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Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para divulgar y compartir inquietudes e ideas, sobre todo en materia de turismo. Como complemento:

-He aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HECONOMIA, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://www.dropbox.com/s/oblyls2fi3tov7g/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf?dl=0

-Y los 12 artículos de la sección EL MURO del diario Huelva Información (año 2015): https://www.dropbox.com/s/sqlyhbqu1hc7if1/ElMuro_HI_2015.pdf?dl=0

Además, en las siguientes URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica: http://www.uhu.es/alfonso_vargas/ - http://alfonsovargassanchez.wix.com/geidetur

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://www.dropbox.com/s/8ada1ku91qtoknc/AunNoConocesHuelva.pps?dl=0

lunes, 29 de junio de 2020

EL TURISMO SE HACE CON LA GENTE: ¿POR QUÉ LAS COMUNIDADES LOCALES SON AHORA AÚN MÁS IMPORTANTES?

En mi último post (*) señalaba que una de las lecciones que deberíamos aprender de la crisis actual es la de situar a las personas en el centro de la arquitectura estratégica del turismo, en referencia, no ya al turista (que como cliente lo está per se) ni al trabajador (factor que la actividad turística necesita de manera intensiva), sino a quienes residen en los destinos. Es decir, a quienes abren las puertas de sus patios, casas, bodegas, ... para compartirlas con los forasteros; a quienes acogen con amabilidad a visitantes de todo tipo; a quienes ayudan con una sonrisa al turista o excursionista extraviado; a quienes se esfuerzan por entender a (y hacerse entender con) los visitantes que  tienen dificultades de comunicación en la lengua local; a quienes cuidan todo el año del patrimonio cultural y natural que sirve de reclamo turístico; a quienes conservan las tradiciones para que otros, que vienen de fuera, puedan conocerlas y disfrutarlas; etc. El turismo no se hace (por parte de empresarios y Administraciones públicas) para la gente, sino con la gente, con toda esta gente que añade mucho valor a la experiencia, que aumenta el atractivo y la reputación del destino. Se suele dar por supuesto, pero no debería ser así: es una dimensión de la calidad turística que también es preciso gestionar.

Es grato saber que del otro lado tienes lectores, y aún más se agradecen los comentarios. Uno de ellos me sugería tratar este tema de forma monográfica en un post. Y aquí está, porque llevaba razón: este aspecto siempre fue importante, pero en la recuperación de una crisis como la que estamos padeciendo lo es aún más, no importan las mascarillas ni el distanciamiento físico (que no social). Trataré de justificar mis porqués.

-En los momentos críticos que hemos vivido en los últimos meses, son numerosos los ejemplos de empresas turísticas que se han comportado como ciudadanos corporativos ejemplares, ayudando en lo posible a empleados, clientes, proveedores y, en general, a la comunidad de la que forman parte. Aquí está la respuesta a qué puede hacer el turismo por mí, más allá de generar inversión, empleo, etc. Ahora es tiempo de la pregunta inversa: ¿qué puedo hacer yo por el turismo? Es decir, es tiempo de articular una gran alianza con la sociedad (¡qué mejor contexto que el actual!) para que ésta pueda sumarse a los esfuerzos de empresas y gobiernos. Son necesarios liderazgos que canalicen esa corriente de apoyo al turismo. Estos meses de turismo cero nos deberían haber hecho valorar más lo que teníamos, y lo que significaría perderlo.

-Entre lo que pueden hacer los residentes en un destino es convertirse en vendedores del mismo, en sus principales embajadores. En tiempos de escasez no podemos permitirnos ningún lujo: todos los actores del complejo mosaico turístico han de sumar. Como planteé en otros artículos, ¿por qué no llamar a los residentes a dinamizar campañas de crowdmarketing en las redes sociales? Eso sí, se necesitan liderazgos con capacidad de movilizarlos.

