Bienvenida

¡GRACIAS POR SU INTERÉS!

Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para la transferencia y divulgación del conocimiento, particularmente en materia de turismo. Como complemento:

-He aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HECONOMIA, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://www.dropbox.com/s/oblyls2fi3tov7g/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf?dl=0

-Los 12 artículos de la sección EL MURO del diario Huelva Información (año 2015): https://www.dropbox.com/s/sqlyhbqu1hc7if1/ElMuro_HI_2015.pdf?dl=0

-Y las múltiples colaboraciones en Hosteltur: https://www.hosteltur.com/comunidad/usuario/vargas

Además, en la siguiente URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica (mi legado): https://padlet.com/alfonsovargassanchez/cvm56nauhvrhsnua

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://www.dropbox.com/s/8ada1ku91qtoknc/AunNoConocesHuelva.pps?dl=0

miércoles, 6 de marzo de 2013

TURISMO GASTRONÓMICO

El artículo del mes pasado, sombrío por el balance global del año turístico 2012 que los números –objetivamente- dictan, concluía, sin embargo, con una dosis de esperanza. Dentro y a pesar de la crisis hay sectores que están siendo capaces de cambiar, de evolucionar positivamente. Dentro del turismo, éste es el caso de la restauración, de la gastronomía local. Aunque no es un fenómeno limitado a la ciudad de Huelva, me referiré a la capital porque quizás sea dónde se pueda identificar con más nitidez.
La gastronomía onubense siempre tuvo una buena reputación, pero más por la calidad de sus materias primas que por lo elaborado de sus platos. Sin perjuicio de la belleza de esa simplicidad, que debe seguir estando ahí, el mundo en que nos ha tocado vivir nos exige reinventarnos periódicamente. Y en Huelva, en unos años especialmente difíciles (quizás debido a ello), la restauración local se está reinventando con la irrupción de una serie de chefs que están siendo capaces de darle un aire nuevo, moderno, innovador. Un fenómeno interesante, sobre todo en el sentido de colocar la creatividad y la innovación en el corazón de la arquitectura empresarial; y ésta es una lección transferible a cualquier actividad económica.
Andoni Luis Aduriz, uno de esos cocineros que ha puesto la gastronomía española en el escaparate mundial, declara en el libro de Marta Fernández Guadaño “Reinventores” (2012), que “el problema es cuando no tienes ideas; ahí estás muerto”. Instalarnos en el “sota, caballo y rey” significa no ya no avanzar, sino retroceder, y eso no nos lo podemos permitir en un mundo en el que, como venía a decir la Reina de Corazones en el cuento de Alicia en el País de las Maravillas, aquí hay que correr mucho para seguir estando en el mismo sitio. Es el precio, hoy, de la supervivencia.
Los restauradores de éxito son creadores que han alcanzado una gran notoriedad en la sociedad y han prestigiado su profesión gracias a una capacidad innovadora que les permite reinventarse cada cierto tiempo. Han conseguido levantar expectación acerca de sus próximas creaciones, al tiempo que generar pasiones, controversias, debate. Sea como fuere, sus propuestas no pasan desapercibidas. Y en Huelva nos hemos subido, felizmente, a este tren.
En muchos destinos urbanos, el turista acude atraído por la visita a un gran monumento, museo, etc., y de paso aprovecha para comer. Hoy por hoy la ciudad de Huelva no cuenta con esos ganchos, pero sí puede tener otros. En concreto, cuenta con una nueva gastronomía que está a gran altura. De tal suerte que aquí podríamos invertir la ecuación, de forma que ese gancho sea, precisamente, el de disfrutar de una experiencia gastronómica de primer nivel, y de paso hacer otras cosas (visitas, compras…). Convertiríamos lo que tradicionalmente ha sido visto como complementario en el centro de nuestra trama turística.
Siempre hemos tenido recursos (las referidas materias primas de acreditada calidad que están en la mente de todos, locales y foráneos), pero ahora  estamos en condiciones de diseñar una oferta gastronómica con productos que en nada tienen que envidiar a la mayor parte de las ciudades, y esto hemos de aprovecharlo y potenciarlo.
Dani García, otro de esos conocidos chefs que aparecen en el citado libro, dice en un pasaje del mismo que “un cocinero ahora habla de ideas de negocio, gestión y relaciones comerciales con los proveedores y sus colegas; antes, sólo hablábamos de recetas”. Esto refleja la transición de la creatividad (las ideas) a la innovación (los productos y experiencias gastronómicas) y a la gestión (para alcanzar la rentabilidad del negocio), a la par que la dualidad cocinero-empresario, el profesional creativo que está en los fogones y a la vez dirige su propio restaurante (o cadena).
A partir de ahora tenemos que empezar a tomar a los chefs-empresarios de Huelva como referencia, porque están haciendo un gran trabajo: están inyectando talento y tecnología, propiciando con ello el renacer de la gastronomía local. Además, están organizados y cooperan entre sí. Este nuevo impulso puede (debería) contagiar a muchos otros, abriendo un nuevo y prometedor horizonte lleno de posibilidades. Ambas gastronomías, la nueva y la tradicional, nos pueden ayudar mucho a encontrar nuestro sitio en el complejo panorama turístico nacional (e incluso más allá). Observado desde fuera, es como lo veo: arroja una brillante luz.
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Publicado en HEconomia el 5-3-13

