Bienvenida

¡GRACIAS POR SU INTERÉS!

Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para divulgar y compartir inquietudes e ideas, sobre todo en materia de turismo. Antes, he aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HEconomia, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://dl.dropboxusercontent.com/u/48698330/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf

Además, en las siguientes URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica: http://www.uhu.es/alfonso_vargas/ - http://alfonsovargassanchez.wix.com/geidetur

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://dl.dropboxusercontent.com/u/48698330/AunNoConocesHuelva.pps

__________________________________________________________

miércoles, 10 de julio de 2013

EL OBSERVATORIO QUE NUNCA EXISTIÓ (III)

El observatorio que nunca existió, o el puente que institucionalmente nunca existió, es una de las muchas piezas que aún quedan por engranar en la compleja maquinaria que ha de propulsar el turismo provincial. Ninguna de las partes implicadas (los agentes públicos y privados del sector, por un lado, y la universidad, por otro, en referencia a sus representantes) parecen haber sentido hasta el momento la necesidad de formalizar ese “puente” (mejor con nombre y alcance distinto al de observatorio -quizás centro de estrategia turística-), aunque informalmente estaba construido antes de la crisis y otros cambios que acontecieron coetáneamente, con proyecto para su consolidación incluido.
En la Universidad acaba de empezar una nueva etapa, que debería clarificar en qué medida el turismo es una apuesta de futuro y se desea potenciar, incluyendo, claro está, la investigación y la transferencia. No obstante, todo “matrimonio” es cosa de dos, y el sector también debería expresar en qué grado le interesa apoyar y contar con la universidad.
Esto es fundamental, porque:
-Las autoridades competentes deben tener claro, como así parece, el modelo de desarrollo que se quiere para la provincia, en el que no cabe duda que el turismo es, y debe ser aún más, una de sus actividades claves.
-Una universidad de ámbito provincial, sin perjuicio de su universalidad, debe estar prioritariamente al servicio del territorio en el que se asienta, y eso requiere un perfecto alineamiento entre lo que la provincia necesita y la universidad ofrece. En otras palabras, si la provincia apuesta por el turismo, la universidad tiene que acompañar esta apuesta para que sea ganadora. No podemos permitirnos que las necesidades y aspiraciones de la provincia vayan por un lado y los esfuerzos de la universidad, como principal agente generador y transmisor de conocimiento, vayan por otro. No pueden divergir: bien al contrario, sus responsables han de empeñarse en hacerlos converger.
Pongo otro ejemplo. Si la provincia de Huelva tiene razones bien fundadas para aspirar a ser reconocida a nivel mundial como un punto de referencia en todo lo relacionado con las “berries” (fresas, frambuesas, arándanos, moras), la Universidad de Huelva tiene necesariamente que apostar, con políticas institucionales proactivas, por ser puntera en los diferentes aspectos vinculados con las “berries”, hasta llegar a convertirse en un potente núcleo generador de conocimiento y con capacidad para atraer talento. Es la única forma de poder liberar todo nuestro potencial, que de lo contrario quedara parcialmente cautivo y las realizaciones recortadas.
La principal limitación está, pues, en nosotros mismos, en nuestra capacidad para organizarnos y de avanzar coordinadamente compartiendo la visión de hacia dónde queremos ir.
Volviendo al turismo, esa capacidad de auto-organizarnos es trascendental para poder avanzar sobre las bases que siguen:
-Fase 1. Pasar de un modelo de financiación y gestión publica de la promoción del destino a un modelo consorciado de naturaleza mixta público-privada.
-Fase 2. Insertar la promoción del destino dentro del concepto más amplio de gestión del destino. Se trataría, por consiguiente, de crear un ente gestor del mismo, como mecanismo de coordinación entre todas las partes implicadas en el mosaico turístico provincial. En él la promoción sería uno de sus ejes, sin duda importante, pero no su única misión.
-Fase 3. Trascender hacia un ente gestor de la marca Huelva, dentro del cual estaría el turismo, pero no solo. Huelva tiene un problema de imagen (o incluso de no imagen) exterior, que acaba por afectar al turismo provincial, del mismo modo que el turismo es una herramienta potente para influir en la imagen que se transmite de la provincia. Se es productor y producto a la vez, característica propia de los sistemas complejos.
Todo esto debe entenderse como un compromiso estable a largo plazo, no como acciones esporádicas que, aunque bien intencionadas, no generan efecto alguno (recordemos la campana “Huelva más allá”).
Es tiempo de altura de miras. Veremos qué pasa, si bien mejor no crearse demasiadas expectativas, aunque, ojala, esta vez la historia de la inacción y los desencuentros no se repita.
La Universidad debe implicarse al máximo en estudiar y atender las necesidades de nuestros conciudadanos, pero se ha de compartir esta convicción y se ha de contar con líderes capaces de articular los mecanismos necesarios, esos que en el caso del turismo nunca existieron, mas allá de acciones puntuales e intentos con más voluntad que frutos de algún que otro quijote como un servidor, sin ningún poder de influencia más que el de su ‘gravitas’, que evidentemente cuenta poco en nuestra comunidad local, a diferencia de otros sitios.
Las cosas desde fuera se ven de otra manera, y cuando te mueves un poco por el mundo te das cuenta de lo mucho que aún nos queda por hacer. Es así como lo estoy viviendo en el momento de escribir estas líneas. Esto se mueve muy rápido, y tenemos que cambiar el paso.
---
Publicado en HEconomia el 8/7/13