-La comunidad local tiene que estar informada y preparada para seguir acogiendo de la mejor manera a los visitantes que regresarán tras el reseteo de la actividad turística. En este tiempo de pandemia, ¿cómo reaccionarán los residentes en un determinado destino ante posibles concentraciones de turistas (aún más si no respetan las normas de seguridad) y ante turistas de determinadas procedencias muy marcadas por la pandemia? Con la sensibilidad a flor de piel, se podrían producir reacciones adversas, de turismofobia, que en nada nos beneficiarían. Por eso es tan importante implicar a las comunidades locales, en la medida en que son determinantes en la experiencia del turista.

-Y también son determinantes porque son los primeros llamados a cumplir con las normas establecidas para minimizar el riesgo de rebrotes, siendo ésta la variable crítica en la dinámica del sistema turístico en este tiempo con coronavirus. Si la comunidad local está concienciada de la importancia que estas medidas tienen y las practican cívicamente, crearán un ambiente social que envolverá al visitante y le incitará a comportarse de la misma manera. Por el contrario, si los residentes son los primeros que muestra relajo e indisciplina, ¿qué cabe esperar de turistas y excursionistas? La credibilidad se gana con los hechos, no sólo con las palabras, aún más en materia de seguridad.

-Actuar (a nivel de promoción, por ejemplo) sin escuchar a los residentes en las comunidades locales receptoras de los flujos turísticos puede convertirse en un boomerang. Pongamos el caso de los entornos rurales. Aunque estos se hayan visto relativamente poco afectados por el virus, son colectivos frágiles (basta mirar la edad y la demográfica) y que, por ello, es fácil que recelen de una llegada de turistas que pueda poner en peligro su protección ante la pandemia. Por un lado, el turismo rural y de naturaleza (con sus casas, alojamientos, restaurantes…) puede ser uno de los segmentos beneficiados a corto plazo, pero, por otro, una afluencia de turistas superior a la habitual y/o con comportamientos inapropiados pueden generar rechazo y, por tanto, reacciones fóbicas por el riesgo para la salud que los residentes pueden llegar a percibir. En otras palabras, la situación actual es una oportunidad para el medio rural, para esa llamada “España vaciada”, pero siempre hasta el punto en que quienes allí viven la acepten. En consecuencia, es fundamental que las Administraciones públicas (especialmente las locales) trabajen junto a esa población y a los empresarios y trabajadores ligados al turismo para buscar un equilibrio en el que todos se sientan cómodos y se minimicen los riesgos.

En suma, el turismo no debe valorarse sólo por su contribución al PIB y al empleo o con base en las estadísticas de número de turistas y pernoctaciones, sino que debe enfocarse a mejorar la calidad de vida de quienes residen en los destinos. Y para eso, hay que resituar a las comunidades locales en el centro de los modelos de desarrollo turístico, dándoles participación activa en los procesos de planificación conducentes a la definición de los mismos. Los partenariados público-privados (es decir, gobiernos-representantes empresariales) no son suficientes: debemos añadir la p de las personas para que la sostenibilidad social sea posible y para revertir los atisbos de desafección hacia la actividad turística que han brotado en los últimos años y que ahora, en este tiempo de pandemia, podrían reproducirse, aunque sea por otras razones.

La crisis actual representa una oportunidad para mejorar la gobernanza turística en este sentido, poniendo en marcha mecanismos para liberar y poner en juego todo el caudal de ideas y de conocimiento, habitualmente desaprovechado, que atesora esa multitud (la llamada crowd intelligence).

A la postre, de lo que hablamos es de gestión, pues implica que los responsables públicos de los destinos habrían de dar atención a, por ejemplo:

-Cómo manejar posibles reacciones contrarias de quienes allí residen ante aglomeraciones puntuales o la presencia de turistas provenientes de lugares más severamente azotados por la pandemia. Estas reacciones contrarias pueden ser muy negativas en términos de imagen, y para evitarlas es vital que los residentes sean parte activa y co-responsable de este proceso de recuperación de la confianza.

