Bienvenida

¡GRACIAS POR SU INTERÉS!

Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para la transferencia y divulgación del conocimiento, particularmente en materia de turismo. Como complemento:

-He aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HECONOMIA, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://www.dropbox.com/s/oblyls2fi3tov7g/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf?dl=0

-Los 12 artículos de la sección EL MURO del diario Huelva Información (año 2015): https://www.dropbox.com/s/sqlyhbqu1hc7if1/ElMuro_HI_2015.pdf?dl=0

-Y las múltiples colaboraciones en Hosteltur: https://www.hosteltur.com/comunidad/usuario/vargas

Además, en la siguiente URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica (mi legado): https://padlet.com/alfonsovargassanchez/cvm56nauhvrhsnua

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://www.dropbox.com/s/8ada1ku91qtoknc/AunNoConocesHuelva.pps?dl=0

miércoles, 4 de julio de 2012

TURISMO, LIDERAZGO Y MARCA


Quien suscribe viene defendiendo desde hace años que el sector turístico provincial necesita de un nuevo impuso creativo que le saque de la atonía e inercia en la que se ha instalado. Los datos de los cinco primeros meses de este año, comparados con los del año anterior, son preocupantes, como claramente revela la tabla siguiente, síntesis de la encuesta de ocupación hotelera del Instituto Nacional de Estadística.

Enero-Mayo
Viajeros
Pernoctaciones
Total
Residentes en España
Residentes en el extranjero
Total
Residentes en España
Residentes en el extranjero
2012
277.194
203.298
73.896
911.280
600.050
311.230
2011
319.521
250.085
69.436
1.018.128
691.607
326.521
Diferencia
-42.327
(-13,25%)
-46.787
(-18,71%)
4.460 (6,42%)
-106.848
(-10,49%)
-91.557
(-13,24%)
-15.291
(-4,68%)
Pueden consultarse el detalle mensual en: http://dl.dropbox.com/u/48698330/INE_Huelva.xls

