Bienvenida

¡GRACIAS POR SU INTERÉS!

Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para la transferencia y divulgación del conocimiento, particularmente en materia de turismo. Como complemento:

-He aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HECONOMIA, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://www.dropbox.com/s/oblyls2fi3tov7g/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf?dl=0

-Los 12 artículos de la sección EL MURO del diario Huelva Información (año 2015): https://www.dropbox.com/s/sqlyhbqu1hc7if1/ElMuro_HI_2015.pdf?dl=0

-Y las múltiples colaboraciones en Hosteltur: https://www.hosteltur.com/comunidad/usuario/vargas

Además, en la siguiente URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica (mi legado): https://padlet.com/alfonsovargassanchez/cvm56nauhvrhsnua

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://www.dropbox.com/s/8ada1ku91qtoknc/AunNoConocesHuelva.pps?dl=0

jueves, 4 de julio de 2013

A VUELTAS CON EL PARO

No es que se hubiera calmado la tempestad, pero los últimos meses habían dado una tregua. Ni entonces eso significaba que la tendencia había cambiado definitivamente, ni ahora, con unos malos datos en junio, que esto no tiene solución. La aproximación debe ser más equilibrada y tomando alguna distancia para observar lo que pasa con cierta perspectiva. Que nos apartemos de las tendencias española e incluso andaluza nos enfrenta a las peculiaridades de nuestra estructura productiva.
Hoy por hoy la provincia de Huelva cuenta con una estructura económica muy estacional, marcada por las campañas agrícola y turística. Que el paro que genera el final de la campaña fresera no pueda ser absorbido por el inicio de la campaña turística no es sorprendente, dada la coyuntura actual del país y nuestro modelo turístico. Con todo, la agricultura ha ido paliando la estacionalidad con el alargamiento de las campañas y la diversificación de los cultivos; pero el turismo ha ido evolucionando hacia una concentración cada vez mayor en el verano.
Con un sector industrial en el que lo mejor que podríamos aplicarle es aquello de “virgencita, virgencita que me quede como estoy”, la única esperanza para dinamizar nuestra precaria economía provincial y paliar el drama del desempleo es la reactivación de la actividad minera. Es el único proyecto de envergadura que puede inyectarnos oxígeno de verdad.
La alternativa de la inversión pública productiva no parece verosímil en estos momentos; y el cambio hacia una sociedad más emprendedora e innovadora es como una lluvia fina que tarda mucho en calar. Necesitamos soluciones de choque, y es por eso que los responsables públicos debieran explicar mejor qué pasa en la cuenca minera. Sabemos de la complejidad jurídica y técnica de la reapertura de las minas de Riotinto, pero son ya muchos años de espera. Hay que hacer las cosas bien, por supuesto, pero es la gran esperanza en estos momentos. Los datos que estamos analizando lo piden a gritos, aunque a lo peor luego resulta que nadie planificó que hay que formar a los demandantes de empleo para que puedan aprovechar las oportunidades que la actividad minera va a generar. ¿Alguien lo está haciendo? ¿Tendremos a la gente preparada para cuando llegue el momento, o tendrán que venir profesionales de fuera? Sería tremendo si esto último ocurriera por falta de previsión.
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Publicado en El Periódico de Huelva, 3/7/13, p. 4

jueves, 20 de junio de 2013

IN THE NATIONAL UNIVERSITY OF CHIAYI, TAIWAN

Today with the distinguished colleagues, from left to right, Prof. Lee (South Korea), Prof. Chen (USA) and Prof. Huan (Taiwan), together with my wife. An honor to be part of this team for a second year, in the Global Master Program of Tourism and Management (NCYU). This diversity is what makes the difference, together with the international diversity of the students. This is what I'd like to see in my own institution, but we still are far from this dream, and not only for financial constrains.


viernes, 7 de junio de 2013

EL OBSERVATORIO QUE NUNCA EXISTIÓ (II)