-Cómo articular mecanismos para que, además, se beneficien en mayor medida de los flujos turísticos, en una suerte de simbiosis industrial que, en torno al turismo, cree un ecosistema colaborativo con los productores locales (de los sectores agroalimentario, artesanal y cualesquiera otros), las instituciones locales de educación e investigación, las organizaciones vinculadas a la economía circular, etc.

-Cómo fomentar la educación para el turismo en las comunidades locales, pues sólo así tendremos una sociedad orientada al turismo. Particularmente ahora, la gestión del turismo con coronavirus tiene un vector de información-comunicación-educación-concienciación que es clave, y deberíamos preguntarnos si se está trabajando lo suficiente sobre él. Un vector que tiene carácter preventivo y que debe abarcar no ya sólo a las empresas y profesionales (que están más que concernidos por los esfuerzos de adaptación en sus negocios para que la seguridad sea la mayor posible), sino a los turistas y a los residentes. De no ser así, si los gestores de los destinos no impregnan sus políticas de una visión global del complejo mosaico turístico, los esfuerzos de las empresas serán siempre insuficientes.

¿A alguien le queda aún dudas de que lo que se necesitan no son entes de promoción de los destinos, sino entes gestores de los mismos? La promoción es una parte, no el todo.

La siguiente figura trata de sintetizar algunos aspectos positivos de la nueva gobernanza que, a mi juicio, debería dejarnos esta crisis pandémica.


(*) La compilación de los quince precedentes sobre esta temática pueden encontrarse en: http://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2020/06/explorando-el-turismo-durante-el-estado.html

Adicionalmente, la reseña y el vídeo disponibles en el siguiente enlace pueden servir de complemento a este post: http://uhu.es/canaluhu/alfonso-vargas-seguridad-sanitaria/ 

Puede encontrarse un resumen de los mismos en las notas aparecidas en los siguientes medios de comunicación: - Aula Magna - COPE - Diario de Huelva - Huelva 24Huelva Buenas Noticias - Huelva Red - Huelva Ya - YouTube 

(Post nº 328 de este blog)

https://www.hosteltur.com/comunidad/004269_el-turismo-se-hace-con-la-gente.html

martes, 23 de junio de 2020

ALGUNOS INDICADORES DEL TURISMO EN LA PROVINCIA DE HUELVA: MAYO 2020

#huelvalaluz

En este mes no ha sido posible presentar el habitual balance de indicadores del turismo en la provincia de Huelva correspondiente a mayo. El INE considera que:

"Desde el día 11 de mayo y de acuerdo a la Orden SND/399/20201, los hoteles y alojamientos turísticos se han podido abrir al público, con ciertas restricciones, a medida que los territorios en los que están ubicados alcanzaban, al menos, la fase 1 del plan para la transición hacia una nueva normalidad. Durante el mes de mayo solo han abierto 1.567 de los casi 20.000 hoteles existentes en España, un 90,3% menos que en el mismo mes de 2019. El total de plazas ofertadas es de 81.827, apenas un 4,3% del total.
Debido al escaso número de establecimientos hoteleros abiertos, los datos a nivel nacional y por comunidades autónomas son los únicos que cumplen los criterios de calidad suficiente para ser difundidos.".

Tampoco ofreció los datos a nivel provincial correspondientes a marzo y abril.

No obstante, siguen los datos de Andalucía.


Nota: Los meses anteriores también pueden consultarse en este blog.
Abril 2020: http://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2020/05/algunos-indicadores-del-turismo-en-la.html

(Post nº 327 de este blog)

domingo, 21 de junio de 2020

EXPLORANDO EL TURISMO DURANTE EL ESTADO DE ALARMA EN 15 ARTÍCULOS CORTOS

15 articulos para las 14 semanas de estado de alarma, 98 días en total. En este tiempo de pandemia, que quedará señalado en nuestras vidas, el análisis de la situación en que quedó súbitamente sumido el sector turístico español, sus consecuencias y, sobre todo, sus escenarios de recuperación, ha constituido buena parte de la historia personal de un periodo de confinamiento y teletrabajo.

