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¡GRACIAS POR SU INTERÉS!

Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para la transferencia y divulgación del conocimiento, particularmente en materia de turismo. Como complemento:

-He aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HECONOMIA, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://www.dropbox.com/s/oblyls2fi3tov7g/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf?dl=0

-Los 12 artículos de la sección EL MURO del diario Huelva Información (año 2015): https://www.dropbox.com/s/sqlyhbqu1hc7if1/ElMuro_HI_2015.pdf?dl=0

-Y las múltiples colaboraciones en Hosteltur: https://www.hosteltur.com/comunidad/usuario/vargas

Además, en la siguiente URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica (mi legado): https://padlet.com/alfonsovargassanchez/cvm56nauhvrhsnua

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://www.dropbox.com/s/8ada1ku91qtoknc/AunNoConocesHuelva.pps?dl=0

lunes, 19 de noviembre de 2012

TURISMO RESIDENCIAL

Desde que la crisis se hizo evidente, y por tanto no era difícil anticipar que tendría un efecto negativo sobre el turismo, quien escribe viene defendiendo que ésta es una buena oportunidad para replantearnos nuestro modelo turístico, para provocar un nuevo impulso creativo, para seguir vertebrando, sobre nuevas bases (no volveremos al escenario pre-crisis), una industria turística emergente en la que todavía hay muchas cosas por hacer. Dentro de ese mosaico de factores que hay que repensar, se encuentra el turismo residencial, segmento a caballo entre el producto turístico e inmobiliario. La construcción ha sido un sector damnificado (e incluso injustamente demonizado pese a sus excesos) por la crisis, y sabemos que las transmisiones de viviendas han caído a plomo en estos últimos años, sobre todo en la costa. El desafío está servido: dentro de ese plan global para el turismo provincial, necesitamos de actuaciones que revitalicen ese alicaído turismo residencial, con la prioridad de dar salida al stock de  viviendas vacías existente.

Como en toda actividad económica, el ajuste vía precios es inevitable, con el agravante de un acceso al crédito demasiado restringido. Lo que está sucediendo en el vecino Algarve es una referencia interesante: el 90% de las compraventas están teniendo lugar al contado; la reducción de precios está estimulando a quien tiene algunos ahorros a comprar: se compran viviendas para luego alquilarlas, pensando sobre todo en el turismo internacional, que es el que tira.
Lo que tiene que hacer la Administración es no suplantar y competir deslealmente con la empresa privada, haciendo lo que ésta ya hace de forma más eficiente, sino orientar, coordinar y establecer un entorno institucional que libere de trabas a los agentes económicos para que estos puedan operar: tenemos un buen ejemplo en el turismo en general y en las viviendas turísticas (o turismo residencial) en particular.
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Publicado en El Periódico de Huelva, 18-11-12, p. 4.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

BALANCE DE LA TEMPORADA TURÍSTICA ESTIVAL

Los datos son tozudos. Por más que se quiera endulzar, éste del 2012 ha sido el peor verano desde que comenzó la crisis en 2008. Si entendemos julio, agosto y septiembre, conjuntamente, como la temporada estival, las magnitudes fundamentales que reflejan el resultado de la misma, comparada con los cuatro años anteriores, son las siguientes:

HUELVA
Viajeros
Pernoctaciones
Estancia Media
Total Verano
Año
Total
Residentes en España
Residentes en el extranjero
Total
Residentes en España
Residentes en el extranjero
(días)
2012
446.007
366.772
79.235
1.680.122
1.273.988
406.134
3,77
2011
464.007
396.040
67.967
1.886.571
1.523.486
363.085
4,07
2010
457.665
380.152
77.513
1.827.942
1.428.433
399.509
3,99
2009
442.079
379.912
62.168
1.712.426
1.414.012
298.414
3,87
2008
430.871
357.088
73.783
1.708.743
1.294.385
414.358
3,97
Fuente: elaboración propia, con datos del INE (Encuesta de Ocupación Hotelera).

El número de pernoctaciones, como dato más significativo, ha sido el más bajo de todo el quinquenio, 206.449 menos que en el verano del 2011, lo cual es bastante para una planta hotelera de en torno a las 28.000 plazas. Esto se ha reflejado en una estancia media que es la más baja de los últimos cinco años (como puede observarse en la tabla), en un descenso en la tasa de ocupación de en torno a los cinco puntos respecto al año anterior (del 71 al 66 por 100 según mis cálculos) y en menos empleo (casi un 12% menos).