La única cifra positiva es la del aumento del número de turistas extranjeros, si bien las pernoctaciones de estos, más representativas de la realidad, han bajado.
Globalmente, el descenso, tanto de viajeros como de pernoctaciones, presenta dobles dígitos, afectando sobre todo al turismo nacional. Esto último no es en absoluto sorprendente: la recesión nos está golpeando duramente a los españoles, y es lógico que la actividad turística se resienta.
Estos son factores del entorno que no podemos controlar, a veces las cosas vienen mal dadas, pero lo que sí podemos hacer es reaccionar. Y es en este punto donde la preocupación se agiganta, porque no se observa reacción significativa, ni del lado público ni del privado, más allá del lamento y de la manida (por reiterada) reivindicación de inversiones y de la mejora de ciertas infraestructuras de transportes que facilite nuestra accesibilidad. 
Parte de esa reacción debería ser, a mi entender, la definición de nuestra identidad como destino turístico, de nuestro modelo diferenciado como apuesta a medio/largo plazo. Pongo un ejemplo: cuando empezó a sentirse la crisis, allá por 2008, se argumentó que nuestro modelo (85% turismo nacional; 15% turismo internacional) nos beneficiaba, ya que, por razón de su coste, los destinos nacionales de proximidad serían más demandados. Hoy, sin embargo, lo que estamos viendo es que lo que mejor está evolucionando es el turismo extranjero: ante una demanda interna en caída libre (y lo que vendrá con la subida esperada del IVA), lo que tira es la demanda externa. ¿No será, entonces, que necesitamos cambiar el paso y hacer evolucionar nuestro modelo de forma tal que el turismo internacional gane más peso? Si es así, la premisa es que esto no se improvisa: se necesita un plan, y un plan integral, porque el turismo es una actividad económica muy compleja en la que convergen un amplio mosaico de agentes (e intereses) públicos y privados.
Habría, pues, que sentar a esos grupos de interés (sin olvidar a los agentes del conocimiento, a menudo ignorados) para definir ese modelo y ese plan de acción. Pero, ¿quién le pone el cascabel al gato? ¿Quién lidera este proceso? He ahí otro gran problema: la ausencia de liderazgo, porque el desarrollo turístico es mucho más que promoción del destino. No contamos con un ente gestor del destino (una DMO, como se denomina técnicamente), que, entre otros recursos, se dote de la capacidad de obtener información para decidir con las máximas garantías posibles.
Puesto que la diferenciación del destino es la ventaja competitiva que hemos de perseguir (cómo si no podemos justificar niveles de precios superiores), sepamos que esto sólo se logra en la mente del turista, y que para ello contar con una marca reconocible y con visibilidad es esencial. Todo lo que sea confundir al turista potencial con signos identificativos diversos, todo lo que sea no preservar una identidad visual y de mensaje es un craso error, en el que corremos la tentación de caer (si no lo hemos hecho ya a tenor de un documento audiovisual recientemente elaborado).
‘Huelva la Luz’ tiene potencial para llegar a ser una marca potente; el concepto tiene fuerza, pero hay que desarrollarlo, y tiene que haber alguien detrás que haga ese trabajo. El presupuesto es importante, por supuesto, pero también la convicción, la creatividad y la capacidad para aglutinar a agentes diversos en torno a un proyecto común. Como dijo Domenico de Sole, exPresidente y máximo ejecutivo del grupo Gucci, “el verdadero poder está en la marca; es fundamental contar con una persona fuerte para impulsar e inspirar a la marca”.
Déjenme ofrecer algunas ideas, que no son sólo mías; en cualquier caso, son ideas que requieren de un plan para su concreción y que deben enmarcarse, antes que nada, dentro de un modelo a definir, para garantizar la coherencia del mensaje que transmitimos al exterior:
-Huelva la luz como destino saludable (por los demostrados efectos benéficos de la luz natural sobre nuestra salud), paso de entrada al segmento de turismo de salud, de bienestar.
-Huelva la luz como destino natural, por sus paisajes, por su biodiversidad (la luz es la gran moldeadora de la vida y los ecosistemas, cinceladora de su belleza). Son argumentos clarísimos (junto con nuestros endemismos de flora y fauna) para la potenciación de un turismo de naturaleza y tranquilo: nuestra naturaleza es un espectáculo que hay que saborear despacio.
-Huelva la luz como destino diferente por su luz diferente (como se demostró en su momento), que permite un turismo activo y al aire libre con confort climático durante prácticamente todo el año.
-Huelva la luz como la luz de las artes, esa luz que con tanta fuerza ha sido plasmada por artistas de la pintura, de la fotografía,… (argumento para el desarrollo de un turismo cultural).
-Huelva la luz como la luz de nuestros ancestros (puerta de entrada a un turismo patrimonial ligado a nuestra historia milenaria).
-Etc., etc., la luz de tantas cosas… ¿Verdad que hay mucho más que las imágenes y estereotipos de siempre?
Jeff Bezos, el fundador de Amazon, dijo en cierta ocasión que “tu marca es lo que dicen acerca de ti cuando tu no estás allí”. Por eso nuestros mensajes tienen que mantener una consistencia en el tiempo. Posicionar, prestigiar, hacer visible una marca con unos perfiles claros es una apuesta a largo plazo y un permanente ejercicio de coherencia. Es por eso que no podemos promocionar lo que sea ni como sea, sino con base en un plan que haya explicitado, que haya puesto negro sobre blanco para conocimiento general, qué queremos, qué buscamos, qué mensajes deseamos transmitir. Sólo así seremos eficaces y, a la vez, más eficientes.
Todo esto requiere una reflexión profunda, que me temo que no se está haciendo, entre otras razones por las urgencias del momento; pero hay que hacerla. Son tiempos de cambios acelerados que requieren de capacidad de reacción, pero teniendo claro nuestro norte.
---
Publicado en HEconomia el 3-7-12.

jueves, 21 de junio de 2012

REPENSAR NUESTRO MODELO TURÍSTICO

El artículo del mes pasado concluía con esta apelación, con la llamada a un ejercicio de reflexión en torno al modelo turístico de la provincia de Huelva: con los cambios tan profundos y acelerados que se están produciendo, ¿cómo serán nuestras vidas en 2020?; ¿cómo afectará ese modo de vida a nuestro tiempo de ocio, al turismo?; ¿cómo están evolucionando los perfiles del turista?; ¿a qué tipo/s de turista deberíamos dirigirnos?; ¿qué tipo de turismo nos conviene ofrecer?