La pregunta fue, desde el principio: ¿qué puedo hacer yo, desde mi humilde posición. por el turismo? Y la respuesta no podía ser otra que aportar mi conocimiento, mis ideas y mi dedicación, pensando más en los profesionales del sector que en la academia. De ahí que el formato haya sido el de artículos cortos, concretos y con una orientación práctica, utilizando como vehículo este blog, que es mi herramienta para hacer transferencia de los resultados de la investigación, así como la Comunidad Hosteltur.

Desde el realismo, los mensajes en positivo han marcado la pauta de esos quince artículos que ahora se ofrecen AQUÍ compilados en un único documento.

No es el único trabajo realizado sobre esta materia, pero ahí queda este primer botón de muestra. El tiempo de pandemia continúa, pero, a partir de hoy, sin estado de alarma, al que ojalá -aunque la amenaza siga latente y la precupación  permanezca- no tengamos que volver. Habrá que seguir con atención esta nueva etapa de co-existencia con el virus, en la que la responsabilidad individual, para cumplir con las normas de la nueva realidad, es más clave que nunca. Como  también  la responsabilidad de quienes las dictan y han de hacerlas cumplir, incluidas las relativas al control en las fronteras (en aeropuertos, etc.). Nos jugamos mucho, no sólo el sector del turismo, sino toda España.

(Post nº 326 de este blog)

P.D.: ¿No hubiera sido más eficaz un solo sello/etiqueta, reconocido/a con carácter general dentro de España y reconocible  internacionalmente?




martes, 16 de junio de 2020

EMPRESAS Y DESTINOS TURÍSTICOS EN LA NUEVA NORMALIDAD: ¿QUÉ HEMOS APRENDIDO?

En el siguiente vídeo, de apenas diez minutos, puede encontrar mis respuestas a esta pregunta fundamental: HAGA CLICK AQUÍ


A continuación se reproduce el texto de esta píldora formativa:

Hola. Llegados a este punto, en la antesala de la llamada nueva normalidad ocasionada por esta pandemia que tanto ha trastocado nuestras vidas, parece un buen momento para recapitular lo que ha significado este periodo de estado de alarma y qué lecciones deberíamos haber aprendido. Sólo esta capacidad de aprendizaje y de interiorizar esas lecciones nos permitirá afrontar el nuevo tiempo con mayores garantías.

Cierto es que las empresas del sector aún están en una fase de lucha por su supervivencia, y esto es lo que, al cien por cien, ocupa y preocupa a empresarios y trabajadores. No puede ser de otra manera. No se trata, al menos aún, de reconstruir nada, sino de recuperar, de reactivar un sector de actividad que, aparte de ser fundamental desde el punto de vista de su peso en la economía y  en el empleo, ha sido referencia en el mundo por su  competitividad. No es necesario repetir cifras sobradamente conocidas, pero sí mostrar el apoyo a sus reivindicaciones (al nivel de otros países de nuestro entorno) para poder soportar, primero, el embate de un súbito e inédito cese de actividad obligado por la crisis sanitaria, y, ahora, las limitaciones de una recuperación  que es incierta en intensidad y duración en la medida en que ha de producirse en co-existencia con este nuevo coronavirus, con un porcentaje muy bajo de la población inmunizada y aún sin vacuna y sin medicamentos específicos para combatir la enfermedad.

En este marco, diría que, en primer lugar, hay algunas lecciones de carácter general que deberíamos aprender, aplicables al campo que nos ocupa pero también más allá:

1.-La primera es la de la humildad. Humildad para reconocer cuán vulnerables seguimos siendo. Humildad para asumir que nuestra capacidad para controlar el resultado de nuestras decisiones y acciones es cada vez más limitada en un mundo crecientemente complejo donde todo está interconectado y, por tanto, todo es interdependiente a escala global: el efecto mariposa existe. Humildad para comprender que no podemos eliminar la incertidumbre, sino que hemos de vivir con ella, gestionándola.

