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¡GRACIAS POR SU INTERÉS!

Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para divulgar y compartir inquietudes e ideas, sobre todo en materia de turismo. Antes, he aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HEconomia, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://dl.dropboxusercontent.com/u/48698330/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf

Además, en las siguientes URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica: http://www.uhu.es/alfonso_vargas/ - http://alfonsovargassanchez.wix.com/geidetur

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://www.dropbox.com/s/8ada1ku91qtoknc/AunNoConocesHuelva.pps?dl=0

sábado, 2 de diciembre de 2017

EL FIN DEL TURISMO TAL Y COMO LO HEMOS CONOCIDO

2017 fue declarado por la ONU como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo, en el contexto de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, con la intención de fomentar un cambio en las políticas, las prácticas de empresas y el comportamiento de los consumidores para promover un sector turístico más sostenible (económica, social y medioambientalmente). Esto representa un aldabonazo más hacia un cambio trascendental para el turismo: del paradigma del crecimiento al de la sostenibilidad y el turismo responsable; hacia un posicionamiento ético que busque el equilibrio entre las 3 P’s: profit, people & planet. En este sentido, avanzar en la incorporación del turismo a la economía circular será fundamental.

La oferta de productos turísticos ha de enmarcarse, pues, dentro de este nuevo paradigma, pero también ha de tener en cuenta otras tendencias de cambio que marcan un antes y un después, la diferencia entre el turismo del pasado y el turismo contemporáneo que mira al futuro. Sin ánimo de exhaustividad, he aquí un decálogo:

1.-Relación con el consumidor de los productos turísticos: de la empresa informa al turista, a la empresa conversa con el turista. De la unidireccionalidad a la bidireccionalidad en la relación, por tanto. Los mercados son conversaciones, tomando la expresión del manifiesto Cluetrain.

2.-Creación de productos turísticos: de las empresas crean e innovan, a las empresas y clientes co-crean y co-innovan. Fruto de esa conversación dentro de las comunidades (digitales) que comparten, de las fabulosas ventanas a la interacción que las tecnologías nos abren de par en par, las empresas junto con sus clientes y otros agentes del sector co-operan y co-evolucionan en una suerte de ecosistema con interrelaciones mucho más fuertes.

3.-Tipo de productos turísticos: del turismo de masas y estandarizado, a la micro-segmentación y personalización del producto turístico. Los mismos desarrollos tecnológicos que han hecho posible la conversación (y a su través un conocimiento detallado del perfil de cada cliente) y la co-creación (co-innovando), traen como consecuencia el espectacular avance hacia la micro-segmentación del mercado, de forma que si antes teníamos un producto (estándar, con una sola cara) para ser consumido por millones de turistas, ahora tendremos millones de productos (con múltiples caras, personalizados) para millones de turistas.

4.-De la escasez a la abundancia, en un doble sentido: de la escasez a la abundancia de datos y de la escasez de turistas al exceso de turistas. Los nuevos desafíos ya no están tanto en llenar de turistas los destinos, como en la gestión de la ingente cantidad de datos de los que son portadoras las nuevas tecnologías para poder manejar con inteligencia los crecientes flujos turísticos como consecuencia de una industria que se ha “democratizado”. El rol de los entes gestores de los destinos ha de transitar de la promoción (marketing) a la gestión (en un sentido amplio). Sólo desde esa capacidad de gestión acrecentada (en el sentido de los llamados destinos turísticos inteligentes) se podrán evitar reacciones adversas como la turismofobia, manifestación de un modelo insostenible socialmente.

5.-Concepto de gestión turística: de la gestión del turismo, como fenómeno aislado, a la gestión de núcleos de población con residentes permanentes (la comunidad local) y temporales (turistas y excursionistas) a los que hay que prestar servicios, algunos diferentes pero otros comunes.

6.-Actores mezclados: de la separación entre residente y turista, al turista como residente temporal, que desea tener la experiencia (auténtica) de vivir como lo hace la población local, en los mismos lugares donde ellos viven, comen, se divierten, etc.

7.-Roles mezclados: de la separación entre productores y consumidores de servicios turísticos, a la figura del “prosumer” en el turismo digital, en el que el turista es, a la vez, consumidor y productor de contenidos, a través, por ejemplo, de su capacidad para interactuar en las redes sociales.

8.-Motivaciones mezcladas: de motivaciones bien definidas (por ejemplo ocio vs negocio) a motivaciones cruzadas (como manifiesta el fenómeno conocido como “bleisure”, o combinación de negocio y ocio).

9.-El mensaje: del hiper-consumismo hedonista a un sentido más profundo de la experiencia turística, como vector de transformación interior, de crecimiento personal, de significación para la vida.

10.-La economía del turismo: de la economía de la propiedad (tener) a la economía del compartir (acceder y usar). En el sector turístico, la llamada “sharing economy” o economía colaborativa se ha convertido en uno de los grandes agentes de cambio en la oferta de productos.