martes, 5 de marzo de 2013

UNA GRAN INICIATIVA, QUE DEBE PROSEGUIR

Cómo pasa el tiempo...Estos cinco años de Comunidad Hosteltur han supuesto para mí un soplo de aire fresco, de intercambio con los profesionales del sector (nuestro Grupo “HUELVA LA LUZ”, dinamizado por GEIDETUR, es un buen ejemplo), algo que para los académicos no siempre es fácil, pese a ser imprescindible. Necesitamos construir puentes mucho más sólidos entre el mundo académico y el profesional, y esta Comunidad ha sido, y debe seguir siendo, un pilar importante, aún más si cabe en su nueva etapa. Más que un canal de información, lo ha sido de comunicación, es decir, de ida y vuelta, de retroalimentación mutua, siendo éste un proceso clave para la mejora de un sector que, pese a ser la primera industria del país, sigue estando, no diré olvidado, pero sí en un segundo plano en tantas y tantas decisiones políticas. En lo que a la universidad se refiere, a nivel de investigación científica sigue sin recibir la atención que merecería su destacado papel en la economía nacional y lo que representa para la imagen de España en el mundo. Como tampoco están, en general, a la altura de las necesidades actuales los estudios universitarios en turismo. Para mejorar todo esto necesitamos de unos canales estables y eficaces de interacción con el mundo profesional, para beneficiarnos mutuamente. Es de interés de todos que el turismo salga fortalecido, y sólo será así si creamos una economía del turismo soportada en el conocimiento y en la que la innovación se sitúa en el corazón de su arquitectura estratégica.

Ayer, sin ir más lejos, recibía el enlace a un artículo publicado en Portugal titulado "O Turismo promove um país de criados". Aún hay gente, mucha, que sigue viendo el turismo así, demostrando un desconocimiento brutal de lo que es el turismo hoy: una industria intensiva en trabajo, tan necesario en estos tiempos (pese a verse afectado por la estacionalidad), pero también intensiva en tecnología, en conocimiento puntero capaz de irradiar nuevas soluciones que mejoren el desempeño de las organizaciones y, a la postre, la experiencia del turista. La Comunidad Hosteltur ha jugado, y estoy seguro que lo seguirá haciendo, un papel relevante en esa tarea de transmitir a la sociedad lo que el turismo es en realidad hoy, que es diferente a lo que fue ayer, y será distinto a cómo será mañana. Eso sí, sea lo que fuere, lo co-crearemos entre todos. Comunidades como ésta son instrumentos facilitadores de la conversación y la co-creación.

El turismo es un mundo lleno de oportunidades, porque está ligado a los sueños, a la ilusión: la limitación más severa de todas es la que está en nosotros mismos, en nuestra imaginación, en nuestra creatividad, en nuestra capacidad de convertir esas ideas frescas en productos que despierten el apetito del turista, en la generación de experiencias especiales. Comunidades como ésta contribuyen a alimentar el complejo proceso que está detrás de todo esto, detrás del mosaico o malla tupida como analogías con las que podemos ayudar a visualizar la complejidad de esta fascinante industria, con la que se hace feliz a tantos millones de personas, aunque sea por unos días.

