Bienvenida
¡GRACIAS POR SU INTERÉS!
Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para la transferencia y divulgación del conocimiento, particularmente en materia de turismo. Como complemento:
-He aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HECONOMIA, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://www.dropbox.com/s/oblyls2fi3tov7g/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf?dl=0
-Los 12 artículos de la sección EL MURO del diario Huelva Información (año 2015): https://www.dropbox.com/s/sqlyhbqu1hc7if1/ElMuro_HI_2015.pdf?dl=0
-Y las múltiples colaboraciones en Hosteltur: https://www.hosteltur.com/comunidad/usuario/vargas
Además, en la siguiente URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica (mi legado): https://padlet.com/alfonsovargassanchez/cvm56nauhvrhsnua
Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://www.dropbox.com/s/8ada1ku91qtoknc/AunNoConocesHuelva.pps?dl=0
domingo, 21 de agosto de 2016
CONTRA CORRIENTE
Los Juegos Olímpicos (tanto los de verano que acaban de concluir como los de invierno) son los eventos deportivos por antonomasia. Cada cuatro años asistimos a esta gran exaltación del deporte en general. Un gran espectáculo y un gran negocio a la vez, que crece y crece en cada edición y que mueve cantidades de dinero cada vez más ingentes.
Como seguidor del deporte y de los deportistas, más o menos en función de modalidades preferidas y procedencias, lo ocurrido en estas dos semanas largas me suscita algunas reflexiones, que asumo estarán alejadas de las habituales y más amables de leer o escuchar: de ahí el título de este post. No por ello dejo de enfatizar que el deporte encarna valores de gran importancia, a través de cuya práctica se hacen tangibles y se transmiten, en especial a través de quienes obtienen la gloria de participar y, aún más, de ser galardonados en eventos de envergadura universal como los referidos Juegos: esfuerzo, sacrificio, disciplina, superación, trabajo en equipo, sana competitividad…Quienes llegan a este Olimpo merecen el reconocimiento social: es muy muy difícil lograrlo y dejan un poso positivo en la sociedad de la que forman parte.
Con todo, este aserto es compatible con otras miradas, como las siguientes:
*El deporte implica emoción, pasión, pero de ahí a la histeria hay un paso que debería, pienso, llamar a la reflexión. Vivimos en una sociedad hiperconectada y mediática, de los medios de masas, que parecen, al menos en algunos casos, haber cruzado esa frontera. ¿Confiere esto más audiencia? La histeria es por definición irreflexiva, acrítica, contagiosa, y hay que pensar si eso es lo que nos conviene. Mi opinión es que no, aunque algunos crean que funciona y la practiquen.
*¿En qué cree la gente, sobre todo las nuevas generaciones? En una sociedad como la nuestra, descreída, con la religión en declive, la política profundamente desprestigiada, un sistema económico en el que la persona queda a su servicio y no al revés, instituciones más que cuestionadas,… ¿está el deporte, y los valores que representa, ocupando un papel más central en la vida social? Parece que sí. Tiene la virtud añadida de servir de válvula de escape.
*Es indudable que tras un éxito olímpico hay, además de talento, años de mucho y duro trabajo. Ahora se les reconoce, con el gran altavoz que representan los medios de comunicación de masas y las redes sociales: el deporte vende mucho y, por ello, hace marca. Más que de los deportistas que han sido tocados por los dioses del Olimpo, que suelen manifestarse públicamente de manera bastante sensata, la exageración se apodera de las masas, tanto más cuanto más cercanos se sienten de ellos, sea por paisanaje, por simpatía personal o por ser fan del deporte de que se trate. Sin perjuicio de ese trabajo, también otros, en otros quehaceres, se dejan lo mejor de sus vidas en otras tareas de gran impacto/beneficio social, aunque sean más oscuras, menos conocidas. Si la pregunta es por qué no han estado tan en la lupa mediática y no han tenido la trascendencia que teóricamente merecerían, la respuesta seguramente es porque esas noticias no venden tanto, no están tan impregnadas de emoción y pasión. Y si algo se vende es porque hay quien lo compra, y hay cosas que se compran más y otras que se compran menos. Al final depende de todos y cada uno de nosotros: pensémoslo.