2.-La segunda es la importancia de actuar con celeridad para minimizar los daños, tanto en vidas humanas como económicos, lo que exige tener a punto sistemas de alerta temprana y planes de contingencia. La improvisación es un lujo que no nos podemos permitir en situaciones de alto impacto y que requieren una respuesta urgente.

Pasando al plano estrictamente turístico, algunas lecciones merecerían también ser destacadas:

3.-En el orden que venimos siguiendo, la tercera sería la de aprender a vender seguridad, sanitaria y en general, una dimensión a la que no le dábamos tanta importancia en una parte del mundo desarrollado relativamente estable. De repente, nos hemos dado cuenta que, además de vender sol, playa, diversión, cultura, etc….hemos de vender seguridad, y no como algo coyuntural: crisis de este tipo pueden volver a producirse y, a partir de ahora, hay que estar preparados para afrontarlas. La industria del turismo se soporta, sobre todo, en la confianza para viajar, en la confianza en los mercados de destino, pero también en los de origen, por lo que la acción debe ser coordinada. La unidad refuerza el mensaje,  la cual no se ha logrado suficientemente en el caso particular de los múltiples sellos o etiquetas de turismo seguro, a nivel sectorial y territorial, generando alguna confusión y reduciendo su impacto.

4.-La cuarta lección nos debe llevar a la convicción de que, ahora más que nunca, la solución no es sólo la promoción del turismo, sino la gestión del mismo. La promoción, para estimular la demanda, es condición necesaria, pero no suficiente si no hay toda una gestión detrás para adecuar los recursos y adaptar la oferta, para reforzar los mecanismos de cooperación en los destinos y en la cadena de valor turística, etc. Y dentro de ese etcétera no puede faltar la gestión de las crisis, que debe pasar a formar parte de las agendas de los responsables públicos y privados, especialmente a nivel de destino, con un enfoque más proactivo que reactivo.

Prueba de ello, y en el contexto particular que estamos viviendo, es fundamental entender las dinámicas que se dan en un sistema turístico. Este diagrama causal (minuto 5.30 del video) puede ayudar a entenderlas a nivel conceptual, con sus bucles de refuerzo (como los que se dan entre oferta y demanda, confianza y demanda, recesión y demanda) y sus bucles de equilibrio (como el de riesgo de rebrote y demanda). La conclusión es que es clave controlar el riesgo de rebrote, por su incidencia en el conjunto del sistema, lo que requeriría garantías sanitarias en origen y en destino al re-abrir las fronteras. Se entienden las urgencias, pero la precipitación no suele ser una buena consejera.

5.-La quinta lección es que la diversificación (del turismo y de la economía en general) aumenta la resiliencia del sistema. Más allá del sol y playa, el sector turístico acelerará su apuesta por la diversificación de oferta y mercados para seguir reduciendo su estacionalidad: hay buenos ejemplos de ello.  A nivel de la economía en general, la necesaria apuesta por el desarrollo de otras actividades productivas (particularmente industriales) no es incompatible en absoluto con el mantenimiento de un sector turístico potente con las más altas cotas de competitividad en el panorama internacional. Este es un falso debate.

6.-La sexta lección es la de reforzar (si no recuperar) la centralidad de las personas en la arquitectura estratégica del turismo, con particular referencia  a quienes residen en los destinos.  Deberíamos interiorizar definitivamente que el turismo no se hace para la gente, sino con la gente. Las comunidades locales receptoras de los flujos turísticos deben ser parte activa en el proceso de recuperación, para lo cual los modelos de gobernanza deben evolucionar propiciando una gran alianza con la sociedad. Ahora la pregunta no sería tanto qué puede hacer el turismo por mí, sino qué puedo hacer yo por el turismo.

