Bienvenida

¡GRACIAS POR SU INTERÉS!

Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para la transferencia y divulgación del conocimiento, particularmente en materia de turismo. Como complemento:

-He aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HECONOMIA, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://www.dropbox.com/s/oblyls2fi3tov7g/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf?dl=0

-Los 12 artículos de la sección EL MURO del diario Huelva Información (año 2015): https://www.dropbox.com/s/sqlyhbqu1hc7if1/ElMuro_HI_2015.pdf?dl=0

-Y las múltiples colaboraciones en Hosteltur: https://www.hosteltur.com/comunidad/usuario/vargas

Además, en la siguiente URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica (mi legado): https://padlet.com/alfonsovargassanchez/cvm56nauhvrhsnua

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://www.dropbox.com/s/8ada1ku91qtoknc/AunNoConocesHuelva.pps?dl=0

lunes, 13 de julio de 2015

EL MURO: DE LO QUE PODRÍAMOS HACER (I)

“El Muro de lo que podríamos hacer” tiene dos partes. A esta primera, dedicada al turismo en la capital, seguirá una segunda pensada para el turismo provincial.

A Javier Rodríguez Zapatero, andaluz (cordobés por más señas) y director general de Google para España y Portugal, le leí hace poco una frase de la que tomé buena nota: "Hay que tener una saludable falta de respeto por lo imposible".

Huelva es una ciudad en transformación, obligada diría yo. De una ciudad de base industrial, viene transitando desde hace tiempo, poco a poco y al hilo del retroceso de la industria química y básica, hacia una urbe amable virada a los servicios, en el que el binomio turismo/ocio ha de jugar su papel. Véase sino el proceso de peatonalización que ha ido produciéndose en su entramado urbano.  Deberíamos poder conjugar ambas actividades (una economía diversificada es una economía más fuerte), pero a nadie se le ocultan las dificultades (por el tipo de industria que hemos heredado),  la controversia y hasta la división que existe en la ciudadanía, así como por la incapacidad colectiva para resolver el problema de los residuos, en especial los de las balsas de fosfoyesos.

Parecería que es una misión, sino imposible, bastante difícil la de convertir Huelva capital en un destino turístico, pero como caracterizan a estos artículos de opinión, vamos a aplicar esa saludable falta de respeto a la que antes se aludía con el mismo afán constructivo de siempre: la principal limitación está en nosotros mismos, en nuestras ideas, en  nuestra creatividad, en nuestro arrojo. No seamos nosotros quienes de entrada nos pongamos los límites; seamos realistas, porque los recursos son los que son, pero pensemos en grande.

He aquí una lista de actuaciones que podríamos (y pienso que deberíamos) hacer para relanzar el turismo en la capital onubense:

1.-Aprovechar el efecto capitalidad. Simplemente por ser la capital muchos turistas que están en la costa se acercan a Huelva: hagamos que se sientan cómodos entre nosotros enfatizando ese carácter amable y acogedor de una ciudad relativamente pequeña  en la que sus gentes se vuelcan con quienes nos visitan porque nos sentimos orgullosos de ello. Eso requiere de una alianza ciudadana que hay que seguir labrando, hasta que el surco sea suficientemente profundo. Como dijo el filósofo chino Confucio, “No es posible enseñar a otros si no puedes enseñar a tu propia familia”. Enseñemos a nuestros propios conciudadanos los valores de todo tipo de encierra la ciudad, para que ellos sean nuestros mejores embajadores. Esto es consonante con estudios que hemos realizados que constatan su actitud muy favorable hacia el desarrollo de un turismo (sostenible) en la localidad a la vez que un bajo nivel de conocimiento de sus planes de desarrollo turístico. Estos (así se decía en el plan estratégico de turismo sostenible de la ciudad que hace unos años se elaboró) han de ser hechos con la participación y complicidad de quienes aquí residen, y dentro de un modelo de ciudad que ha ser explicitado antes, a través del correspondiente plan estratégico.

2.-El turismo en la capital es muy dependiente de los flujos turísticos que recibe la costa. Difícilmente el turismo en la capital va a crecer si a nivel provincial (sobre todo en la costa) el turismo no despega. Esta realidad exige de una estrecha colaboración entre todas las administraciones públicas involucradas. El color político no debiera haber sido un impedimento, pero lo ha sido: ahora no hay excusa.