Dando un salto en el tiempo y en referencia, claro está, al turismo provincial, en ocasiones tengo la sensación de ser alguien como William Martin, el hombre que nunca existió, en el sentido de que todo aquello hecho (sobre todo escrito) durante años parece estéril, irrelevante, como si no existiera. Para quien suscribe, lo más determinante es poder contribuir al desarrollo de la comunidad de la que más directamente formo parte, no simplemente publicar en grandes revistas científicas internacionales que no trascienden los muros de la academia: me refiero a lo que se denomina la transferencia, sin la cual el proceso científico queda inconcluso. Hace más de 25 años tuve que decidir hacia donde conducir mi carrera profesional, y elegí la universidad porque consideré que era, para mí, el camino mejor para alcanzar la realización personal en un doble sentido: crear (conocimiento, en este caso) e influir (desde ese conocimiento y una posición de “gravitas”) para mejorar las cosas. Todo ello desde la plena consciencia del limitado alcance de estos objetivos, dado que la racionalidad es siempre limitada y el paso a la acción está en otras manos.
El mundo avanza gracias a los creadores en todas las facetas de la vida, que contribuyen al bienestar de sus conciudadanos. Esto viene a colación de lo que pudo ser y no fue, en el sentido de contar con alguna estructura para canalizar de una manera efectiva hacia los tomadores de decisiones privados y públicos el conocimiento nuevo que un sector tan dinámico como el turístico va generando. Y esto es cosa de dos: de la universidad y de los agentes del sector, que deben poner más de su parte desde la convicción de que se necesitan y pueden fortalecerse mutuamente.
Como botón de muestra, hace sólo unos días, el pasado 29 de mayo, tuvo lugar en Madrid el anual Foro Turístico de Hosteltur, al que fui invitado un año más. Se habló y debatió al más alto nivel sobre los desafíos que los nuevos tiempos que estamos viviendo, así como los nuevos modelos de articular la actividad turística, inexorablemente plantean a esta industria con un impacto tan decisivo en la economía y en el empleo. Naturalmente, son temas a los que el turismo en la provincia de Huelva no puede dar la espalda; bien al contrario, ya que ésta aún necesita asomar para abrirse un hueco y consolidarse en un mercado hipercompetitivo.
Son temas clave que, por tanto, también debemos plantearnos aquí:
-Nuevos clientes, que (además de más formados, más informados y más exigentes) son fruto de nuevos perfiles socio-demográficos (nuevas estructuras familiares, envejecimiento de la población, etc.) o de mercados emisores emergentes (Rusia, China, etc.) que con la caída drástica de la demanda doméstica y el estancamiento de nuestros mercados emisores tradicionales en Europa cautivan la atención de todos los destinos y operadores, que intentan atraerlos.  
-Nuevos destinos competidores, especialmente, en lo que a nosotros más nos afecta, en el turismo de sol y playa, con claras ventajas en costes. ¿Podemos competir con base en volumen y precios/costes bajos?
-Nuevos desarrollos de productos y mercados en segmentos del tipo turismo familiar, sólo para adultos, sólo para mujeres, turismo halal (orientado a la población musulmana), los retos de la internacionalización de las operaciones y de la clientela, etc.
-Nuevos modelos de comercialización: up-selling, cross-selling, redes sociales, tecnologías móviles... la intermediación online y problemas como la falta de paridad en los precios, la reputación online, etc.
-Nuevos modelos de gobernanza y promoción turística: cooperación público-privada, promociones más segmentadas priorizando mercados y productos (en lugar de la tradicional promoción lineal e indiscriminada),…
-Nuevas responsabilidades de la industria turística: certificaciones ligadas a la sostenibilidad de productos y destinos, la responsabilidad social corporativa de las empresas, etc.
Es un mundo extraordinariamente dinámico en el que, sin olvidar sus fundamentos (especialmente en estos tiempos el control de costes a través de una mayor eficiencia a todos los niveles), aparecen nuevos modelos de negocio (por ejemplo la venta de hoteles por horas) y nuevas tecnologías (las empresas y los destinos deben acompañar a un cliente cada vez más móvil con tecnologías para sus dispositivos móviles) que nos obligan a reinventarnos de forma cada vez más acelerada.
En suma, se trata de leer bien el futuro, sus tendencias de cambio, e ir por delante; o cuando menos estar bien orientados y preparados para lo que viene. La cuestión es que nada de esto se improvisa: requiere de estructuras de inteligencia competitiva y de planes de acción. ¿Las tenemos en nuestro destino? ¿Hay visión y voluntad para llegar a tenerlas?
En este contexto, hemos de actuar como el samurái que lucha con dos espadas: una para defenderse y otra para atacar. Sólo los mejores entrenados sobrevivirán.
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Publicado en HEconomia el 6/6/13
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EL OBSERVATORIO QUE NUNCA EXISTIÓ (I) puede encontrarse en:
https://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2013/05/el-observatorio-que-nunca-existio-i.html

martes, 7 de mayo de 2013

EL OBSERVATORIO QUE NUNCA EXISTIÓ (I)