Se decía que esta es la reflexión que se ha iniciado con el documento “LA PROVINCIA DE HUELVA COMO DESTINO TURÍSTICO: VISIÓN 2020” (disponible en: http://alfonsovargassanchez.blogspot.com.es/2012/04/la-provincia-de-huelva-como-destino.html), trasladando a los responsables públicos y privados que hemos de pensar, decidir, planificar y actuar, pues la inercia y la improvisación nos pueden costar muy caras.

Hasta el turismo se nos está cayendo en la provincia, y no todo será imputable a causas ajenas a nuestro control: alguna parte nos tocará también a nosotros, quizás por inacción. No me refiero sólo a los episodios de huída protagonizados en los últimos meses por ciertas cadenas hoteleras, sino a las cifras puras y duras, que llaman a la alerta y a la acción reflexiva-planificada. La tabla siguiente, que resume la evolución del primer cuatrimestre de este año en comparación con el del 2011, con datos de la encuesta de ocupación hotelera del Instituto Nacional de Estadística, habla por si sola:

Enero-Abril
Viajeros
Pernoctaciones
Total
Residentes en España
Residentes en el extranjero
Total
Residentes en España
Residentes en el extranjero
2012
198.646
152.590
46.056
668.531
468.471
200.060
2011
227.899
178.930
48.969
740.180
516.022
224.158
Diferencia
-29.253
(-12,84%)
-26.340
(-14,72%)
-2.913
(-5,95%)
-71.649
(-9,68%)
-47.551
(-9,21%)
-24.098
(-10,75%)
Pueden consultarse el detalle mensual en: http://dl.dropbox.com/u/48698330/INE_Huelva.xls

Se pedían opiniones, y algunas hemos obtenido. Seguidamente sintetizo algunos de los comentarios recibidos.

1.-Soy Técnico de Turismo y he trabajado algunos años en la costa onubense (nací en Huelva) y bastantes más en las Islas Canarias. Llevo 8 años en Alemania. No descarto la idea de volver a mi Tierra, pero desgraciadamente he sufrido el trabajo precario, temporalidad, bajo sueldo. Me gustaría ver que el turismo se desarrolla todo el año y sin "vendernos" barato a tour operadores.

2.-Tenéis una situación privilegiada por estar cerca de Sevilla, que recibe miles de turistas, y del Algarve, con un flujo turístico internacional importante. Ánimo, estoy convencida de que es el momento y de que muchas cosas se mueven, lentas, pero se mueven.

3.-Soy de aquí, viajo bastante y vivo en el extranjero; comparto mucho esa visión de que Huelva esta muy desaprovechada y tiene muchísimo que ofrecer en turismo de calidad: gastronómico, de deporte, cultural... etc.

4.-Puesta en valor de lo local, promoción del vínculo de las poblaciones locales con su entorno y voluntad política.

5.-Cualquier modelo (más si es con mayúsculas) requiere una visión a largo plazo, esto es, los agentes implicados deben compartir esa visión estratégica, renunciar a rentabilidades a corto por rentabilidades a largo plazo. En nuestra cultura todavía quedan muchas reminiscencias de la denominada “cultura del pelotazo”, la rentabilidad debe ser a muy corto plazo y para ello pongo en marcha acciones operativas y no estratégicas, aunque ello conlleve quemar el mercado.

6.-El cambio de mentalidad en la época que estamos no va a ser fácil: empresas que sufren la crisis y a las que no se les puede pedir inversiones a futuro porque sus problemas y sus horizontes de trabajo son a muy corto plazo (casi a diario). Esto requiere de empresarios que rompan con estos paradigmas muy establecidos.

7.-Cualquier proyecto necesita un líder (cerebro), alejado de los sesgos políticos.

8.-Mi visión de la Huelva Turística tiene varios prismas, ya que considero que no hay un destino provincia de Huelva homogéneo. Creo, además, que uno de los puntos menos fuertes puede ser el de la formación de empresarios y del sector en general, ya sea en calidad o en promoción, nuevas tecnologías como los “social media”...