Felicitaciones y adelante con bríos renovados. Seguimos necesitando de la Comunidad Hosteltur.

miércoles, 6 de febrero de 2013

BALANCE DEL AÑO TURISTICO 2012

No habrá sorprendido al lector habitual la temática del artículo de este mes, pues en el anterior ya se anunció que en éste haríamos un primer balance del sector turístico provincial en el año pasado, que bien podríamos calificar, parafraseando a la reina de Inglaterra, como “annus horribilis”. También otearemos el horizonte cara a 2013.
 
2012, infelizmente, ha sido el año del desplome: las caídas del 10,90% del número de viajeros y del 12,11%  en el de pernoctaciones justifican este apelativo. Hasta el 2011 conseguimos resistir la crisis, pero en este último año el deterioro progresivo que las economías familiares han sufrido durante el último lustro en nuestro país se ha terminado por sentir en toda su crudeza. En 2006 se superó por primera vez en nuestra historia el millón de viajeros, y por primera vez desde entonces no hemos podido superar ese umbral psicológico, como puede observarse en la tabla que sigue, que recoge la evolución durante el último lustro, el lustro de la actual crisis.

HUELVA
Viajeros
Pernoctaciones
Estancia Media
Año
Total
Residentes en España
Residentes en el extranjero
Total
Residentes en España
Residentes en el extranjero
(días)
2012
945.309
749.507
195.802
3.330.544
2.354.075
976.468
3,52
2011
1.060.978
874.479
186.498
3.789.516
2.827.617
961.898
3,57
2010
1.068.297
861.589
206.707
3.801.990
2.789.688
1.012.301
3,56
2009
1.066.307
867.641
198.666
3.646.310
2.710.307
936.002
3,42
2008
1.099.908
887.732
212.175
3.658.862
2.577.560
1.081.303
3,33
Fuente: elaboración propia, con datos del INE (Encuesta de Ocupación Hotelera).

Aún en este contexto general adverso, no sería ni ajustado ni inteligente limitar las conclusiones de nuestro análisis a la tan traída y llevada crisis, como única causa de estos malos resultados. Si tenemos en cuenta que a Huelva le ha afectado más en términos relativos, esto es señal de que el análisis y las conclusiones deben ser más cuidadosos y profundos si queremos extraer algo positivo de todo ello. La idea fuerza es la siguiente: nuestro entorno ha cambiado, y no va a volver a ser el que teníamos en el escenario pre-crisis, pero seguimos actuando de la misma forma. Seguimos haciendo básicamente lo mismo en un medio, en una industria, que se está alterando sustancialmente, por lo que si no cambiamos el paso no podemos esperar grandes cosas.

Las dificultades de accesibilidad al destino, fruto de las carencias bien conocidas en las infraestructuras de transporte, son una realidad que nos sitúan en una posición de desventaja, pero tampoco deben ser una excusa para la inacción.  Lo peor que nos puede ocurrir es que la crisis nos paralice; es preciso dinamizar a los agentes del sector, pero no parece haber liderazgo para ello.

A tenor de estos datos, es claro que el desplome referido se debe a la caída del turismo nacional; el turismo extranjero ha crecido ligeramente, aunque sin llegar a alcanzar las cotas de 2010. Este último aspecto es positivo, y en él se debe perseverar irremediablemente. Debemos tender a un modelo más diversificado, geográfica y temporalmente. Esto significa un modelo de desarrollo turístico más abierto a otros países emisores y, por tanto, menos dependiente del turismo nacional, que al menos a corto plazo seguirá deprimido. Como también un modelo menos estacional y basado en el sol y playa.

Todos estamos persuadidos que la provincia de Huelva tiene mucho más que ofrecer, pero necesita de una hoja de ruta clara que confiera coherencia y consistencia en el tiempo a aquello que hacemos. Como también debemos entender, sin menoscabo de su importancia, que gestionar un destino no es sólo promocionarlo, con mayor o menor creatividad. Sea como fuere, un cambio de modelo no se improvisa: debe ser un proceso bien diseñado con arreglo a un plan a medio/largo plazo que ponga en valor nuestros recursos (patrimoniales, humanos, materiales) en el marco de una nueva visión compartida. La pregunta que sigue es si hay voluntad de que pueda llegar a existir.