*¿Actuaríamos igual, por ejemplo echándonos a las calle, festejándolo en las fuentes públicas y con recibimientos en plan heroico de representantes políticos varios que, a menudo, más que apoyar usan -no dejarse usar en estas situaciones es pedir demasiado por temor a la ingratitud-, si en lugar de un/a medallista olímpico/a nos hubiera salido un/a Premio Nobel? ¿Le damos la misma importancia al científico que dedicó tantos años de su vida a desarrollar, pongamos por caso, una vacuna que ha sido capaz de salvar millones de vidas? Me temo que no. Y esta es una cuestión de escala de valores sociales, que tiene una gran trascendencia. Muchos pequeños sueñas con ser algún día uno de estos deportistas de élite, no un científico. Si, por poner otro ejemplo, reconocemos que nos falta mucho espíritu empresarial es porque, entre otras razones, el emprendimiento (el empresario/a que arriesga de verdad) no está prestigiado como debiera en la escala social. Esta es la trascendencia, que no deberíamos dejar pasar por alto.
En consecuencia, pongamos las cosas en sus justos términos, con cariño pero con mesura a la vez, lo cual exige repensar nuestra escala de valores y sus prioridades, en función de lo que aportan en cada momento histórico al progreso social.
Me gustaría ver que a científicos, inventores, maestros, emprendedores…de primera línea le dispensamos el mismo fervor que a estos deportistas (o clubes de fútbol, por citar el deporte rey): ni más ni menos. Creo que nos iría mejor como país, pero no es más que una ilusión. Esta escala de valores parece, hoy por hoy, estar en vías de extinción. La gran interrogante es adónde nos lleva. Naturalmente, yo tengo mi teoría (que no me complace), pero dejo que cada cuál, si lo desea, se construya la suya.
P.D.: Queda por ver hasta qué punto los Juegos de Río van a mejorar las condiciones de vida de los cariocas. Esta es otra paradoja: la de la burbuja deslumbrante del deporte de élite, con sus fantásticas infraestructuras fruto de enormes inversiones públicas, frente a la cruda realidad de las favelas, es decir, de la enorme desigualdad y lacerante pobreza. ¡Siempre nos quedará el aumento del turismo!
NOTA: Continúa en CONTRA CORRIENTE (II):
http://alfonsovargassanchez.blogspot.com.es/2016/08/contra-corriente-ii.html
viernes, 12 de agosto de 2016
CUADRO DE MANDO DE LA PROVINCIA DE HUELVA COMO DESTINO TURÍSTICO (2008-2015)
INDICADORES DE COMPETITIVIDAD
GESTIÓN DEL DESTINO
1.-Oferta.
https://www.dropbox.com/s/ribnpta1u4ynbj9/EL%20DESTINO%20HUELVA%20DURANTE%20LA%20CRISIS_2008-2015.pdf?dl=0
jueves, 28 de julio de 2016
PASÓ HACE UNOS DÍAS EN CHINA
Si estás ejecutando un proyecto de desarrollo turístico y deseas trascender el mercado doméstico internacionalizando tus mercados emisores, el referido sentido común dicta que debes escuchar a quienes conocen esos mercados exteriores. Si tienes a mano un buen abanico de expertos de diferentes partes del mundo, muy poco cuesta mostrarles lo que estás haciendo y contrastar tus ideas con ellos. Buscar inspiración escuchando sus sugerencias es lo inteligente, con un retorno que superará con creces el esfuerzo de organizar su visita.
