hacerlo (qué capacidades necesitamos, con quienes hemos de aliarnos,…)  y cuánto nos va a costar. ¿Qué vende Huelva? ¿En qué nos diferenciamos?  ¿Cuáles son nuestros principales atractores, aquellos recursos que verdaderamente movilizan al cliente potencial para desplazarse hasta aquí, y poner especial énfasis en ellos? ¿Cuál es nuestra marca, difuminada hasta ya dudar acerca de cuál es: Huelva la Luz, Siente Huelva, Tierras del Descubrimiento,…? Es que necesitamos una marca que nos haga reconocibles en un mercado tan hiper-competitivo y que transmita los valores que nos interesan, sabiendo que para prestigiarla hay que hacer una apuesta por ella consistente y a largo plazo.

Como dijo el filósofo hispano-romano Séneca, “No hay viento favorable para quien no sabe adónde va”. Dicho lo cual, esto no puede ser definido unilateralmente, sino entre todas las partes implicadas. El riesgo es que con alguna infraestructura de transporte de alto impacto este modelo sea en realidad determinado por una sola parte interesada, máxime si del lado público se hace dejación de su responsabilidad.

5.-Apoyarse en los agentes del conocimiento. Datos e información para tomar decisiones. ¿Alguien puede dudar a estas alturas del siglo XXI de esta aseveración, de esta necesidad? Pues en el turismo onubense sí, créame: ni siquiera los representantes empresariales lo reivindican, que debían ser los primeros interesados en que los dineros públicos se inviertan con la máxima eficacia y eficiencia. Bien al contrario, a quijotes como un servidor, que de forma altruista (sólo impulsado por su espíritu universitario y el compromiso con su tierra y sus gentes) lleva muchos años trabajando sobre ello y predicando en el desierto ofreciendo montañas de ideas a través de sus artículos (de opinión –véase http://alfonsovargassanchez.blogspot.com - y científicos - http:// http://www.uhu.es/alfonso_vargas), se le llega a faltar al respeto por algún discrepante, imagino que por resultar incómodo y por manifestar que el actual status quo, limitado y cerrado, es un corsé más que un factor de progreso para el sector. Ese status quo que sigue estancado en la promoción asistemática, sin querer dar el paso a la gobernanza del destino, que requiere de una visión a largo plazo creada de forma participativa, de una estrategia desarrollada en un plan que de verdad se ejecute y tenga un seguimiento y rendición de cuentas, que propicie la coordinación entre los agentes públicos y privados, y que defina un ente gestor que ejerza el imprescindible liderazgo del que ahora se carece. No es fácil, nadie lo dijo, pero con convicción, voluntad y compromiso se pueden ir dando pasos en ese sentido.

En resumen, todo esto se podría sintetizar en la imperiosa necesidad de no repetir los mismos errores. Como dijo Einstein, "Locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes".  Honestamente (y ojalá me equivoque), no soy optimista. Los hechos son tozudos, aunque nadie está en posesión de la verdad absoluta, y menos yo. Por eso, no voy a caer en la locura, y con este artículo me despido, al menos en lo que al sector turístico local/provincial se refiere: todo está ya escrito. Tampoco a nivel institucional la Universidad de Huelva (y esta es mi mayor frustración, descorazonador en realidad) ha hecho ningún esfuerzo añadido  al respecto, reforzando su contribución a un sector sin duda estratégico para la economía onubense del presente y, aún más, del futuro. Mil gracias por haberme leído y llegar hasta aquí.
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Publicado en Huelva Información, 19-7-15, p. 11. 

lunes, 13 de julio de 2015

EL MURO: DE LO QUE PODRÍAMOS HACER (I)

“El Muro de lo que podríamos hacer” tiene dos partes. A esta primera, dedicada al turismo en la capital, seguirá una segunda pensada para el turismo provincial.

A Javier Rodríguez Zapatero, andaluz (cordobés por más señas) y director general de Google para España y Portugal, le leí hace poco una frase de la que tomé buena nota: "Hay que tener una saludable falta de respeto por lo imposible".

Huelva es una ciudad en transformación, obligada diría yo. De una ciudad de base industrial, viene transitando desde hace tiempo, poco a poco y al hilo del retroceso de la industria química y básica, hacia una urbe amable virada a los servicios, en el que el binomio turismo/ocio ha de jugar su papel. Véase sino el proceso de peatonalización que ha ido produciéndose en su entramado urbano.  Deberíamos poder conjugar ambas actividades (una economía diversificada es una economía más fuerte), pero a nadie se le ocultan las dificultades (por el tipo de industria que hemos heredado),  la controversia y hasta la división que existe en la ciudadanía, así como por la incapacidad colectiva para resolver el problema de los residuos, en especial los de las balsas de fosfoyesos.