9.-En primer lugar, me gustaría felicitaros por la iniciativa. Me parece muy oportuna y bien diseñada, destacando el enfoque multidisciplinar y la orientación hacia la diferenciación, la sostenibilidad y la creación de valor para el destino y para los turistas. Nuestra principal sugerencia es que trabajéis en formalizar un Plan Estratégico (como ya sugerís en el último párrafo del documento) y un Plan de Marketing en el que se analicen y diseñen cuestiones como la segmentación de clientes potenciales, el posicionamiento de Huelva, las estrategias de marketing, los atributos de producto/destino y las políticas de distribución y comunicación (con especial atención a las tecnologías 2.0 y su aplicación cada vez más importante al turismo). Así mismo, nuestra recomendación es orientar estos esfuerzos a la potenciación de la marca del destino (Huelva la Luz) para que alcance mayor notoriedad, creando fuertes asociaciones.

10.-Me parece bien la propuesta de la Visión 2020. Deben concretarse las infraestructuras necesarias para facilitar que los turistas lleguen a los destinos turísticos de Huelva, preservando el medio ambiente.

Dejo aquí este decálogo como botón de muestra. ¿Seremos capaces, desde abajo, de forzar un nuevo impulso creativo para el turismo provincial? Falta hace, pero desde arriba no parece haber inquietud al respecto, pese a lo tozudo de las cifras. Nuestro llamamiento sigue en pie. Si desea expresarse, ya sabe cómo hacerlo; y se lo agradeceremos de corazón.
---
-Publicado en HEconomia el 5-6-12.

