Bienvenida

¡GRACIAS POR SU INTERÉS!

Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para divulgar y compartir inquietudes e ideas, sobre todo en materia de turismo. Antes, he aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HEconomia, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://dl.dropboxusercontent.com/u/48698330/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf

Además, en las siguientes URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica: http://www.uhu.es/alfonso_vargas/ - http://alfonsovargassanchez.wix.com/geidetur

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://dl.dropboxusercontent.com/u/48698330/AunNoConocesHuelva.pps

__________________________________________________________

viernes, 16 de junio de 2017

DESDE LA IRRELEVANCIA, EN UN POZO QUE PARECE SIN FONDO

Desde la irrelevancia de quien no está en la política universitaria (ni en la otra, de la que mimetiza sus vicios); y en el pozo (que parece) sin fondo de una burocracia profesional (en terminología del eminente Prof. Henry Mintzberg) que siempre seguirá reclamando más y más financiación para sí.

Desde la irrelevancia de quien no está en ningún bando y no cree en esa lógica tan simplista como extendida y perversa del “estás conmigo o estás contra mí”, que luego exige la tarea, no siempre posible, de coser las heridas de la división; y en el pozo (que parece) sin fondo de un sistema en virtud del cual lo único que cuenta en la práctica es ganar el voto de los varios sectores internos, sin intervención alguna de la sociedad, que es a la postre la que financia con sus impuestos y a la que nos debemos como servidores públicos.

Desde la irrelevancia de quien tampoco está en la lógica del “qué hay de lo mío”, aunque eso le haya traído como consecuencia que iniciativas propias no hayan ganado la voluntad de quienes han ostentado el poder, antes, ahora y asumo que también después (es decir, la referida irrelevancia interna); y en el pozo (que parece) sin fondo de una lógica del crecimiento de la que parece imposible abstraerse, sin reparar en los límites que la realidad de los recursos impone y de una sociedad que galopa a lomos de desarrollos tecnológicos, como la digitalización, que inexorablemente terminarán por ocasionar, y más pronto que tarde, un impacto severo en el funcionamiento de universidades como la nuestra, de corte tradicional (aunque cuestiones de este tipo vayan más allá de los periodos electorales de cuatro años y no suelan aparecer en las agendas correspondientes).

Desde la irrelevancia de quien no se empeña en arrastrar votos de nadie ni para nadie desde su posición, por modesta que sea, sino que cree que cada elector, independientemente de su categoría académica o administrativa, tiene que sentirse con plena libertad individual y convicción para decidir responsablemente el sentido de su voto; y en el pozo (que parece) sin fondo de estructuras que prometen seguir “engordando” para que el mensaje que llega al votante mayoritario sea el que éste quiere escuchar, que es el que cree más le beneficia en sus intereses.

Desde quien piensa que las promesas han de casar con los hechos de una trayectoria pasada de la que todos somos tributarios (para que además de sonar bien sean creíbles), y sin pasar por alto que en una provincia que, durante los últimos 25 años, ha avanzado tan poco en otro tipo de infraestructuras, su universidad, sin embargo, ha crecido de manera importantísima, casi inimaginable cuando comenzó la famosa reivindicación de tres (3) facultades para Huelva, considero que, sin dispersar aún más los recursos, la prioridad debiera ser consolidar y mejorar lo que tenemos, que no es poco, hasta cotas de excelencia irrefutables, lo cual significa, básicamente, apostar por la excelencia de las personas en un entorno de trabajo que les ayude a desarrollar al máximo su potencial.

Y todo ello en el marco de algo que debió estar claro desde su origen y que aún, al menos en parte, está por definir, y de manera explícita: el modelo de universidad al que aspiramos (titulaciones, centros/institutos de investigación, transferencia a la sociedad, el rol e inserción de la UHU en su comunidad local/provincial...), la visión que día a día nos empeñaremos en hacer realidad por tener la mirada puesta en lo que colectivamente hemos imaginado. Como dijo el cineasta George Lucas: "Nada se hace sin que antes se imagine". Ese sueño a alcanzar, generador de ilusiones y motivaciones renovadas, será el gran punto de referencia que necesitamos para orientar la toma de decisiones. Si no sabemos adónde queremos llegar no será posible asegurarnos que estamos en la senda correcta. Una universidad no se debería construir a impulsos espasmódicos, por muy bien intencionados que sean, sino de forma planificada, ordenada; no con la luz corta, sino con la luz larga. Naturalmente que tengo mis ideas acerca de ese modelo, y de porqué no se ha definido como debiera, pero no son esas las que interesan en este trance.

Desde la humildad, esta es mi última petición para los candidatos a rector/a de la UHU, como continuación de mi post anterior, previo a la primera vuelta de estas elecciones (*): básicamente que nos ayuden a entender por qué y para qué se hace lo que se hace, y que nos ayuden a arrimar el hombro sabiendo cuál es el proyecto en el que estamos embarcados y qué se espera de cada quien; proyecto que no podrá ser sólo el de los miembros de la comunidad universitaria, aunque ahora sólo sean estos quienes voten, sino el de toda la sociedad onubense. Que nos ayuden a sentirnos relevantes, aún sin estar en esa política, en un barco no sólo con fondo (siguiendo la analogía del pozo), sino con un rumbo claro.

Me temo muy mucho que esta petición no tendrá eco, igual que mis preguntas previas siguen sin respuesta: la irrelevancia, la política, la desilusión.

(*) Disponible en: http://alfonsovargassanchez.blogspot.com.es/2017/04/mis-preguntas-para-los-candidatos.html

3 comentarios:

  1. Querido Alfonso.

    Cuando no sabemos donde estamos, ni adónde queremos llegar, como tu dices, ni tampoco sabemos para que estamos donde estamos lo mas normal y lo mas posible es que estemos en la senda incorrecta.
    Desgraciadamente eso no solo pasa en las universidades sino en todos los aspectos de la vida, donde solo nos preocupamos de tener el poder a través de los votos de los demás que después no los tenemos en cuenta, ni los representamos.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Fausto. Una gran preocupacion, al hilo de esta reflexion, es que hemos llegado a un punto tal que no parece haber vida fuera de la politica: solo quienes a ella se arriman, en ella se cobijan y medran, parecen tener recorrido, por mediocres que sean. Todo lo que no sea eso, cada vez tiene menos valor. A que nos lleva esto? Hacia donde vamos? Un abrazo.

      Eliminar
  2. Estimado Alfonso, siento responderte tarde y desde otra perspectiva, quizás más optimista. Tu eres relevante y puedes emerger si quieres. Es verdad que el entorno no ayuda, es verdad que muchos preguntan por lo mía, sin importarles los demás. Pero la edad te lleva a construir una canasta con los mimbres que tienes, pero solo con los que sirven, desechando los inútiles. Ya he aprendido, a estas alturas, que los amigos están por encima de ideologías y partidos. Tu lo eres. Tampoco es tiempo de vanidades, por eso puedo dar un paso al frente, libre para buscar mi utopía, mi universidad, con sus mimbres, en un barco donde todos quepamos para trabajar en busca de Itaca, una Itaca que nos hará más sabios. Un barco que alumbre y guíe, y deje con su mala mirada a los que han hecho de lo suyo un norte errático. Disfruta de tu trabajo, de tu universidad, de tus alumnos, de tus compañeros y amigos, no te acomplejes porque vayan ganando la partida los pérfidos, porque en el camino hay gente que busca una Itaca resplandeciente, que no te hará más rico, pero sí más sabio.

    ResponderEliminar