Parecería que es una misión, sino imposible, bastante difícil la de convertir Huelva capital en un destino turístico, pero como caracterizan a estos artículos de opinión, vamos a aplicar esa saludable falta de respeto a la que antes se aludía con el mismo afán constructivo de siempre: la principal limitación está en nosotros mismos, en nuestras ideas, en  nuestra creatividad, en nuestro arrojo. No seamos nosotros quienes de entrada nos pongamos los límites; seamos realistas, porque los recursos son los que son, pero pensemos en grande.

He aquí una lista de actuaciones que podríamos (y pienso que deberíamos) hacer para relanzar el turismo en la capital onubense:

1.-Aprovechar el efecto capitalidad. Simplemente por ser la capital muchos turistas que están en la costa se acercan a Huelva: hagamos que se sientan cómodos entre nosotros enfatizando ese carácter amable y acogedor de una ciudad relativamente pequeña  en la que sus gentes se vuelcan con quienes nos visitan porque nos sentimos orgullosos de ello. Eso requiere de una alianza ciudadana que hay que seguir labrando, hasta que el surco sea suficientemente profundo. Como dijo el filósofo chino Confucio, “No es posible enseñar a otros si no puedes enseñar a tu propia familia”. Enseñemos a nuestros propios conciudadanos los valores de todo tipo de encierra la ciudad, para que ellos sean nuestros mejores embajadores. Esto es consonante con estudios que hemos realizados que constatan su actitud muy favorable hacia el desarrollo de un turismo (sostenible) en la localidad a la vez que un bajo nivel de conocimiento de sus planes de desarrollo turístico. Estos (así se decía en el plan estratégico de turismo sostenible de la ciudad que hace unos años se elaboró) han de ser hechos con la participación y complicidad de quienes aquí residen, y dentro de un modelo de ciudad que ha ser explicitado antes, a través del correspondiente plan estratégico.

2.-El turismo en la capital es muy dependiente de los flujos turísticos que recibe la costa. Difícilmente el turismo en la capital va a crecer si a nivel provincial (sobre todo en la costa) el turismo no despega. Esta realidad exige de una estrecha colaboración entre todas las administraciones públicas involucradas. El color político no debiera haber sido un impedimento, pero lo ha sido: ahora no hay excusa.

3.-Vender el potencial de la capital como enclave desde el que es posible visitar cómodamente buena parte de la provincia y del Algarve portugués: vender, pues, Huelva capital y su interland, con playa, espacios naturales, golf (dos campos en su área metropolitana), etc. Cuenta con ventajas comparativas, a parte de la cercanía a casi todo (en coche, claro): el alojamiento es más barato (aunque faltaría alguno con piscina y servicios complementarios), la oferta gastronómica es buena y variaba…faltaría una mayor y atrayente oferta cultural, más allá de las fiestas locales. ¿Por qué no, por ejemplo, un tren del vino, que conectara Huelva con La Palma en las épocas y días del año más adecuados? No estaríamos inventando nada: lo hacen en otros lugares.

4.-En línea con ese potencial vinculado al turismo gastronómico, Huelva debe plantearse ineludiblemente el objetivo de obtener una estrella Michelín. Y no es una utopía, a tenor de cómo ha evolucionado la restauración en los últimos años. El apabullante fenómeno de los foodies hace que la ecuación tradicional cambie: el atractor principal es la restauración, mucho más si se obtiene y se promociona bien esa referida estrella. Después habremos de convencerlos con nuestra oferta cultural y de ocio en general para que lleven a cabo otras actividades en nuestra ciudad, elevando su nivel de gasto.

5.-La gastronomía no es el único recurso: hemos de aprovechar todos nuestros recursos idiosincrásicos, aquellos que nos hacen diferentes, únicos: arqueológicos, cabezos, patrimonio (barrio obrero, muelles cargaderos de minerales…), personajes ilustres…Lo primero “Conócete a ti mismo”, como dijo Sócrates, filósofo ateniense de la antigua Grecia. La riqueza arqueológica fabulosa con la que contamos, aunque esté bajo tierra (o en el fondo del mar), puede ponerse en valor hoy en día con el uso de las nuevas tecnologías; los cabezos (hoy abandonados) son miradores espléndidos, de día y de noche; el patrimonio que nos singulariza debe protegerse y cuidarse convenientemente; las rutas emocionales recreando las andanzas de nuestros personajes ilustres (pintores, escritores, toreros…) nos permitirá recuperar nuestro pasado, a veces injustamente relegado,  etc. Apoyemos a nuestros emprendedores con más talento, que los hay, a poner todo esto en juego.

6.-La capital onubense puede contribuir decisivamente a paliar la estacionalidad de nuestro turismo, si se consigue mejorar su accesibilidad vía ferroviaria y marítima: turismo MICE (reuniones, inventivos, convenciones, eventos), turismo de cruceros (con una terminal de pasajeros digna en un lugar de atraque digno),,..