Cierto es que esta caída se ha debido al desplome del turismo nacional: es evidente que nuestra fuente de turistas, la clase media, está sufriendo mucho la crisis económica. Como también lo es que el número de turistas extranjeros y de pernoctaciones de los mismos ha subido. Aunque estos últimos son datos positivos dentro de un panorama sombrío, llevándolos a sus justos términos hemos de saber que, en realidad, lo que hemos hecho no es más que acercarnos al nivel de pernoctaciones de turistas internacionales que tuvimos en 2008.  Con todo, no ha sido suficiente, ni mucho menos, como para compensar la caída del turismo doméstico.

Sin perjuicio de que las cosas nos vengan mal dadas por la tan traída y llevada crisis, como a tantos otros destinos vacacionales, estos datos nos deberían llevar a reflexionar acerca de nuestro modelo turístico, hasta ahora todavía demasiado centrado en un producto de sol y playa orientado a un mercado familiar y nacional muy focalizado en determinadas regiones (Andalucía, Madrid, Extremadura). Es verdad que este público es bastante fiel, pero aquella teoría que en su momento algunos esgrimieron acerca de que la crisis favorecería a destinos como el nuestro, con un modelo de este tipo, más de proximidad, se ha demostrado errónea, al menos parcialmente. Necesitamos volcarnos más en los mercados emisores europeos: sólo así, como estas cifras empiezan a mostrar, conseguiremos compensar un mercado doméstico que, todo apunta, seguirá deprimido durante varios años. Cierto es que para ello tenemos el handicap de las infraestructuras de comunicaciones y las consiguientes dificultades de accesibilidad, pero tenemos dos aeropuertos relativamente próximos que debemos activar. La provincia de Huelva cuenta con muchos atractivos para atraer cierto segmento del mercado europeo, que valora nuestra aún preservada autenticidad (en un sentido social, cultural, ambiental), pero debe trabajarse de acuerdo a un plan. Un giro estratégico no se improvisa, ni se produce sólo con promoción, sino con una planificación integral del destino.

Con carácter general, este cóctel, con la consiguiente menor ocupación, está incidiendo negativamente en la rentabilidad de las empresas turísticas, pero no es bueno entrar en una guerra indiscriminada de precios que destruya la calidad y la imagen del destino. Los precios son caros o baratos en función de lo que ofrecemos a cambio y del tipo de público al que nos dirigimos. Como botón de muestra, tengamos en cuenta que la estancia media del turista extranjero ha sido superior a la del nacional en 1’66 días, en este mismo verano del 2012, lo que suele implicar un mayor gasto en el destino. La gran castigada con la crisis es la clase media, de ahí que el mercado turístico se esté volviendo cada vez más dual, con un segmento de lujo por arriba y un segmento “low cost” por abajo.

Oteando el futuro más próximo todo apunta, desafortunadamente, a que esta tendencia se mantendrá: seguirá la atonía del mercado doméstico y en los mercados internacionales hemos perdido competitividad con la subida del IVA, que en el caso de un producto típicamente desestacionalizador como el golf ha sido brutal. Con todo, la melancolía no nos puede llevar a la inacción: es un lujo (como otros) que no nos podemos permitir.
 
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Publicado en HEconomía el 6-11-12

jueves, 25 de octubre de 2012

BNI en Huelva

En el mundo empresarial actual el trabajo en red y colaborativo es esencial, pero necesita de una metodología eficaz, que no es posible improvisar.  Ese método, testado ampliamente en numerosos países del mundo, es el que aporta la organización Business Networking International (BNI, http://www.bniespana.com/Networking-bni.html), que ya ha empezado a operar en la ciudad de Huelva con un primer grupo de empresarios locales: https://dl.dropbox.com/u/48698330/2012-10-24_HI_BNI.pdf

Los tiempos de crisis son también tiempos de cambio, de enfocar los negocios de un modo diferente, de búsqueda de nuevas alternativas. Esta es una oportunidad que se nos abre, a la que muchos más empresarios se pueden sumar, con el objetivo de dinamizar las relaciones de negocio entre sus miembros. Lo que es lo mismo que decir dinamizar el tejido productivo y la economía local.