7.-En séptimo lugar, la pandemia ha acelerado cambios tecnológicos que ya estaban en marcha: digitalización, automatización de procesos, robotización…eliminando riesgos y aumentando la eficiencia. En suma, ver la tecnología y el conocimiento como aliados es una lección fundamental a aprender, porque  la revolución tecnológica exponencial que se avecina, y más rápido de lo que solemos imaginar, va a cambiar sustancialmente el panorama del ocio y del turismo con la convergencia  de tecnologías como la realidad aumentada, la realidad virtual, la inteligencia artificial, el Internet de las cosas, etc. Los destinos turísticos inteligentes ganarán un nuevo impulso para empezar a conocer los nuevos patrones de comportamiento del turista. En suma, estar a la vanguardia tecnológica, unida a una cultura innovadora, son claves para ganar el futuro, en tiempo de pandemia y más allá.

8.-Y finalmente, como corolario de todo lo anterior, estamos ante un antes y un después: el “business as usual” pre-coronavirus no va a volver, y no sólo por la pandemia, que pasará.  En estas mismas fechas hemos conocido, por ejemplo, el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2021-2030, la Estrategia Española de Economía Circular (España Circular 2030)…grandes referencias de un nuevo horizonte para el sector turístico en el que la causa de la sostenibilidad ambiental gana fuerza.

Tan sólo confiar, para concluir, que estas ideas hayan sido de alguna utilidad. Gracias por su atención y hasta otra oportunidad.

domingo, 7 de junio de 2020

MERCADO, TURISMO Y NUEVA NORMALIDAD: ALGUNOS DATOS

En posts precedentes se sintetizaron los datos de las tres primeras oleadas del estudio multi-mercado “Coronavirus Research” -realizado por la compañía de investigación de mercados con sede en Londres GWI (GlobalWebIndex)- más directamente vinculados a la actividad turística, cuyos trabajos de campo fueron realizados entre el 16 de Marzo y el 27 de Abril.

Ahora ya disponemos de los resultados de la cuarta oleada de este estudio internacional que abarca 20 países que representan el 53% de la población mundial, entre ellos España (las anteriores incluyeron 13, 17 y 17, respectivamente). En esta ocasión, el trabajo de campo se realizó entre el 19 y el 26 de Mayo, con una muestra de 1.086 respuestas en el caso de España, formada por usuarios de Internet y ponderada según edad (entre los 16 y los 64 años), género y nivel educativo.

De los resultados que arroja, a continuación se reflejan quizás los más interesantes, con la correspondiente evolución temporal cuando es posible, a los efectos de ayudar a vislumbrar patrones de cambio en los comportamientos del turista. Este sería el resumen:

*Se mantiene muy alto (el mayor entre los países europeos) el nivel de preocupación con la situación en España: suman un 85% quienes se declaran extremadamente, muy o bastante preocupados, 19 puntos por encima del conjunto de países considerados.

*El grado de preocupación de los españoles con la situación a nivel global es idéntica que a nivel nacional (85%), en línea con el promedio del conjunto de países estudiados (87%).

*La expectativa de que el  brote dure seis meses o más en España se ha elevado hasta el 70%, (16%, 23% y 52% en las tres encuestas previas). En su estado más reciente, dicho valor se sitúa 19 puntos por encima de la media de los países en estudio.

*La expectativa del 87% de los españoles es que a nivel global el brote de la covid-19 se extenderá durante seis o más meses, lo que representa 4 puntos más que la media. También en este caso, dicho porcentaje ha ido creciendo a lo largo de las sucesivas oleadas del estudio.

*Medido en una escala de 1 a 5 (desde no optimista en absoluto hasta muy optimista, respectivamente), el grado de optimismo en España respecto a la superación del brote de este coronavirus es muy moderado (3’1), en ligero descenso y claramente inferior a la media del conjunto de países (3’9). En definitiva, el pesimismo de los españoles ha ido creciendo, tanto en su percepción a nivel nacional como global, siendo ésta aún más negativa. Así, si sólo el 32% de los españoles se sienten optimistas a nivel nacional (el porcentaje más bajo de los países europeos en estudio), esa proporción baja hasta el 28% con relación a la situación a escala global.