En lo que al 2013 se refiere, las expectativas no son halagüeñas: no parece que la situación económica doméstica vaya a mejorar; las decisiones últimamente tomadas (como la subida del IVA) o el cierre de determinados establecimientos hoteleros (aunque sea en temporada baja, como el Parador de Ayamonte) no ayudan, sobre todo en los esfuerzos desestacionalizadores (al menos ha reabierto el hotel que da apoyo al campo de golf de Isla Canela, aunque sin el respaldo de una cadena hotelera); algunas zonas de playa están padeciendo un deterioro natural muy acusado (Matalascañas y otras); tampoco va a haber avances en las infraestructuras de comunicaciones, ni hay signos de que desde los poderes públicos y/o desde los representantes empresariales se haga algo para salir del “sota, caballo y rey” en el que estamos instalados.

La única esperanza está en que los mercados emisores europeos sigan comportándose bien y nosotros seamos capaces de seguir, poco a poco, llegando hasta ellos con un mensaje atractivo que los cautive (la luz es un buen leit motiv). El riesgo está en que incluso las economías europeas más poderosas está perdiendo fuelle hasta estancarse. En la vieja Europa no nos entendemos (cada vez se parece más a una jaula de grillos), su configuración institutcional (pesadísima y lentísima) no funciona y, como consecuencia, no reacciona como sería deseable (perdiendo peso, político y económico, en el mundo). Esto también afectará a nuestro turismo.

No obstante, existe una nueva generación con ganas (también necesidad) de emprender, a la que hay que apoyar al máximo. Sólo esa sangre nueva que empuja desde abajo, capaz de observar la realidad con ojos diferentes y abrir nuevos caminos, nos sacará del atolladero: lo contrario significa osificación, estancamiento. Un ejemplo claro lo tenemos en la gastronomía local y su evolución reciente. Dejamos este asunto de los restauradores para otro artículo, pero planteado queda, porque se puede aprender bastante de él.

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Publicado en HEconomia el 5-2-13

lunes, 7 de enero de 2013

TURISMO CONGRESUAL

¿Por qué es importante que Huelva apueste por el turismo de congresos?

Uno de los grandes retos del turismo en la provincia es superar su alta estacionalidad, que además ha ido creciendo en los últimos años. El turismo de congresos tiene, precisamente, la virtud de contribuir a esa desestacionalización, a mantener vivo un sector que fuera de la temporada alta reduce mucho su actividad. Prueba de ello son los cierres masivos de establecimientos hoteleros de la costa tras el verano. Es una especie de círculo vicioso del que debemos salir: como los establecimientos cierran no pueden venir turistas, y como no vienen turistas los establecimientos cierran. La potenciación de eventos dentro del segmento conocido como MICE (Meetings, Incentives, Conferences,  Exhibitions) es una de las alternativas, junto al turismo de golf, cultural, etc.
Por otra parte, el gasto medio diario en el destino de este tipo de turistas suele ser superior a la media.  Es un producto que resulta de la combinación de trabajo y ocio que puede ser bastante atractivo, con agendas que incluyen visitas culturales, oferta gastronómica y folklore local, compras. Dinamiza el territorio, en suma.

¿Tiene carencias Huelva en materia de turismo de congresos?

En instalaciones no: cuenta con una oferta más que suficiente y de calidad, tanto pública como privada: en Punta Umbría, Islantilla, Ayamonte, La Rábida, Huelva capital, etc.; con empresas especializadas en la prestación de los servicios necesarios para la organización de este tipo de eventos. En lo que sí es deficitaria la provincia es en su capacidad para atraerlos, tanto por una promoción muy insuficiente orientada a este segmento como por el endémico y recurrente déficit en las infraestructuras de comunicaciones. Se trata de estancias cortas, de pocos días, y, por tanto, el congresista no desea emplear demasiado tiempo durante el viaje. Como todo, Huelva cuenta con recursos para configurar una oferta con suficiente atractivo como para superar ese problema de la accesibilidad, ante el que no podemos rendirnos y que no podemos convertir en una excusa para no actuar.

¿Qué beneficios reporta este tipo de turismo?

Actividad en temporada baja y un mayor gasto en el destino.

Perspectivas del turismo en Huelva para 2013. Retos, problemas y virtudes.