Esto es lo que hace unos días ocurrió en la región de Huidong, en la provincia de Guangdong, en el sureste chino, cuya capital es Cantón (o Guangzhou), la tercera ciudad de la República Popular de China, con unos 14 millones de habitantes (la provincia cuenta con alrededor de 110 millones). Y ahí estaba yo, el único español, junto a otros colegas de EE.UU., Australia, Europa… El intercambio de ideas y puntos de vista con colegas chinos y del resto de participantes en esta delegación fue muy enriquecedor, así como con las autoridades locales vinculadas al turismo.
Mi agradecimiento a la Sra. Wen Xueyin, Directora del Huidong Tourism Bureau, y al Sr. Yang, Vicepresidente del gobierno local -en la foto en la cena de despedida-, por hacerlo posible, así como a los organizadores del 6th AHTMM Conference. Como casi todo en China, el proyecto de desarrollo turístico en marcha, del litoral y del interior, tiene dimensiones colosales, pero aún está por ejecutar en buena medida: ahí es, precisamente, donde han querido compartir sus ideas con nosotros y recoger nuestras reflexiones.
Como muestra de la extraordinaria belleza del enclave un botón, en forma de fotografía. En ella se puede ver la desembocadura del “Pearl River”, el tercer río más largo de China -el mismo que atraviesa la ciudad de Cantón, cuna de la mundialmente conocida cocina cantonesa- y sus dos bahías con decenas de kilómetros de playas de arena fina y muy blanca. Sus valores naturales son incuestionables, con una reserva de tortugas de mar que incluye una playa de acceso prohibido.
Mucho más en el siguiente vídeo: https://dl.dropboxusercontent.com/u/48698330/%E5%B1%B1%E6%B5%B7%E6%83%A0%E4%B8%9C-%E6%83%A0%E6%B8%B8%E5%BF%83%E5%8A%A8.mp4
En este contexto, el debate abordó aspectos clave como la planificación estratégica, la sostenibilidad (especialmente, aunque no sólo, en su dimensión ambiental) y la capacidad de carga del destino, la autenticidad de la experiencia turística, la necesidad de segmentar la oferta, etc.
jueves, 7 de julio de 2016
CRUCE DE CAMINOS
Como él mismo manifiesta: "El objetivo del programa, que hacemos con mucho cariño y de forma totalmente desinteresada, es estimular a los espectadores a realizar una de las actividades más enriquecedora que puede hacer el ser humano, como es leer y viajar".
Os animo a seguirlo.
martes, 7 de junio de 2016
EL TURISMO QUE VIENE
Somos producto de ese entorno pero productores del mismo a la vez: esta es parte de la complejidad de un sector turístico en la que cada vez importan menos las acciones y más las interacciones que se desencadenan entre los diversos actores de un mosaico hiperconectado, como nos muestra la iniciativa internet.org de Facebook o el Proyecto Loom de Google (hiperconectividad que se extiende a los objetos con la Internet de las Cosas). Nuestro nuevo papel como estrategas es el de tejer la malla o red de interrelaciones (colaborativas) que más nos interese: con clientes, proveedores, instituciones públicas, agentes del conocimiento (especialmente las universidades), etc.
Todas las industrias se van a ver penetradas por las tecnologías de vanguardia, y el turismo no es una excepción. Ya estamos viendo los primeros pasos en la aplicación de inteligencia artificial (chatbots de compañías aéreas y otras), realidad aumentada (con apps móviles diversas), hologramas que actúan como asistentes virtuales (en aeropuertos), tareas rutinarias (como cargar equipajes) en las que el trabajo humano es reemplazado por robots, hoteles sin recepción (con estos servicios automatizados),…Hemos de acostumbrarnos a convivir con esta nueva realidad, que avanzará de forma imparable.
La innovación es, pues, esencial para competir, colocándose en el corazón de toda nuestra arquitectura estratégica, siendo que la urgencia de actuar en este sentido es palmaria. Cada empresa turística y cada destino deberían preguntarse, por tanto, qué están haciendo para estimular la innovación en sus respectivas esferas; qué están haciendo para estimular la aceptación del cambio y propiciar un más rápido e intenso proceso de aprendizaje (e incluso desaprendizaje) en sus respectivas organizaciones. Parafraseando a Arie de Geus, planificar en este contexto fluido significa cambiar mentalidades, no hacer planes a la antigua usanza.