lunes, 14 de mayo de 2012

MALTRATO UNIVERSITARIO

Como universitario de vocación, con más de 25 años de trayectoria profesional en la universidad española, hoy por hoy confieso que me siento más maltratado que nunca. Me explico:
1.-Este es un oficio peculiar (en realidad no conozco otro donde ocurra y se tolere sistemáticamente lo que sigue): cualquiera con dedicación a tiempo completo se puede limitar a cumplir, a secas, con sus tareas docentes y eludir año tras año tras año las obligaciones que también tenemos como investigadores. Aunque la carga que representa el dispar número de alumnos según titulaciones y asignaturas es algo que merece ser tenido en cuenta, el CV nos retrata bastante bien, pero jamás ninguna autoridad académica ha remediado este desequilibrio, de sobra conocido: se ha mirado hacia otra parte. Quienes no quieran, no les guste o no sepan investigar (lo cual no deja de poner en entredicho las reglas de selección del profesorado y, en general, el funcionamiento institucional), debieran compensar con una mayor actividad docente. Parece equitativo, ¿no? Creese, entonces, el perfil exclusivamente docente del profesor universitario, con mayor carga lectiva y sin obligaciones de investigación, tan digno y necesario como cualquier otro.
2.-¿Por qué sucede esto? Fundamentalmente porque el sistema de gobernanza en la universidad pública española es de carácter político: es una cuestión de poder y de votos para poder "mandar", a los varios niveles dentro de la estructura. La posición que uno ocupe en el continuo entre quienes no producen y quienes se "autoexplotan" es prácticamente irrelevante. Los dos extremos caben y se dan, sin que tenga que ver con categorías administrativas, lo que hace que la media de la producción científica no sea representativa, dada su gran dispersión. No parece justo que sean tratados igualmente unos y otros, ¿verdad? Además, en virtud de su autonomía, este sistema autogestionario y endogámico se traslada a todas las facetas de la vida universitaria, algunas tan trascendentales como los planes de estudio, fuente de tantas disputas internas e insatisfacciones externas.
3.-En un sistema de esta naturaleza, el principio de mérito y capacidad (la teórica piedra angular de la institución universitaria) queda menoscabado, cuando no en un segundo plano (no es infrecuente que se vea subvertido por las filias y las fobias). El resultado es de gravedad extrema: la mediocridad, aunque no pueda acabar con islas de indudable brillantez y prestigio. Por ejemplo, criterios de comportamiento responsable, además de la razón, dictan que para atender las necesidades sociales las organizaciones han de poner en juego sus mejores recursos (sobre todo humanos); sin embargo, nuestra lógica universitaria no garantiza que esto sea así cuando se coloca en el mercado un producto educativo. Ítem más, sin perjuicio de honrosas excepciones, los puestos de gestión suelen estar ocupados por los menos productivos científicamente hablando (lo que no sirve de excusa ni para los elegidos ni para quienes los eligen). ¿Por qué, si hay que reducir plantilla, el criterio tiene que ser beneficiar al profesorado a tiempo completo frente al que está a tiempo parcial, sin más? Aparte de por ser lo más fácil, ¿por qué este designio, en lugar de tratar de mensurar, aunque ciertamente sea más difícil, el valor añadido que cada cual aporta a la institución? ¿Tendrá algo que ver con los votos?
4.-Dicho esto, ¿con qué fondos contamos para investigar el común de los mortales? Mejor no dar cifras para evitar un sonrojo mayúsculo, porque son ridículas: auténtica miseria, por más que la propaganda oficial venda otra cosa, que suele ser humo. Eso sí, aunque somos investigadores (además de docentes) y no administrativos, burocracia y sistemas de gestión manifiestamente mejorables no faltan, mermando la productividad. Pues pese a todo producimos y hasta mejoramos: casi un milagro.
5.-Lo mismo se puede decir de los fondos para movilidad, si queremos tener una presencia y un nombre en el mundo. Esta situación de verdadera penuria y frustración para el común de los universitarios (la mayoría no somos premios Nobel ni nos acercamos, pero nos esforzamos al máximo y queremos cumplir con nuestro papel) es parte del maltrato: tenemos que publicar en revistas internacionales de esas llamadas de impacto y debemos acudir a eventos científicos donde dar a conocer nuestros trabajos, pero ¿dónde está el presupuesto? Son muchos quienes cumplen con esta exigencia poniendo el dinero de su propio bolsillo, parcial o totalmente: de pena, pero real, aún más teniendo en cuenta nuestros re-recortados sueldos, primero por los unos y luego por los otros (eso sí, ni unos ni otros dijeron que lo iban a hacer). ¿Para cuándo medidas de racionalización que no sean éstas, que las hay y muchas? ¿Cómo no va a haber fuga de talentos? Hasta a mi me aumentan cada día las ganas de emigrar.
6.-Para colmo, ahora viene el Ministerio y confunde de una manera flagrante (no sé si por desconocimiento o por fundamentalismo) la investigación con la investigación de excelencia, admitiendo (aún siendo discutible) que esta última es la que lleva pareja el reconocimiento de los controvertidos y no suficientemente transparentes sexenios de investigación (sobre todo en algunos campos científicos). El mensaje que el actual Gobierno de España parece querer trasladarnos es que todo aquel que no obtenga un sexenio no investiga y, por tanto, tiene que asumir una mayor carga docente. Pero, ¿qué hay de aquellos investigadores activos que, aún realizando una labor investigadora digna, no obtienen el referido sexenio, nacido como mero complemento retributivo? Había que actuar, sí, pero para hacer algo más equilibrado: esto nos llevará a un sistema universitario cada vez más dual (que nadie piense que lo digo porque no tengo sexenios: no es el caso).
7.-Este sistema nos aleja del tejido empresarial, de las necesidades sociales. El impacto de las referidas revistas, en las que nos obligan a concentrar casi todo nuestro esfuerzo, es meramente académico: los trabajos publicados en estos medios llegan a más colegas dentro del mundo universitario, pero no llegan en absoluto a las empresas y tomadores de decisiones. Esta exigencia nos ha hecho mejorar nuestro desempeño investigador, lo reconozco, pero no ha mejorado en nada, quizás al contrario, la transferencia del conocimiento generado al mundo real. El sistema no nos ayuda a sentirnos socialmente útiles.
8.-Y a todo esto, el reconocimiento social de nuestro trabajo se deteriora: hay hasta responsables públicos que se permiten afirmar o sugerir que trabajamos poco y tenemos muchas vacaciones. El sentimiento de maltrato se me ha agudizado cuando he comprobado que en Irlanda las vacaciones de verano se alargan desde el 20 de junio hasta el 1 de septiembre. No creía lo que me decían estudiantes irlandeses que tengo en mi curso, pero contacté con su universidad de origen y me lo confirmaron: es parte de los beneficios que les ofrece su institución. Pues nosotros, el mes de Agosto y basta (como debe ser).
9.-En fin, lo dejo aquí: creo que son suficientes argumentos, no de ahora sino crónicos casi todos ellos, para que cualquiera se dé cuenta de dónde están algunos males de nuestro país, que sólo saldrá adelante a medio/largo plazo si hace una apuesta decidida por la I+D+i, lo cual significa una apuesta por agentes del conocimiento (principalmente universidades) que trabajan como socios de las administraciones públicas y del tejido productivo. Esto no es un gasto, es una inversión. Hacer carrera universitaria hoy es una desmedida carrera de obstáculos y penurias: mucha vocación hay que tener, y aún así, tristemente, no la recomiendo. El problema es que sin sangre nueva que empuje desde abajo las organizaciones se anquilosan.
10.-Y por supuesto, nadie debe quedar excluido de la universidad si tiene capacidad intelectual pero no capacidad económica. Cierto es que hay estudiantes en las universidades sin esa capacidad intelectual (y esto debe ser analizado, pues podrían desarrollarse profesionalmente siguiendo otras vías igualmente dignas y necesarias para la sociedad, como la formación profesional), pero las medidas que afecten a este principio tienen que ser muy ponderadas. La igualdad no existe (somos diferentes por naturaleza), pero sí la igualdad de derechos/obligaciones y de oportunidades, que deben ser preservadas.