3.-Vender el potencial de la capital como enclave desde el que es posible visitar cómodamente buena parte de la provincia y del Algarve portugués: vender, pues, Huelva capital y su interland, con playa, espacios naturales, golf (dos campos en su área metropolitana), etc. Cuenta con ventajas comparativas, a parte de la cercanía a casi todo (en coche, claro): el alojamiento es más barato (aunque faltaría alguno con piscina y servicios complementarios), la oferta gastronómica es buena y variaba…faltaría una mayor y atrayente oferta cultural, más allá de las fiestas locales. ¿Por qué no, por ejemplo, un tren del vino, que conectara Huelva con La Palma en las épocas y días del año más adecuados? No estaríamos inventando nada: lo hacen en otros lugares.

4.-En línea con ese potencial vinculado al turismo gastronómico, Huelva debe plantearse ineludiblemente el objetivo de obtener una estrella Michelín. Y no es una utopía, a tenor de cómo ha evolucionado la restauración en los últimos años. El apabullante fenómeno de los foodies hace que la ecuación tradicional cambie: el atractor principal es la restauración, mucho más si se obtiene y se promociona bien esa referida estrella. Después habremos de convencerlos con nuestra oferta cultural y de ocio en general para que lleven a cabo otras actividades en nuestra ciudad, elevando su nivel de gasto.

5.-La gastronomía no es el único recurso: hemos de aprovechar todos nuestros recursos idiosincrásicos, aquellos que nos hacen diferentes, únicos: arqueológicos, cabezos, patrimonio (barrio obrero, muelles cargaderos de minerales…), personajes ilustres…Lo primero “Conócete a ti mismo”, como dijo Sócrates, filósofo ateniense de la antigua Grecia. La riqueza arqueológica fabulosa con la que contamos, aunque esté bajo tierra (o en el fondo del mar), puede ponerse en valor hoy en día con el uso de las nuevas tecnologías; los cabezos (hoy abandonados) son miradores espléndidos, de día y de noche; el patrimonio que nos singulariza debe protegerse y cuidarse convenientemente; las rutas emocionales recreando las andanzas de nuestros personajes ilustres (pintores, escritores, toreros…) nos permitirá recuperar nuestro pasado, a veces injustamente relegado,  etc. Apoyemos a nuestros emprendedores con más talento, que los hay, a poner todo esto en juego.

6.-La capital onubense puede contribuir decisivamente a paliar la estacionalidad de nuestro turismo, si se consigue mejorar su accesibilidad vía ferroviaria y marítima: turismo MICE (reuniones, inventivos, convenciones, eventos), turismo de cruceros (con una terminal de pasajeros digna en un lugar de atraque digno),,..

7.-Huelva tiene que trabajar muy seriamente para resolver su severo problema de imagen, sobre todo, en estos momentos, ligada a la contaminación. Esto no quiere decir que hayamos de tapar el problema, sino resolverlo de una vez. Quizás debiera pensarse, más que en acciones puntuales, en configurar un ente gestor de nuestra imagen pública, de nuestra marca. Al mismo tiempo, porque no pocas veces el problema es de no imagen, Huelva precisaría de algún “campeón” (quizás el museo del que se viene hablando últimamente; edificios nobles para acogerlo no nos faltan, entre los varios desde hace mucho tiempo vacíos y caminando hacia su inexorable ruina) y/o de un gran evento con amplia repercusión mediática  que la situara en el mapa nacional e internacional.

En suma, los consumidores (turistas en este caso) quieren productos que cuenten historias emocionales, que tengan magia y que inspiren. Walt Disney lo resumió así: “Quiero ver sonreír la gente cuando se va”. Ese debe ser el fin de todo lo que hagamos en esta nueva industria sin chimeneas, que no es sólo fuente de puestos de trabajo poco cualificados, sino que cada vez se define más como una industria intensiva en conocimiento.
---
Publicado en Huelva Información, 12-7-15, p. 12

viernes, 10 de julio de 2015

CUADRO DE MANDO DE LA PROVINCIA DE HUELVA COMO DESTINO TURÍSTICO (2008-2014)

ÍNDICE DE CONTENIDOS

INDICADORES DE COMPETITIVIDAD

GESTIÓN DEL DESTINO
1.-Oferta
2.-Demanda
3.-Presión territorial
4.-Presión demográfica
5.-Estacionalidad
6.-Índice de percepción