Como he repetido hasta la saciedad, la provincia de Huelva necesita un plan, una hoja de ruta que marque una nueva visión a medio/largo plazo, con objetivos mensurables y líneas de acción concretas. Sin duda que el turismo de congresos formaría parte de esa hoja de ruta, porque lo necesitamos para desestacionalizar el destino, junto con otro tipo de oferta. Ampararse en el paraguas de Turismo de Andalucía está bien, pero nosotros hemos de tener nuestra propia personalidad y nuestro propio impulso, no simplemente dejarnos llevar: entre otras razones, para eso formalmente contamos con un Convention Bureau; y los datos indican que Málaga y Sevilla absorben casi todo en este terreno. Además de la promoción, nuestra auto-organización debería ser parte, también, de ese plan, para cooperar en lugar de competir entre nosotros.
Por otro lado, la coyuntura económica es obvio que no ayuda, ya que tanto las empresas como los entes públicos han reducido los recursos que destinan a este tipo de eventos dentro de la categoría MICE. El 2013 volverá a ser un año difícil para captar congresos y similares, al estar muy dependiente de la evolución económica general, cuya recuperación no será tan a corto plazo ni tan rápida. Pero mientras tanto hemos de prepararnos para cuando vengan tiempos mejores, que llegarán, y eso no se improvisa: necesitamos de ese plan, fruto de un nuevo impulso creativo. No podemos ser uno más entre tantísimos; uno más que, para más inri, llega tarde; tenemos que configurarnos y ser percibidos como diferentes, y para eso necesitamos poner en juego toda nuestra creatividad y capacidad de innovación. El principal obstáculo es la falta de liderazgo en la conducción de un proceso en el que todos los agentes involucrados en el turismo (públicos, privados y del conocimiento) se pongan a trabajar al unísono. La crisis no es una excusa para no hacerlo: bien el contrario, es una oportunidad para cambiar. Si seguimos igual, las consecuencias están a la vista.
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Reportaje publicado en el Periódico de Huelva el 6-1-13, pp. 2-3.