Todo ello, llevado al ámbito estrictamente empresarial, podría resumirse en una idea: el beneficio como propósito es insuficiente; los estrategas han de ser capaces de crear un nuevo propósito que conecte, a través de sus productos y sus marcas, con las personas. En la industria turística las empresas deben empezar a pensar y decidir en qué negocio están: si, simplemente, en el de ganar dinero (con una visión a corto plazo) o en el de cambiar la vida de la gente (con una visión de más largo alcance). El turismo (que vende emoción, ilusión, experiencias memorables) tiene un gran potencial de transformación y bienestar (o mejorestar, porque el ser humano no sólo aspira a sobrevivir, sino a mejorvivir).
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Publicado en la Comunidad HOSTELTUR (post destacado, 7-12-17), con base en la conferencia del mismo título pronunciada por el autor el 7-11-17 en la Semana de la Ciencia 2017 de la UHU:
https://www.hosteltur.com/comunidad/005820_el-fin-del-turismo-tal-y-como-lo-hemos-conocido.html


sábado, 11 de noviembre de 2017

NEW STRATEGIC DEVELOPMENTS IN TOURISM


Conferencia de clausura del XIX Seminario Luso-Español de Economía Empresarial. Universidad del Algarve, Faro (Portugal), 10 de Noviembre de 2017. Puede consultarse en: https://www.dropbox.com/s/0nztzsjtm9tp4mh/SLEEE%20Faro_10-11-17_final.pdf?dl=0


domingo, 29 de octubre de 2017

«LOS MODELOS DE TURISMO DEBEN SER SOSTENIBLES PARA SER EXITOSOS»

Entrevista en NUEVA SOCIEDAD, 
revista de la Fundación Friedrich Ebert para América Latina.


-En los últimos tiempos se han producido una serie de debates en relación al papel del turismo en la economía. Teniendo en cuenta el proceso de globalización y el auge del sector de servicios, muchos han puesto la lupa en las políticas turísticas. ¿Cómo ha aportado históricamente el turismo al crecimiento económico? ¿Cuál es la situación actual en términos de creación de trabajo genuino a partir de las políticas turísticas que se desarrollan en las ciudades?

Afirmar que la industria turística es una de las más importantes a escala global es una obviedad, por sus implicaciones en términos de actividad económica y empleo. E insistir sobre cifras y previsiones es innecesario, por conocida la conclusión general: la movilidad, los viajes, el turismo seguirán creciendo, y cada ciudad, región y país se esfuerza por atraerlo, hoy más que nunca, con destinos tradicionales que intentan no perder el paso y otros nuevos que buscan hacerse su hueco. En este contexto, el gran desafío es cómo gestionar ese crecimiento, a la par que los problemas endémicos de la actividad turística como su estacionalidad.
Del mismo modo que una economía, para estar sana, necesita diversificarse (el turismo dependencia, o monocultivo del turismo, también es desaconsejable), el sector turístico, para salvar esos problemas, necesita diversificarse:
-Diversificar su oferta para poder atraer distintos segmentos de demanda y paliar eficazmente su estacionalidad y concentración espacial.
-Diversificar los perfiles profesionales, añadiendo a los tradicionales (de bajo valor añadido) otros relacionados a la tecnología. En el siglo XXI el turismo no es sólo un sector intensivo en mano de obra (generalmente poco cualificada), sino una industria intensiva en conocimiento.
-Diversificar las medidas del éxito de las políticas turísticas, de forma que a los indicadores cuantitativos tradicionales (número de viajeros, pernoctaciones) se agreguen otros de carácter cuantitativo que tengan en cuenta la rentabilidad económica y social, así como la sostenibilidad ambiental vinculada a los impactos que el turismo genera sobre el territorio. Sólo un turismo sostenible (económica, social y ambientalmente) puede considerarse un turismo de éxito.

-¿Cómo evalúa, en términos generales, la situación de América Latina en torno a la sostenibilidad del turismo? ¿Creé que los patrones de políticas turísticas de esta región han favorecido el desarrollo?

En América Latina podemos encontrar ejemplos de sostenibilidad muy interesantes, como Costa Rica, con un modelo en el que el aprovechamiento y respeto a sus enormes valores naturales se coloca en el centro de su arquitectura estratégica.
Un turismo sostenible, en sus tres dimensiones antedichas, no se improvisa, sino que se planifica. Y esa planificación ha de partir de la definición de un modelo de desarrollo para el territorio de que se trate, teniendo en cuenta sus recursos y las tendencias del mercado turístico. En este último aspecto, la búsqueda de la autenticidad es un patrón esencial: América Latina tiene que vender al turista del siglo XXI su autenticidad; y si lo hace, huyendo de patrones de masificación caducos, se situará en la senda de la sostenibilidad, no sólo ambiental, sino también social, con modelos en los que los beneficios del turismo llegan a las comunidades receptoras de la forma más amplia posible. En Nicaragua pude conocer modelos de participación de las comunidades locales muy interesantes.