jueves, 4 de julio de 2013

A VUELTAS CON EL PARO

No es que se hubiera calmado la tempestad, pero los últimos meses habían dado una tregua. Ni entonces eso significaba que la tendencia había cambiado definitivamente, ni ahora, con unos malos datos en junio, que esto no tiene solución. La aproximación debe ser más equilibrada y tomando alguna distancia para observar lo que pasa con cierta perspectiva. Que nos apartemos de las tendencias española e incluso andaluza nos enfrenta a las peculiaridades de nuestra estructura productiva.
Hoy por hoy la provincia de Huelva cuenta con una estructura económica muy estacional, marcada por las campañas agrícola y turística. Que el paro que genera el final de la campaña fresera no pueda ser absorbido por el inicio de la campaña turística no es sorprendente, dada la coyuntura actual del país y nuestro modelo turístico. Con todo, la agricultura ha ido paliando la estacionalidad con el alargamiento de las campañas y la diversificación de los cultivos; pero el turismo ha ido evolucionando hacia una concentración cada vez mayor en el verano.
Con un sector industrial en el que lo mejor que podríamos aplicarle es aquello de “virgencita, virgencita que me quede como estoy”, la única esperanza para dinamizar nuestra precaria economía provincial y paliar el drama del desempleo es la reactivación de la actividad minera. Es el único proyecto de envergadura que puede inyectarnos oxígeno de verdad.
La alternativa de la inversión pública productiva no parece verosímil en estos momentos; y el cambio hacia una sociedad más emprendedora e innovadora es como una lluvia fina que tarda mucho en calar. Necesitamos soluciones de choque, y es por eso que los responsables públicos debieran explicar mejor qué pasa en la cuenca minera. Sabemos de la complejidad jurídica y técnica de la reapertura de las minas de Riotinto, pero son ya muchos años de espera. Hay que hacer las cosas bien, por supuesto, pero es la gran esperanza en estos momentos. Los datos que estamos analizando lo piden a gritos, aunque a lo peor luego resulta que nadie planificó que hay que formar a los demandantes de empleo para que puedan aprovechar las oportunidades que la actividad minera va a generar. ¿Alguien lo está haciendo? ¿Tendremos a la gente preparada para cuando llegue el momento, o tendrán que venir profesionales de fuera? Sería tremendo si esto último ocurriera por falta de previsión.
---
Publicado en El Periódico de Huelva, 3/7/13, p. 4