sábado, 5 de enero de 2013

AÑO NUEVO VS AÑO VIEJO

Tomo para comenzar una cita del reputado escritor Paulo Coelho: “Somos el resultado de nuestro pasado y los arquitectos de nuestro futuro. Si quieres saber lo que está por venir, tu mente tiene la clave.”
En nuestro pasado reciente hemos cometido errores y caído en numerosos excesos, que ahora estamos pagando en forma de recesión económica. No existe progreso sin esfuerzo y sacrificio: por si se nos había olvidado, la prolongada crisis que sufrimos nos lo está poniendo en evidencia cada día, tanto más cuanto más afectado se siente uno. No supimos digerir los años de fiesta que siguieron al lanzamiento del euro, con un acceso muy barato al crédito que nos llevó a endeudarnos masivamente dejados llevar por la ilusión de que esta bonanza no tendría fin. Estábamos en una burbuja financiero-crediticia que nos llevó, dado nuestro obsoleto modelo de crecimiento económico, a una burbuja inmobiliaria que nos va a lastrar durante lustros. El endeudamiento fue uno de esos excesos, pero no sólo el público, sino aún más el privado. Y como siempre, lo que se pide prestado hay que devolverlo, siendo que nuestros acreedores son sobre todo operadores internacionales que tienen serias dudas acerca de nuestra capacidad de reembolso, dada la situación de la economía del país. Y a mayor riesgo, ya se sabe: el interés que hemos de pagar sube (la tan familiar prima). Un sistema financiero con tasas de morosidad por encima del 10% tiene una viabilidad muy dudosa. La consecuencia, el rescate al que estamos asistiendo de no pocas entidades (mayoritariamente del colectivo de las ya casi extintas cajas de ahorro).
Otro exceso es el de la política: todo se ha politizado (como lo fueron las cajas), y eso nos ha llevado a un serio problema de falta de independencia entre los poderes del Estado y de los organismos reguladores, como el Banco de España o la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Sólo así podemos entender que  no hubiera un “aguafiestas” cuando la “fiesta” descrita más arriba se desmadró. No había gobernante que asumiera el consiguiente coste político, pero eso tiene un nombre: irresponsabilidad, generadora de una desconfianza que se paga, y caro. Aún más si somos, como así es, poco transparentes. Animo a cualquier ciudadano a que trate de averiguar a través de la página web de su ayuntamiento (por poner un ejemplo entre muchos otros posibles, por ser cercano) en qué se gastan sus impuestos. 
Más excesos: la hiper-regulación que padecen  las empresas constituye un enorme freno a su capacidad de desarrollo. El peso burocrático-administrativo, amén de su frecuente lentitud, las cargas fiscales, laborales, etc., etc. no dejan respirar. Hasta nos hemos cargado la unidad de mercado en España, que se ha fragmentado en diecisiete partes, lo que se traduce en costes de transacción mayores para las empresas que operan en varias comunidades autónomas. Hay un resultado que se ve, la no creación de empleo; y otro que no se ve, la economía sumergida.  Su volumen se desconoce a ciencia cierta (por eso es sumergida), pero estudios solventes la cifran en estos momentos en el orden del 22-23 por ciento de nuestro Producto Interior Bruto, que, obviamente, es demasiado. Y estoy seguro que muchos de quienes trabajan en negro no lo hacen porque les guste o sean defraudadores por naturaleza, sino porque esa presión agobiante no les deja otra alternativa para sobrevivir. Hoy en día, ser un empresario honesto que cumple con todas sus obligaciones es casi heroico.
La lista, claro está, es más larga, pero termino con un último exceso que hemos de tratar de evitar: el de hacer pagar los sacrificios de la crisis de forma no equitativa, es decir, más en quienes menos tienen y se encuentran más indefensos; o siempre sobre los mismos. Debe mensurarse bien hasta qué punto es aceptable privatizar beneficios y socializar pérdidas.
Este es el resultado de nuestro pasado, pero, parafraseando a Paulo Coelho, tenemos que ser arquitectos de nuestro futuro. Y en esa nueva arquitectura hay dos elementos esenciales que hemos de repensar muy bien, y que están interrelacionados: la organización del Estado (no hay duda que hemos de hacerla más eficiente y eliminar duplicidades o triplicidades) y el sistema de elección de nuestras élites: políticas, económicas, educativas y sociales en general.
Son momentos de urgencias pero también de oportunidades para cambiar. Para parar, analizar, tomar decisiones y actuar, asumiendo que no volveremos a la situación pre crisis: necesitamos ayuda como país para salir adelante, fundamentalmente la de nuestros socios europeos más fuertes, pero también por nuestra parte saber afrontar los desafíos que están ahí, que no son nuevos, y que exigen una mirada diferente, más allá de las próximas elecciones. La envergadura de los retos que tenemos ante nosotros (le evolución demográfica, el mantenimiento del estado del bienestar, del sistema de pensiones, la reconstrucción de nuestra estructura productiva sobre unas nuevas bases que inexorablemente habrán de ir ligadas a la I+D+i, la reforma del sistema educativo –de arriba abajo-, etc.)- exige de grandes acuerdos, de eso que se ha dado en llamar un Pacto de Estado. Y para esos necesitamos unas élites capaces de hacerlo. Este es el núcleo gordiano: el sistema actual es manifiestamente mejorable, a la vista de los resultados. Recuperar el principio del mérito y la capacidad es esencial: está en vías de extinción, pero no podemos dejarlo morir, porque con él moriría la democracia y, en suma, nuestro sistema de convivencia. Estaríamos condenados a la mediocridad y a la falta de oportunidades, en especial para unos jóvenes, y a veces no tan jóvenes, que están emigrando a borbotones.
Aclaremos la mente y empecemos a construir una nueva economía, más libre pero también más ética, sobre una nueva democracia, más abierta y transparente. La esencia de gobernar es precisamente eso: saber adónde queremos llegar, trazar una hoja de ruta, establecer las prioridades y asignar los recursos escasos congruentemente con las mismas. Sin confundir lo urgente con lo importante.
Y para terminar, otra cita. Esta no es contemporánea como la primera, sino que viene del siglo XVI. Su autor, el poeta portugués Luís de Camões, que dijo aquello de que ''nunca habrá año nuevo si seguimos copiando los errores de los años viejos''. Analizaremos esto, en lo que se refiere al sector turístico provincial, en el artículo del próximo mes: haremos balance del 2012 y otearemos el horizonte que tenemos por delante.
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Publicado en HEconomia el 3-1-13