-En algunos países, tanto latinoamericanos como europeos, los paisajes urbanos y rurales han sido modificados por el desarrollo de las políticas turísticas desarrolladas no solo por los Estados Nacionales sino también por el mercado. ¿Cuáles han sido los rasgos más característicos de esa modificación del espacio? ¿Hay países que hayan adoptado políticas de turismo sustentable que puedan ser estudiadas y tenidas en cuenta para mejorar la situación de la región?

El turismo no es una actividad neutra en sus impactos sobre el territorio. Bien al contrario, si no se planifica adecuadamente, puede generar una presión y alteraciones indeseables. Cuando ese paisaje, urbano o rural, se desnaturaliza, se pierde parte de la identidad del lugar, de la idiosincrasia que lo define y que, precisamente, es la que llama la atención y atraer a muchos turistas. Es una manifestación de esa pérdida de autenticidad a la que antes me refería. Cuando esto ocurre los destinos tienden a convertirse en productos turísticos indiferenciados, lo cual, en general, es una mala apuesta en el largo plazo.
Un cambio de giro muy interesante es el que ha adoptado la ciudad de Copenhague, capital de Dinamarca, con su nueva estrategia “The End of Tourism as We Know It”. Siguiendo este ejemplo, en lugar de hablar de gestión del turismo quizás debiéramos hablar de gestionar núcleos de población en los que coexisten locales y turistas, es decir, residentes permanentes y residentes temporales, a los que hay que prestarles servicios con base en sus necesidades. Si empezamos a entender al turista como un residente temporal, seguramente la manera de enfocar el turismo se altera en alguna medida.

-Uno de los grandes debates que se manifiestan en la actualidad es el de los beneficiarios de las políticas turísticas. Tanto en América Latina como en Europa se ha puesto de manifiesto que hay sectores económicos que se ven fuertemente privilegiados por las estrategias imperantes. ¿Qué tipo de poder tiene el mercado en la definición de los parámetros con los que se desarrolla esta actividad?

La gestión del turismo se ha venido soportando en una suerte de partenariado público-privado, entendiendo por privado las empresas, particularmente los principales operadores turísticos del territorio de que se trate. Este es un modelo insuficiente, por dejar fuera, sobre todo, a un elemento esencial, cuya voz es imprescindible a la hora de definir el modelo de desarrollo turístico que se desea: las comunidades locales receptoras de los flujos turísticos. El modelo de las 3ps (public-private partnership) debe dar paso a uno nuevo, o de las 4ps (public-private-people partnership). No se trata de desarrollar el turismo para las comunidades locales, sino con las comunidades locales. El turismo necesita imperiosamente de una alianza con la sociedad.

-Recientemente, en diversas ciudades europeas se han desarrollado movimientos llamados “turismofóbicos” que se han manifestado contra la “turistificación” de las ciudades y han hecho eje en la falta de políticas de planificación de esta actividad. ¿Qué opinión tiene de estos procesos que ponen en tela de juicio el exceso de esta actividad? ¿Hay alguna posibilidad de que se desarrollen movimientos similares en América Latina?

Es un “virus” fácilmente propagable, aunque estas experiencias deberían facilitar el aprendizaje en destinos hasta ahora ajenos a este “virus” y ayudar a sus respectivas autoridades a tomar medidas para evitar sus efectos en la mayor medida posible.
Estos episodios de turismofobia están relacionados con algunos aspectos ya señalados: el crecimiento (incontrolado) del turismo, la planificación, el papel de quienes viven en esos destinos. Está siendo, en esas ciudades, algo así como el precio a pagar por el éxito, un éxito que si no se digiere bien puede convertirse en un fracaso ulterior.
El crecimiento exige mayores capacidades de gestión, e incluso a veces (por cuestiones de capacidad de carga) establecer ciertos límites. A este respecto las nuevas tecnologías pueden ser de gran ayuda, en el marco de lo que se conoce como Destinos Turísticos Inteligentes, donde España es un país pionero.
Un destino turístico sólo podrá avanzar en ese camino si traza planes a largo plazo, con los correspondientes programas de inversiones en esas capacidades tecnológicas y de gestión.
Por último, es esencial articular mecanismos para que quienes allí residen permanentemente participen y tengan capacidad de influencia en las decisiones que les afectan, y el turismo les puede afectar mucho, tanto positiva como, a veces, negativamente. Hay que asumir, de verdad, que el turismo es cosa de todos.
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Disponible en: http://nuso.org/articulo/los-modelos-de-turismo-deben-ser-sostenibles-para-ser-exitosos/