*El 44% cree que el impacto económico en sus hogares será grande o incluso dramático (5 puntos mayor que en el conjunto de países), lo que representa 7 puntos menos que en la oleada anterior. Sin embargo, el 96% (4 puntos más que en la primera encuesta) anticipa que el efecto sobre la economía del país será, igualmente, grande o dramático (94% en el caso de la economía a escala global). La percepción es, pues, mucho peor a nivel de la economía del país (y global) que de la economía personal. Este gran desequilibrio llama la atención, como si las personas confiaran en alguna suerte de “escudo” que las proteja.

*El 57% de los españoles afirma haber retrasado la compra de sus vacaciones, 19 puntos más que en la primera encuesta, siendo el porcentaje más alto de compra retrasada. A su vez, el 48% declara que la duración de ese retraso en la compra será hasta que el brote de la covid-19 haya terminado o esté bajo control en España, si bien el grado de incertidumbre al respecto es elevado. Como contraste, dentro de las compras retrasadas, las vacaciones/viajes es la que primero se prioriza (29%), ligeramente por encima de la ropa (26%), lo que da una señal de su importancia.

*En cuanto al tipo de vacaciones que los españoles esperan tener en el próximo año, la mayoría se inclina por unas vacaciones en el propio país (54%). El 21% se inclina por unas “staycations” en su área local. Sólo el 19% piensa en unas vacaciones al extranjero (12% a un país cercano y el 7% en un viaje de larga distancia) y únicamente el 2% considera la opción de un crucero.

*El factor más importante cara a las próximas vacaciones será la seguridad (49%), seguido de la relajación (37%), el precio (32%) y las políticas de cancelación flexibles (19%).

*Con relación al ocio tras la pandemia, el 40% declara que comerá en restaurantes con menos frecuencia, el 37% que irá a bares y pubs también menos frecuentemente. Sin embargo, con más frecuencia se harán compras online (35%), se usarán las video-llamadas (32%) y se hará ejercicio en casa (31%).

*En este periodo de confinamiento, más del 60% (64, 67, 63 y 62 por ciento en cada una de las cuatro oleadas del estudio, respectivamente) declara que pasa más tiempo usando su teléfono móvil o smartphone. En consecuencia, para las empresas y destinos turísticos el canal móvil gana aún más importancia en este escenario.

*En los espacios públicos, los factores de seguridad considerados más importantes son: la limpieza regular y desinfección de espacios (65%), el uso obligatorio de mascarillas (61%), las medidas de distanciamiento social (59%) y la disponibilidad de desinfectante para las manos (55%).

*Las dos terceras partes de los españoles da bastante, mucha o extrema importancia a la reapertura de restaurantes, cafés y bares. Ese porcentaje baja al 32% cuando se trata de la reanudación de las competiciones deportivas.

*Una vez reabiertas las tiendas, el 47% se inclina a pensar que no las visitarán de forma rápida, ya sea durante algún tiempo (37%) o incluso por un largo tiempo (10%). En contraste, el 41% declara que lo hará inmediatamente (9%), muy rápidamente (12%) o bastante rápidamente (20%). Finalmente, el 12% no está seguro aún.

*Sólo 22% de los españoles manifiesta que, una vez que vuelvan a abrir los grandes recintos cerrados, comenzarán a visitarlos inmediatamente, muy rápido o bastante rápido. Esa proporción se eleva ligeramente (hasta el 24%) en el caso de estar al aire libre. Es evidente que estos grandes espacios deben, en general, dar atención a estas pautas en cuanto a velocidad de regreso del público a los mismos.

*En general, el 66% de los españoles manifiestan que las empresas que se comportan de manera más sostenible han adquirido mayor importancia debido al coronavirus.

Como fácilmente puede inferirse, son datos extremadamente interesantes para empezar a rediseñar estrategias en la nueva normalidad. Quienes aún  no estén convencidos de que habrá un antes y un después, deberían leer con atención y más detalle estudios como éste.

(Post nº 324 de este blog)


DIAGRAMA CAUSAL POST-COVID19 (fuente: elaboración propia)