Comienzo con este artículo una serie que antecederá a un libro cuya elaboración tengo todavía entre manos. No digo el título, para dejar abierta la expectativa, pero sí el subtítulo: “El observatorio que nunca existió”, parafraseando al libro y la película “El hombre que nunca existió”, con hechos tan ligados a la provincia de Huelva. Un pescador vecino de Punta Umbría, en la primavera de 1943 encontró flotando en el mar, mientras pescaba en El Portil, un cuerpo sin vida y un maletín, que parecían ser de un oficial del ejército británico. No podía ni imaginar la influencia que este hallazgo tendría en el rumbo de la II Guerra Mundial: ese maletín contenía una información falsa que engañó al enemigo y ese supuesto oficial, al que dieron el nombre de William Martin, nunca existió.
Buscando un cierto paralelismo, diríamos que hay rasgos y perfiles del turismo en esta provincia que no se conocen, que no se han estudiado como debiera porque, sencillamente, no se ha articulado ningún mecanismo para estimularlo y hacerlo, capaz de suministrar información contrastada y alimentar con propuestas a los tomadores de decisiones, públicos y privados. Hemos, sistemáticamente, renunciado a ello. En los últimos años, en los años de crisis, cuando más complejas son las situaciones y más luz, nunca mejor dicho, se necesita para diseñar estrategias y políticas, no se ha manifestado interés alguno ni de unos (los responsables de las administraciones públicas) ni de otros (los representantes de los empresarios), en buena armonía.
Y esto ante un panorama en el que nuestro “modelo” nos ha llevado a una situación caracterizada por un turismo:
-Con un nivel de gasto y estancia media sensiblemente inferiores a la media andaluza. Esta brecha ha aumentado durante la crisis.
-Con la mayor índice de estacionalidad a nivel de las provincias andaluzas, y con tendencia a aumentar.
-En cómputo anual, cada vez más concentrado en la costa.
-Con, en general, menores tasas de ocupación que la media regional.
-En el que puede decirse que la única motivación es la vacacional. Otros motivos para viajar a un destino, como los negocios y la asistencia a ferias, congresos y convenciones, están prácticamente ausentes en el caso de Huelva, aun siendo bastante remuneradores.
-Con una percepción de calidad/satisfacción, medida a  través del índice sintético que ofrece la Encuesta de Coyuntura Turística de Andalucía, sistemáticamente por debajo de la media andaluza; brecha que tiende a aumentar.
-Marcado por su carácter doméstico, siendo que este mercado está cada vez más deprimido. Durante la crisis, la afluencia desde los dos principales mercados emisores, Alemania y Reino Unido, ha caído muy considerablemente.
Todo esto quizás desmonte algunos mitos creados por un mensaje oficialista autocomplaciente y cargado de voluntarismo, pero la realidad de los datos, cuando se analiza, es tozuda, y por desgracia, aunque no todo sea negativo, no muy alentadora. Y no se trata sólo de la crisis, sino de tendencias más profundas fruto de un determinado modelo, o quizás de su inexistencia.
Ante esta realidad, mi pregunta es: además de promocionar el destino más (con más presupuesto) y mejor (buscando la máxima eficacia), y de reivindicar mejoras en la accesibilidad vía infraestructura de transporte y comunicaciones, ¿no habría que hacer algo más? Es algo más complejo, sin menoscabo de la trascendencia de la promoción y de contar con mejores carreteras, conexiones ferroviarias y aeroportuarias. Es una cuestión de modelo de desarrollo turístico y de capacidad para organizar/coordinar a todos los agentes involucrados. Son muchas las piezas del rompecabezas que hemos de armar: la cooperación institucional y empresarial, la gestión de la marca, de la calidad y del medio ambiente, del patrimonio, de la movilidad interna, el apoyo a los emprendedores, la formación profesional, la implicación de las comunidades locales, etc.
¿Existe alguna instancia capaz de liderar la compleja tarea de armar todas esas piezas? Evidentemente es una pregunta retórica, pues la respuesta es obvia. Necesitamos avanzar hacia la creación de un ente gestor del destino desde la colaboración público-privada, que, entre otras tareas, se encargue también de coordinar los dispersos esfuerzos promocionales que se llevan a cabo desde distintas instancias, buscando la máxima eficacia en el empleo de los recursos disponibles, ahora más escasos que nunca. Ese ente gestor tendría la misión de poner orden en el laberinto turístico, y de liderar, en primer lugar, el necesario debate que nos lleve a la definición explícita del modelo turístico al que aspiramos, y que, a continuación, provea de la necesaria hoja de ruta (con medidas a corto, medio y largo plazo)  con la que avanzar en ese camino.  Al mismo tiempo, estos procesos solo podrán acometerse con rigor si se cuenta con la necesaria información con la cual tomar decisiones, a la par que requerirá, hoy más que nunca, de propuestas imbuidas de un espíritu innovador; por tanto, la incorporación a ese ente de los agentes del conocimiento (principalmente los investigadores universitarios) resulta una obviedad, aunque a menudo este papel se pase por alto. ¿Tan difícil es de entender? Admito que sí lo es de ejecutar, pero se ha perdido mucho tiempo, quizás demasiado. El mundo se mueve muy deprisa, cambia cada vez más rápidamente, pero nosotros...
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Publicado en HEconomia el 6/5/13