El hombre/mujer de negocios es cada vez más un arquitecto social, que necesita tejer una tupida red de contactos y relaciones de confianza para desarrollar su empresa: yo te doy tu me das; quién da recibe multiplicado; o quien siembra recoje. La ayuda mutua, que significa no estar/sentirse solo. Hoy más que nunca es importante no estar solo. Como dijo Hellen Keller  (autora, activista política y oradora estadounidense sordociega del siglo pasado): "¡Solos podemos hacer tan poco! ¡Juntos podemos hacer tanto!".

sábado, 6 de octubre de 2012

¿QUÉ NOS ESTÁ PASANDO? (II)

La crisis ha ido ampliando su ámbito de influencia: la inicial crisis financiera (en España singularizada en las cajas de ahorro) pasó a ser económica (afectando durísimamente a las empresas y al empleo) y, ahora, es también social (desilusión, cuando no desesperación; pobreza, cuando no hambre, se han extendido hasta límites que parecían inverosímiles, y quizás no hayamos tocado fondo aún) e institucional (con unos dirigentes políticos que no son percibidos como parte de la solución, sino del problema): es una crisis total, nada ni nadie está a salvo (hasta la función pública y quienes la desempeñamos). Las repetidas manifestaciones de estos últimos días, las sublevaciones institucionales y el abierto desafío independentista catalán (al que pronto se unirá el vasco, que siempre ha estado ahí latente) son buena prueba de ello. Al perro flaco todo se le vuelven pulgas, como dice el refranero (ojalá no nos azote ahora una pertinaz sequía). En términos estratégicos, es una regla elemental: cuando el adversario está débil y con muchos frentes abiertos, hay que aprovechar la coyuntura para atacar y sacar tajada.
Este es, básicamente, el diagnóstico: sombrío, porque una sociedad que no ve un futuro con posibilidades puede caer en una deriva muy peligrosa. Una situación, en suma, muy compleja, que requiere de una capacidad de gobierno extraordinaria y de apoyos para gestionar el cambio en un escenario en el que a nuestro actual sistema político-institucional las costuras le saltan por todas partes. Y si éste no funciona no podremos tener una economía sana que ofrezca esas oportunidades que necesitamos.
Pero del diagnóstico hemos de pasar a la acción. La parálisis resultado del pesimismo y la melancolía no conducen a nada. Como tampoco el optimismo antropológico de charlatanes que tratan de vendernos (porque nos gusta oírlo) que, pese a todo, las cosas tienen color de rosa. El realismo, con sus claroscuros,  es la base de una acción bien orientada, a nivel colectivo (de los poderes públicos) y a nivel individual (en el quehacer y la elección de cada uno de nosotros).
En esa acción hemos de rescatar el arte de gobernar, que no de la guerra, como tituló Sun Tzu hacia el año 500 antes de Cristo. Es el tiempo de los equilibrios y de transitar desde un pensamiento disyuntivo (que separa) a un pensamiento complejo (que compatibiliza). Por ejemplo, la cuestión no es austeridad en las cuentas públicas o crecimiento económico: necesitamos de ambos pilares para que la casa se mantenga en pie, eliminando los excesos y lo improductivo a la par que facilitando la actividad empresarial.  
Por un lado, debemos no confundir los medios con los fines: a través de una mejora en la dotación tecnológica y en la gestión podemos hacer compatible la calidad en la prestación de servicios públicos con mayores cotas de productividad y eficiencia (que se lo digan sino a la administración de justicia, en comparación con la administración tributaria); o con una reingeniería de los procesos administrativos que elimine las duplicidades entre administraciones (véanse sino las disfunciones que generan el solapamiento entre los servicios de empleo estatal y autonómico). Son, pues, dos tipos de problemas los que han de ser abordados: los de gestión y los de estructura del Estado, con voluntad política y abandono de disputas estériles; con luz larga, no sólo con la luz corta que llega a las próximas elecciones.
Y por otro, tener claras las prioridades, explicando cuál es el modelo de Estado que queremos o el modelo económico al que aspiramos. No es cuestión de ocurrencias, por más que éstas sean frecuentes, sino de saber escuchar a la ciudadanía, tener un plan y aplicarlo con coherencia, sin ocultar que tenemos condicionamientos que nos vienen de fuera y que son tiempos que nos exigen cintura (flexibilidad).
Sólo así los dirigentes políticos podrán empezar a revertir la situación actual. Lo contrario es enormemente amenazador, y asusta. La política bien entendida es muy importante. Y ahí incluyo su recuperación como servicio a la comunidad (necesariamente temporal), no como profesión; y para ello debe limitarse el periodo en que se ocupan cargos públicos. Tras ese tiempo (digamos ocho años), vuelta al trabajo que cada uno tenía, lo que no impide seguir militando y participando activamente en la vida de cada formación política.
Como decía Sun Tzu, los buenos gobernantes son aquellos que tienen conocimiento, sinceridad, benevolencia, coraje y firmeza. Tomemos nota. 
Aquí me despido.
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Publicado en Huelva Información, 4-10-12, p. 6.