MERCADOS
7.-Diversidad de mercados de origen
8.-Ajuste de la capacidad del destino a la demanda
9.-Rentabilidad

PRODUCTOS Y RECURSOS
10.-Turismo de sol y playa
11.-Turismo de golf
12.-Turismo náutico
13.-Turismo rural
14.-Turismo gastronómico

CALIDAD DE VIDA
15.-Peso del turismo en la economía
16.-Satisfacción con la comunidad

---
Publicadio en HEconomia el 09/07/2015: http://www.heconomia.es/proveedores.asp?o=-603152732
---

lunes, 6 de julio de 2015

TURISMO GASTRONÓMICO

Yolanda Perdomo, Directora del Programa de Miembros Afiliados de la Organización Mundial del Turismo, manifestaba recientemente en una entrevista que hay nueve millones y medio de turistas cuya principal motivación para viajar a España es la gastronomía. Vienen a comer, y luego hacen otras cosas (visitas a museos, edificios históricos, compras, etc.).

Este cambio progresivo en la ecuación turística, cuando tradicionalmente se venía movido por otros atractores y, de paso, se aprovechaba para probar la gastronomía local, resulta especialmente interesante para una ciudad como Huelva, en la que esta ecuación invertida podría aplicarse si se persevera en la senda ya trazada y se complementa con una oferta cultural atractiva.

Es interesante observar cómo, precisamente durante la crisis, han aparecido nuevos restauradores que han reinventado la gastronomía local. Una gastronomía afamada por la calidad de sus materias primas (en la mente de todos), pero que ahora une esa calidad con nuevas elaboraciones y una oferta más variada y rica. La gastronomía local es cada vez más una actividad sustentada en la creatividad y la innovación, intensiva en conocimientos en ocasiones altamente tecnificados. Con todo, hemos de ser conscientes que el turismo gastronómico es más que un buen restaurante, como también señala la Sra. Perdomo. La experiencia gastronómica es la clave, que es un concepto más amplio que la gastronomía en sí misma, que incluye el ambiente del restaurante, el servicio, la información al comensal, la activación de los sentidos a través de nuevas sensaciones... Y también un "cluster" de buenos restaurantes capaces de proporcionar experiencias gastronómicas memorables.

Una encuesta online realizada por quien suscribe en 2013, con una muestra de 401 informantes, concluyó que la gastronomía debería ser el eje principal de la promoción turística en la ciudad de Huelva, habiendo coincidencia en esta apreciación general tanto entre los vinculados profesionalmente al turismo como entre los residentes en la ciudad (pueden obtenerse más detalles en la obra "El turismo en la provincia de Huelva: de dónde venimos, dónde estamos y ¿hacia dónde queremos ir?").

A este aspecto se une la ventaja que de partida representa el efecto capitalidad y su capacidad de arrastre de los flujos turísticos que se dirigen sobre todo a la costa, así como una localización desde la que, por cercanía, es posible visitar cómodamente (a ser posible en coche) buena parte de la provincia y del Algarve portugués, además de contar con una oferta hotelera en general más económica que en las playas. Por último, la consolidación del turismo de cruceros y las anunciadas mejoras en las infraestructuras de transporte abrirán un horizonte más halagüeño al turismo capitalino y a sectores como el comercio, con una mayor apertura, por ejemplo, al turismo de convenciones y congresos o incluso al de golf por la proximidad de dos atractivas instalaciones en Aljaraque, en una ciudad amable inmersa en un proceso de transformación que la hace más humana y social. Venga y lo comprobará: esto es lo más importante.

---
Publicado en Huelva Información, 5/7/15 (Suplemento "Turismo de Huelva, p. 10).
---

jueves, 25 de junio de 2015

DOS INVESTIGADORES IBÉRICOS LIDERAN LA ASOCIACIÓN EURO-ASIÁTICA DE ESTUDIOS TURÍSTICOS


NOTA DE PRENSA

Haciendo valer el lema de "La unión hace la fuerza", investigadores en turismo de 15 países de Europa y Asia se reunieron en Taiwán,  concretamente en la Fu Jen University de Taipei y la Taiwan Hospitality & Tourism University de Hualien, para crear la Asociación Euro-Asia de Estudios de Turismo (Euro-Asia Tourism Studies Association, EATSA), estableciendo de este modo una plataforma de cooperación internacional con el fin de fomentar el intercambio de conocimientos y los recursos de apoyo a la investigación en Turismo, entendido como industria global.