P.D.1: A quienes afirman que sobran universidades en España, les diría que lo que ha sobrado es incapacidad  de los gestores universitarios (políticos y académicos) para salir del paradigma cuantitativo del crecimiento compulsivo y reconfigurar los modelos autonómicos (por ejemplo en Andalucía, pero diría que también en otras Comunidades), definiendo de verdad los correspondientes campos de especialización de las universidades pequeñas/medianas (algunos lo hemos predicado en el desierto durante años). Estas son las verdaderas decisiones estratégicas que, en general, se han hurtado y que ahora, después de tantos años perdidos, son más difíciles de tomar, por lo irreversible de ciertas situaciones. El sistema de gobernanza referido más arriba tendrá algo que ver, ¿no le parece, amigo/a lector/a? Del fiasco que, también en general, ha representado la reforma derivada del llamado proceso de Bolonia, la del Espacio Europeo de Educación Superior (que no ha dejado de ser una entelequia), mejor no hablar, porque intuyo que pronto llegará la contra-reforma. ¿Para cuando un marco relativamente estable en el que trabajar?

P.D.2: Creo en un sistema con una gestión mucho más profesionalizada, en la que el PDI se dedique a lo que supuestamente sabe hacer, porque es para lo que ha sido formado: a enseñar y a investigar; a transmitir y a generar conocimiento. Lo demás, las cargas de gestión, las menos posibles: la productividad aumentaría bastante. Participar en los órganos de representación para definir prioridades, directrices, líneas de actuación, planes,..., si; pero a partir de ahí la ejecución para los profesionales de la gestión, no para PDIs aficionados: ni el voluntarismo bienintencionado ni el deseo de controlarlo todo son buenas recetas. Ciertos cargos serían perfectamente prescindibles, sobre todo en las universidades de menor tamaño, donde existen deseconomías de escala: en sus estructuras de funcionamiento, la universidad del siglo XXI, aún con el formato de burocracia profesional que definió Mintzberg, no ha evolucionado al ritmo de los tiempos. Naturalmente, esa profesionalización implica mecanismos eficaces de control, de rendición de cuentas y de transparencia. Lo peor es que también creo que no tiene arreglo: tras todos estos años no he visto a ningún gobierno, ni de un color ni de otro, abordando en profundidad el problema más complejo y de fondo: el de la gobernanza, por más que tengamos la referencia de cómo lo hacen las mejores universidades del mundo. No todo es cuestión de "pasta", sino también de reglas de funcionamiento (y luego de liderazgos).