domingo, 5 de mayo de 2013

TURISMO RURAL EN LA PROVINCIA DE HUELVA

Buen reportaje publicado hoy por el Periódico de Huelva, con referencia al primer trimestre del año. Estas son mis respuestas completas a las preguntas formuladas:

-         ¿Por qué resiste e incluso mejora el turismo rural en Huelva en mitad de la crisis del sector?

Es cierto que los datos del primer trimestre del 2013 son halagüeños: con respecto al mismo periodo del 2012 representan, como dato más significativo, un 29% de incremento en las pernoctaciones. Con todo, lo más interesante en el análisis no es esto, ya que esta comparación se ve desvirtuada por el hecho de que la Semana Santa este año fue en marzo y el año pasado en abril. Si comparamos las cifras actuales con las del año inmediatamente anterior en que la Semana Santa cayó íntegramente en marzo, que fue 2008, los resultados nos dicen que aún estamos lejos de recuperar aquel nivel, que superaba las 10.000 pernoctaciones en el primer trimestre (hoy hemos rozado las 8.000). Esta es una comparación más homogénea, si bien es cierto que en 2008 estábamos en los inicios de la crisis y ahora nos encontramos sumidos en ella con toda su crudeza. Por tanto, ojalá se confirme el cambio de tendencia. Otro indicador de que así puede ser es que 2012 se comportó bastante mejor que 2011: globalmente las pernoctaciones en los establecimientos de turismo rural de la provincia crecieron casi un 11%.
En un contexto de crisis las familias son mucho más sensibles al precio, y los alojamientos de turismo rural suelen ser más competitivos en precio.

-         Estos datos, ¿pueden abrir un cierto optimismo en el sector?

Hay que tomarlos con prudencia: primero por el efecto de la Semana Santa, y segundo porque en el turismo rural el viajero extranjero representa un porcentaje bajísimo. También ha subido en el primer trimestre de 2013 frente al de 2012, lo cual es igualmente positivo, pero no deja de ser ni el 5% del total, cuando en 2008 representaban prácticamente el doble. Hay que esperar para identificar más claramente la tendencia de recuperación, porque el mercado nacional va a seguir muy deprimido.

-         ¿Qué habría que hacer para potenciar aún más estos datos positivos?

Hemos de tener en cuenta que los alojamientos de turismo rural representan una parte muy pequeña de la oferta turística provincial, y que sus tasas de ocupación son muy bajas. En marzo de este año el grado de ocupación por plazas sólo fue del 15'65%, y durante los fines de semana alcanzó el 25'68%. Por tanto, es preciso, por un lado, intentar que esos establecimientos tengan algo más de actividad fuera de los fines de semana; y, por otro, definir explícitamente y promocionar con más músculo un modelo de desarrollo turístico que enfatice valores enraizados en el ámbito rural como el medio ambiente (naturaleza, paisajes, actividades al aire libre), la gastronomía (un producto                     estrella como el jamón ibérico de bellota no está mínimamente explotado turísticamente) y otras tradiciones idiosincrásicas. El medio rural cuenta con atractores no suficientemente conocidos más allá de círculos geográficamente cercanos (como la Gruta de las Maravillas, por ejemplo), a la vez que con potencialidades para configurar productos con un nítido marchamo experiencial, para lo cual es imprescindible involucrar a las comunidades locales y apoyar más decididamente a los emprendedores con proyectos innovadores. Es, también, un proceso de evolución (cambio) social, que poco a poco va apreciando cada vez más estos valores.