Durante cuatro días (7-11 de junio) se llevó a cabo en las ciudades de Taipei y Hualien, en Taiwán, el Congreso Inaugural EATSA y su Asamblea Constituyente, con la participación de investigadores de España, Portugal, Francia, Polonia, Eslovaquia, Hungría, Turquía, Irán, Indonesia, Australia, China, Taiwán, EE.UU., Corea del Sur y Japón.

Entre los principales promotores de EATSA destacan Francisco Dias, del Instituto Politécnico de Leiria (Portugal), y Alfonso Vargas-Sánchez, de la Universidad de Huelva (España), que fueron elegidos por unanimidad para las posiciones, respectivamente, de presidente y vicepresidente durante el período 2015-2018.

Declaración de principios éticos y realización del Congreso EATSA 2016

Además de la aprobación de los estatutos y la elección de los órganos de gobierno de EATSA, formaban parte de la agenda de su Asamblea General otras dos cuestiones importantes: la decisión sobre los anfitriones de la Conferencia en 2016 y la "Declaración de Taipei sobre Integridad en la Investigación en Turismo".

A partir de la voluntad de alternar la celebración de estos eventos científicos entre Asia y Europa, en lo que se refiere al Congreso de EATSA en 2016, se aceptó por unanimidad la propuesta presentada por GITUR (Grupo de Investigación del Instituto Politécnico de Leiria) para que el mismo se celebre en Portugal a través de un consorcio de tres instituciones de diferentes ciudades. Así, los investigadores en turismo de Europa y Asia se reunirán el próximo año, entre el 26 y 30 de junio, en Lisboa (Centro de Estudios Geográfico de la Universidad de Lisboa), Peniche (la Escuela Superior de Turismo y Tecnología Marítima) y Coimbra (Facultad de Artes - CEGOT).

A su vez, se aprobó también por unanimidad la "Declaración de Taipei sobre Integridad en la Investigación en Turismo". Adoptado como documento fundacional de EATSA, es una decisión histórica en la medida en que consagra dentro de la investigación turística una serie de principios éticos fundamentales, operando  como condición "sine qua non" para ser miembro de dicha Asociación.

Más info sobre EATSA en: http://eatsa.byd.pl/id,1/invitation


lunes, 1 de junio de 2015

EL MURO: DEL CAMBIO

Lo difícil del cambio no es anunciarlo e ilusionar a la gente con alternativas diferentes, sino llevarlas a la práctica cuando, teóricamente, se tiene el poder para hacerlo. Unos más y otros menos, todos tenemos una racionalidad limitada y barreras al aprendizaje que nos impiden apreciar el sentido y ventajas (o no) de ciertos cambios, e igualmente las organizaciones, que generan inercias con sus rutinas de funcionamiento muy difíciles de romper cuando, después de mucho tiempo, están muy arraigadas. Por tanto, la gestión del cambio, desde un ejercicio inteligente del poder en un nuevo escenario, se torna fundamental.

En el mismo sentido, la actividad turística y la percepción que se tiene de ella evoluciona. Empieza viéndose como un maná y la gran solución a los problemas económicos, y puede terminar siendo una actividad tóxica, en la que los efectos negativos sobre la comunidad local superan a los impactos positivos que genera. El turismo, si no se controla, puede llegar a ser un gran depredador de territorios, espacios naturales y fuente de trabajo precario de escaso valor añadido. Lo estamos viendo palpablemente en ciertos lugares, donde ahora se trata de cambiar el modelo o de remediar incluso problemas de convivencia. También aquí evidenciamos barreras al aprendizaje y dificultades para cambiar el modelo de gestión de las empresas y los destinos.