viernes, 4 de mayo de 2012

HACIA UN NUEVO TURISMO, TAMBIÉN PARA HUELVA

El Ministerio de Trabajo ha elaborado un muy interesante informe acerca de los perfiles profesionales emergentes en turismo. En un contexto de desocupación tan severo como el que padecemos, orientar la formación (de las entidades que la ofrecen y de quienes eligen en qué se van a formar) con criterios de demanda y de futuro es más necesario que nunca. He aquí un listado resumen de los “oficios” más prometedores, conforme a las conclusiones del referido estudio de prospectiva turística: técnicos de calidad y gestión medio ambiental (me permitiría añadir la nueva ola de certificaciones en materia de responsabilidad social empresarial o turismo responsable); planificación y gestión de destinos (formulación, implantación y control de estrategias); comerciales (expertos en marketing y comunicación turística); gestor de ventas (revenue manager); gestor de canales (channel manager); gestor de redes sociales (community manager); gestor cultural; gestor de innovación. Me permito añadir un perfil que no he visto reflejado, que es el de experto en internacionalización del negocio.
También se señala que en el área del ocio se demandarán nuevos perfiles relacionados con las TICs, como gestores de información-documentalistas digitales o especialistas en realidad aumentada.
Paralelamente, Hosteltur ha publicado el documento “Retos estratégicos del turismo español para la legislatura 2012-2016”, en el que algunos expertos enfatizan y hacen propuestas interesantes en esta misma materia. Así, por ejemplo:
-Manuel Figuerola propone “la creación de un Programa de Formación de Formadores en Turismo…que se pueda impartir en los centros formativos, como los centros superiores de hostelería y las facultades de turismo de las universidades del país, en donde se prepare al profesorado de la formación turística…”.
-Eulogio Bordas habla de “muy bajos niveles de educación e I+D+i”, afirmando que “en España necesitamos directivos capaces de liderar procesos permanentes de innovación, mejora de la calidad y crecimiento rentable. Necesitamos profesionales especializados en turismo (abogados, economistas, arquitectos, altos funcionarios públicos, etc.) y directivos de empresas turísticas. Pero no tenemos un sistema adecuado para formarlos. Al mismo tiempo, la cultura de la innovación no está asentada en nuestro país, Y aún menos la cultura de la I+D”. Hago mío este diagnóstico, ante el cual el Sr. Bordas propone la puesta en marcha de un “programa orientado a formar unos 300 profesionales al año en especialidades clave para un crecimiento competitivo: economistas, abogados, arquitectos, etc. de turismo. También directores de todo tipo de empresas turísticas. Y unas 20 nuevas profesiones necesarias para dar respuesta a las demandas del nuevo turista. Esto implica un cambio radical en la forma en que las llamadas ‘enseñanzas de turismo’ se gestionan en la actualidad”. Esta propuesta la denomina “Universidad del Turismo”. Yo diría redefinición y redimensionamiento de los estudios en materia de turismo.
-Por su parte, Francisco José González, en el documento de Hosteltur “Tendencia del sector turístico 2012”, subraya que “es necesario mejorar la transferencia de I+D, conocimiento y tecnología desde las universidades y centros de investigación al mercado turístico”.
La provincia de Huelva como destino turístico también necesita, y mucho, mirar hacia el futuro, no sólo en materia de formación, investigación y transferencia (que también, claramente), sino de modelo. Con los cambios tan profundos y acelerados que se están produciendo, ¿cómo serán nuestras vidas en 2020?; ¿cómo afectará este modo de vida a nuestro tiempo de ocio, al turismo?; ¿cómo están evolucionando los perfiles del turista?; ¿a qué tipo/s de turista deberíamos dirigirnos?; ¿qué tipo de turismo nos conviene ofrecer? Esta es la reflexión que hemos tratado de iniciar con el documento “LA PROVINCIA DE HUELVA COMO DESTINO TURÍSTICO: VISIÓN 2020”, disponible en: http://alfonsovargassanchez.blogspot.com.es/2012/04/la-provincia-de-huelva-como-destino.html
No es más que una manera de decir a los responsables públicos y privados que hemos de pensar, decidir, planificar y actuar; la inercia y la improvisación nos pueden costar muy caras. Su opinión nos interesa mucho, estimado/a lector/a.
---
Publicado en HEconomia el 3-5-12.