7.-Huelva tiene que trabajar muy seriamente para resolver su severo problema de imagen, sobre todo, en estos momentos, ligada a la contaminación. Esto no quiere decir que hayamos de tapar el problema, sino resolverlo de una vez. Quizás debiera pensarse, más que en acciones puntuales, en configurar un ente gestor de nuestra imagen pública, de nuestra marca. Al mismo tiempo, porque no pocas veces el problema es de no imagen, Huelva precisaría de algún “campeón” (quizás el museo del que se viene hablando últimamente; edificios nobles para acogerlo no nos faltan, entre los varios desde hace mucho tiempo vacíos y caminando hacia su inexorable ruina) y/o de un gran evento con amplia repercusión mediática  que la situara en el mapa nacional e internacional.

En suma, los consumidores (turistas en este caso) quieren productos que cuenten historias emocionales, que tengan magia y que inspiren. Walt Disney lo resumió así: “Quiero ver sonreír la gente cuando se va”. Ese debe ser el fin de todo lo que hagamos en esta nueva industria sin chimeneas, que no es sólo fuente de puestos de trabajo poco cualificados, sino que cada vez se define más como una industria intensiva en conocimiento.
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Publicado en Huelva Información, 12-7-15, p. 12

viernes, 10 de julio de 2015

CUADRO DE MANDO DE LA PROVINCIA DE HUELVA COMO DESTINO TURÍSTICO (2008-2014)

ÍNDICE DE CONTENIDOS

INDICADORES DE COMPETITIVIDAD

GESTIÓN DEL DESTINO
1.-Oferta
2.-Demanda
3.-Presión territorial
4.-Presión demográfica
5.-Estacionalidad
6.-Índice de percepción

MERCADOS
7.-Diversidad de mercados de origen
8.-Ajuste de la capacidad del destino a la demanda
9.-Rentabilidad

PRODUCTOS Y RECURSOS
10.-Turismo de sol y playa
11.-Turismo de golf
12.-Turismo náutico
13.-Turismo rural
14.-Turismo gastronómico

CALIDAD DE VIDA
15.-Peso del turismo en la economía
16.-Satisfacción con la comunidad

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Publicadio en HEconomia el 09/07/2015: http://www.heconomia.es/proveedores.asp?o=-603152732
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lunes, 6 de julio de 2015

TURISMO GASTRONÓMICO

Yolanda Perdomo, Directora del Programa de Miembros Afiliados de la Organización Mundial del Turismo, manifestaba recientemente en una entrevista que hay nueve millones y medio de turistas cuya principal motivación para viajar a España es la gastronomía. Vienen a comer, y luego hacen otras cosas (visitas a museos, edificios históricos, compras, etc.).

Este cambio progresivo en la ecuación turística, cuando tradicionalmente se venía movido por otros atractores y, de paso, se aprovechaba para probar la gastronomía local, resulta especialmente interesante para una ciudad como Huelva, en la que esta ecuación invertida podría aplicarse si se persevera en la senda ya trazada y se complementa con una oferta cultural atractiva.

Es interesante observar cómo, precisamente durante la crisis, han aparecido nuevos restauradores que han reinventado la gastronomía local. Una gastronomía afamada por la calidad de sus materias primas (en la mente de todos), pero que ahora une esa calidad con nuevas elaboraciones y una oferta más variada y rica. La gastronomía local es cada vez más una actividad sustentada en la creatividad y la innovación, intensiva en conocimientos en ocasiones altamente tecnificados. Con todo, hemos de ser conscientes que el turismo gastronómico es más que un buen restaurante, como también señala la Sra. Perdomo. La experiencia gastronómica es la clave, que es un concepto más amplio que la gastronomía en sí misma, que incluye el ambiente del restaurante, el servicio, la información al comensal, la activación de los sentidos a través de nuevas sensaciones... Y también un "cluster" de buenos restaurantes capaces de proporcionar experiencias gastronómicas memorables.

Una encuesta online realizada por quien suscribe en 2013, con una muestra de 401 informantes, concluyó que la gastronomía debería ser el eje principal de la promoción turística en la ciudad de Huelva, habiendo coincidencia en esta apreciación general tanto entre los vinculados profesionalmente al turismo como entre los residentes en la ciudad (pueden obtenerse más detalles en la obra "El turismo en la provincia de Huelva: de dónde venimos, dónde estamos y ¿hacia dónde queremos ir?").

A este aspecto se une la ventaja que de partida representa el efecto capitalidad y su capacidad de arrastre de los flujos turísticos que se dirigen sobre todo a la costa, así como una localización desde la que, por cercanía, es posible visitar cómodamente (a ser posible en coche) buena parte de la provincia y del Algarve portugués, además de contar con una oferta hotelera en general más económica que en las playas. Por último, la consolidación del turismo de cruceros y las anunciadas mejoras en las infraestructuras de transporte abrirán un horizonte más halagüeño al turismo capitalino y a sectores como el comercio, con una mayor apertura, por ejemplo, al turismo de convenciones y congresos o incluso al de golf por la proximidad de dos atractivas instalaciones en Aljaraque, en una ciudad amable inmersa en un proceso de transformación que la hace más humana y social. Venga y lo comprobará: esto es lo más importante.

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Publicado en Huelva Información, 5/7/15 (Suplemento "Turismo de Huelva, p. 10).
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