Para empezar los destinos cada vez tienen menos importancia, en favor de las experiencias: lo verdaderamente relevante es lo que puedes hacer, no donde lo haces. Cada territorio, por pequeño que sea, quiere convertirse en un destino, a menudo sin un plan a largo plazo, sin acciones coordinadas (sino más bien puntuales), cuando en realidad eso ha dejado de importar. No nos eligen por ser eventualmente reconocidos como tal, sino por lo singular, diferente, auténtico de lo que somos capaces de ofrecer. La pregunta no es cuál es el futuro que nos espera (postura reactiva), sino cuál es el futuro que deberíamos hacer realidad (postura proactiva). No nos elegirán, por ejemplo, sólo por las playas (las hay y muy hermosas en muchos sitios), sino por lo que de diferente tengan: pongamos su no masificación y las actividades que en ellas se puedan realizar.

Los segmentos del mercado (o tipos de clientes) son cada vez más imprecisos: ¿cómo definiríamos a alguien que viaja en una línea aérea de bajo coste, se aloja en un hotel de cinco estrellas, y gusta de almorzar en un restaurante de comida rápida? ¿Qué tipo de turista es? Los arquetipos tradicionales ya no son válidos. Además, una misma persona puede responder a distintos moldes de comportamiento del consumidor en circunstancias diferentes, según viaje sólo, en pareja, con niños, por motivo de ocio o de trabajo…

Los paquetes turísticos tradicionales están dando paso rápidamente a los llamados paquetes dinámicos, es decir, co-creados con el cliente fruto de la conversación con ellos. Es uno de los muchos efectos de las nuevas tecnologías.

La economía colaborativa, o de persona a persona, es un movimiento imparable, aunque deba ser regulado. Esto significa, entre otras varias implicaciones, que los establecimientos de alojamiento han dejado definitivamente de ser el centro del sector turístico. En realidad no lo son desde hace tiempo, aunque aún por inercia se les siga dando más importancia de la que en este nuevo contexto tienen. No me refiero a importancia por el montante de la inversión (qué obviamente sí la tienen), sino por lo determinante que resulta en la decisión de elegir donde pasar unas vacaciones.

En la era de la tecnología, la persona se ha de recolocar en el centro de nuestra respuesta estratégica, siendo que las relaciones sociales (entre las personas: viajeros con viajeros y estos con residentes, turistas con la cara humana de las empresas…) adquieren una relevancia creciente.  Son esas relaciones y el trato personal lo que más huella deja y más contribuye a que la experiencia sea memorable y, como derivada, compartida en tiempo real (otra vez las tecnologías y la movilidad de las mismas) y recomendada a otros. El mercado está controlado por el consumidor, por lo que hemos de esforzarnos en establecer con él una relación directa.  De lo contrario el destino y sus formas tradicionales de actuar dejarán de tener sentido. Ese es un rol fundamental que ha de desempeñar su ente gestor, si quiere añadir valor al trabajo que realizan las empresas: ayudar a crear ese vínculo emocional con las personas, para lo cual los valores que se evocan a través de una marca y la adecuada elección de unos pocos símbolos nacional e internacionalmente reconocibles,  apoyados en un adecuado plan de marketing, son claves. De lo contrario serán las empresas las que ignoren esta intermediación por ineficaz.

El  filósofo chino Lao Tse, considerado por muchos como contemporáneo de Confucio, dijo aquello de que “el buen viajero no tiene planes fijos, y no tiene la intención de llegar”. Seamos honestos, apoyándonos en estas palabras: no sabemos qué va a pasar en la industria turística, no ya por los cambios socio-demográficos, tecnológicos, climáticos, etc., sino por los políticos que están aconteciendo en estos días. El entorno es cada vez más caótico y muy difícil, sino imposible, de anticipar. Todo es cada vez más volátil, incierto, complejo y ambiguo. Por eso la capacidad y rapidez de aprendizaje y de absorción de las nuevas tendencias es cada vez más fundamental, igual que la agilidad de respuesta. Y como el cliente (más y más experimentado) cada vez en mayor medida busca ser sorprendido, la experimentación y la innovación permanente (no es posible innovar sin experimentar y asumir la cultura del error), e incluso la reinvención del modelo de negocio, resultan esenciales en la actualidad para generar valor con un margen y volumen remuneradores en conjunto.


Ahora que es tiempo de marcar nuevos rumbos en muchas ciudades, provincias, regiones, ¿habremos aprendido estas lecciones?; ¿estaremos abiertos a estos cambios y a asumir los consiguientes riesgos de ponerlos en marcha, con el coraje necesario?; ¿habrá evolución o involución? Pronto lo constataremos.
---
Publicado en Huelva Información, 31-5-15, p. 10