jueves, 3 de mayo de 2012

COMPETITIVIDAD Y FUTURO

Para sobrevivir en el escenario endiabladamente complejo en el que España se encuentra es imprescindible que seamos más competitivos, y para ello innovación e internacionalización son dos pilares sin los cuales no podremos salir adelante. Es fundamental, pues, que alineemos nuestras decisiones y acciones en torno a estos dos ejes, haciendo pivotar sobre ellos las políticas que afectan a la economía y la empresa.
El profesor norteamericano Richard Florida, con su modelo de las 3Ts del desarrollo económico y las clases creativas, pone el acento en la tecnología, el talento y la tolerancia. Siguiendo esta propuesta, estos serían los tres ingredientes que habríamos de combinar en nuestra particular fórmula de salida de la crisis.
-Empezamos por el primero: tecnología. El reciente informe del World Economic Forum titulado “The Global Information Technology Report 2012” revela algunas de nuestras debilidades principales, que llegan a ser extremas y crónicas. España ocupa el puesto 38 (sobre 142), no muy brillante para la novena economía del mundo por el volumen de su Producto Interior Bruto. Pero lo más interesante son algunos detalles, que nos sitúan muy a la cola: para abrir un negocio ocupamos el puesto 97 tomando en consideración el número de días que se tarda, y el 110 por el número de procedimientos requeridos (o sea, la pesada carga burocrática); la telefonía celular móvil es, en términos relativos, muy cara: estamos en el lugar 134 (record nacional); la calidad de nuestro sistema educativo nos sitúa en el puesto 98, y, singularmente, la calidad de la educación en matemáticas y ciencia en el 111; la formación del personal de las empresas en estas tecnologías nos lleva a la posición 90; por último, para no alargar el sonrojo, si tomamos algunos indicadores relativos al Gobierno, en cuanto a la prioridad que éste da a las tecnologías de la información y las comunicaciones (TICs) y la importancia de las mismas en su visión de futuro, España se sitúa en las posiciones 94 y 99, respectivamente. Convendrá conmigo, apreciado/a lector/a, que, aunque en otros indicadores estamos mejor, hay mucho espacio para la mejora, entre otras razones porque estos indicadores son manejados por los inversores internacionales cuando toman sus decisiones (los llamados mercados, que no son entelequias, sino individuos de carne y hueso como usted y como yo, que buscan rentabilizar sus recursos poniendo en la balanza el riesgo de las opciones de inversión).
-El talento individual es el segundo de los factores. Se suele entender por tal la combinación de competencia, compromiso y acción. Aunque mi impresión es que falta mucho compromiso en nuestra sociedad (el pasotismo, el no complicarse la vida, se ha instalado de forma alarmante), cierto es que mucha gente competente, en especial jóvenes, está emigrando en busca de oportunidades que hoy por hoy su país no les ofrece. Es una nueva ola de emigración, ahora de personas bien formadas. O sea, el país hace un esfuerzo (por más que se discuta acerca de la cantidad y la calidad de esa inversión) en la cualificación de sus profesionales y los mejores marchan a producir, a generar riqueza, en otros: una inversión sin retorno es un pésimo negocio, y particularmente ésta, que nos conduce inexorablemente a la mediocridad. Probablemente tengamos que cambiar nuestra mentalidad, en el sentido de que hay que formar a las nuevas generaciones para que sean capaces de competir y de aprovechar las oportunidades allí donde estén en cada momento, con una perspectiva global. Recordemos que, según cálculos del Instituto Nacional de Estadística, el total de personas que en 2011 abandonaron España en busca de un futuro mejor ascendió a 507.740. Por primera vez en la historia nuestro saldo migratorio ha sido negativo.
-Y por último la tolerancia. Vivimos en un mundo crecientemente diverso, y la gestión de la diversidad requiere reforzar el valor de la tolerancia; asimismo, para innovar hay que experimentar, y ello exige cierta tolerancia al error. La diversidad, bien manejada, es fuente de creatividad y progreso, pero mal conducida es fuente de conflictos. La experimentación y el error, bien llevados, son una poderosa fuente de aprendizaje y crecimiento personal.
Me preocupa la fuerte y creciente polarización que observo en nuestra sociedad. Los líderes políticos y sociales debieran controlar los mensajes que lanzan, ser más tolerantes y constructivos. Una vez que se desencadenan ciertos movimientos puede ser muy difícil controlarlos, dada nuestra visceralidad: si se nos van de las manos nos pueden hacer mucho daño, quizás irreparable. Tomemos conciencia de ello, por favor.
---
Publicado en Huelva Información el 2-5-12, p. 6.