Pero para pensar “out of the box” e innovar con sentido, la primera pregunta que hemos de hacernos es quienes son nuestros clientes, porque su perfil evoluciona, aunque solo sea como consecuencia de la demografía y los cambios generacionales. Por ejemplo, ¿realmente estamos entendiendo a la nueva generación de “millennials” (o generación Y)? Acostumbrémonos a ella, porque es una de las mayores fuentes de clientes/turistas.
La gente ya no vienen a comprar; somos nosotros quienes hemos de salir a vender: esto es un axioma en una competencia global como la turística. Y hemos de hacerlo habiendo segmentando el mercado y con propuestas de valor adaptadas a cada segmento: intentar vender de todo a la masa no funciona. Con todo, hemos de saber que en el turismo que viene esos segmentos (o microsegmentos) serán diferentes a los actuales, porque serán menos puros. Así, mucha gente busca el precio más económico para su vuelo en una compañía de bajo coste, a la vez que gusta de alojarse en un hotel de lujo y, por qué no, almorzar en un establecimiento de comida rápida. Somos así de complejos: una misma persona puede moverse para unas cosas en el segmento “low-end” y para otras en el “high-end”. Esto significa, también, que el mercado se ha polarizado o dualizado: el mayor riesgo es quedar atrapado en la zona intermedia.
¿Y qué vender? El concepto de experiencia se ha sobreutilizado tanto que ha perdido su glamour: todo el mundo ofrece ya experiencias. O consigues diferenciarte de verdad ofreciendo algo percibido como único/exclusivo, o lo que queda es competir vía precios (tratando de ser el más barato), sin que ello signifique que el esfuerzo por diferenciarse implique olvidar la variable costes. Hemos de transitar a una nueva fase, en la que la propuesta de valor al cliente se sustente en vivir emociones, esas que anhela y desea compartir, esas que dejan huella por su significado. Vamos hacia una era emocional, en la que se integrará la nueva economía digital del turismo.
Los destinos perderán importancia: lo que realmente importa es lo que puedes hacer, no donde lo haces. Y ello con un marchamo de autenticidad: un turista más experimentado e informado espera y exige más. Bienvenidos a las emociones, lo que es lo mismo que decir a la humanización del turismo. En la era de la tecnología, las personas (tanto turistas como residentes) y la interacción entre ellas en las comunidades locales será clave para lograr el referido marchamo de autenticidad. Véanse sino iniciativas como “Meet the Locals”,“Like a Local”, “Do it Yourself‐DIY”.
Por tanto, si el destino es lo que puedes hacer en un determinado territorio (los hoteleros de toda la vida han dejado de ser el centro de este universo, aunque se resistan y aún encuentren algunas complicidades políticas), si el destino no se crea sobre el papel (sujeto a corsés administrativos) sino en la mente del turista, si la nueva economía colaborativa (P2P) ignora a los intermediarios tradicionales, si los productos no son propiedad de los destinos, si hasta los pequeños negocios pueden promocionarse de forma efectiva a través de operadores como Google, Facebook, Groupon y otros, ¿seguirán necesitándose esas organizaciones que hoy existen en los destinos para su promoción? Si no evolucionan hasta convertirse en entes gestores que coordinen a sus actores, generen oportunidades para los mismos a través de una adecuada planificación y proyecten el genuino significado de un territorio capaz de conectar con las expectativas de sus “targets”, terminarán por ser prescindibles y desaparecer.
Post seleccionado como destacado por Hosteltur, 09/06/16.
Referenciado en el diario canariasahora el 11/06/16:
http://www.eldiario.es/canariasahora/canariasopina/Vender-diferenciado_6_525707428.html




