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Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para la transferencia y divulgación del conocimiento, particularmente en materia de turismo. Como complemento:

-He aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HECONOMIA, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://www.dropbox.com/s/oblyls2fi3tov7g/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf?dl=0

-Los 12 artículos de la sección EL MURO del diario Huelva Información (año 2015): https://www.dropbox.com/s/sqlyhbqu1hc7if1/ElMuro_HI_2015.pdf?dl=0

-Y las múltiples colaboraciones en Hosteltur: https://www.hosteltur.com/comunidad/usuario/vargas

Además, en la siguiente URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica (mi legado): https://padlet.com/alfonsovargassanchez/cvm56nauhvrhsnua

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://www.dropbox.com/s/8ada1ku91qtoknc/AunNoConocesHuelva.pps?dl=0

lunes, 10 de abril de 2023

ELECCIONES MUNICIPALES 2023: CARTA A LOS “REYES MAGOS” (V)

Dentro de esta serie, sigue una nueva carta a los candidatos/as a los inminentes comicios del 28 de mayo, aunque con las mismas expectativas que respecto a las anteriores y a las inquietudes que en ellas se plantean: nulas. Quizás no sean compartidas por la gran mayoría de mis conciudadanos, pero siendo el desarrollo turístico un tema tan recurrente creo que los asuntos que siguen alguna pertinencia deben tener, tanto a nivel municipal como provincial. Entiendo, pues, que sería deseable que las formaciones políticas que se presentan a las elecciones se pronunciaran explícitamente sobre los mismos para que la ciudadanía disponga de información relevante al respecto a la hora de depositar (supuestamente de forma reflexiva) su voto. No entraré en la manida problemática de las infraestructuras de transporte y comunicaciones (sin duda insuficientes y deficientes, como los datos de las encuestas revelan -ver carta II-), por no estar en la esfera competencial de las administraciones locales (aunque puedan presionar a otros niveles), aunque, en ningún caso, deben convertirse, como así parece, en una coartada para justificar nuestra incapacidad para, antes que nada, poner en orden y en el mejor estado de revista nuestra propia “casa” a la hora de recibir a quienes nos visitan. Veamos qué es lo que sí está en manos (total o significativamente) de quienes elegiremos el mes que viene.

1.-¿Cómo van a gestionar el turismo? Repare, apreciado/a lector/a, que no me he referido a la promoción turística (a la que habitualmente nos hemos limitado, con más o menos medios y mayor o menor acierto), sino a un todo más amplio que es la gestión (que, por tanto, la incluye). Vender un paraíso que nadie encontrará por falta de gestión (disponibilidad, mantenimiento, eficacia) de los servicios y dotaciones públicas diversas en playas y espacios naturales, por ejemplo, no es una buena idea: el turista no se lo traga todo. Defraudar expectativas es el peor negocio que podemos hacer, de ahí que resulte fundamental que esta área de la gestión pública se tome suficientemente en serio y se ponga al frente de la misma a personas con conocimiento y experiencia en la materia.

En este orden de cosas, ¿cuál será el ente encargado de esa gestión?; ¿quiénes participarán en dicho ente y de qué forma? ¿Estarán representadas todas las partes interesadas, tanto públicas como privadas (en la provincia hay dos organizaciones empresariales, pongamos por caso, y ambas deberían estar presentes, así como, entre otras, quienes residen en el destino permanentemente), para propiciar la colaboración entre ellas? He escrito bastante sobre esto, con carácter general. Un  botón de muestra puede encontrarse en este artículo, disponible en portugués y español: https://apatria.org/economia/turismo-quo-vadis/

2.-¿Qué plan pretenden poner en práctica para combatir la muy acusada estacionalidad que afecta al turismo provincial, tanto en los destinos de sol y playa  como de interior (ecoturismo, etc.)? Como dijo recientemente un empresario hotelero de otras latitudes: “no podemos esperar a que los clientes caigan del cielo, hay que ir a buscarlos”, diversificando los mercados de origen (me permito añadir). Promocionar los destinos en esos periodos valle es cuando más se necesita, así como los eventos (deportivos, culturales) con capacidad de atracción. Por consiguiente, ¿no debería ajustarse nuestra promoción, con campañas específicas orientadas al público que sí puede viajar en esos periodos? ¿Y la política de eventos, orientándola a paliar el cierre de establecimientos por falta de actividad y aprovechándolos para posicionarnos en nuestros mercados emisores, en lugar de darles un enfoque meramente local o fuera del contexto de nuestra realidad turística? Sin perjuicio, por supuesto, de la transparencia y de un análisis coste-beneficio riguroso que los justifique, como quedó expuesto en la carta I. En aquellos periodos en los que los destinos se llenan solos no es necesario aumentar la masificación, ¿no cree?

Adicionalmente, ¿podría considerarse desde los consistorios algún tipo de exención o ventaja fiscal para evitar en lo posible los cierres de establecimientos de todo tipo en temporada baja? Se trataría de ir alargando la temporada saliendo del círculo vicioso según el cual como los turistas dejan de venir los servicios públicos (en las playas, por ejemplo) dejan de prestarse; y como no hay servicios ni actividades tampoco vienen los turistas y las empresas cierran, afectando al empleo.

Para todo ello, volviendo al punto precedente, la articulación de algún órgano de participación de carácter transversal que dé cabida a todos los agentes interesados (incluidos los propios residentes) se antoja imprescindible, en una democracia madura, para una mejor gobernanza del municipio y provincia como destino turístico.

3.-En cada municipio con vocación turística, e incluso a escala provincial, ¿cuál sería la fórmula para diferenciarse de otros destinos, dado que, en estos momentos, en general, se posicionan como destinos indiferenciados (sobre todo a nivel de sol y playa) que, como consecuencia, se ven abocados a competir con base en el precio? Esta cuestión nos devuelve a la necesidad de poner en marcha mecanismos eficaces de gobernanza, que ayuden a convertir recursos en productos competitivos y a ofrecer respuestas a los grandes desafíos de este tiempo convulso: tecnología, innovación, sostenibilidad y accesibilidad universal.

4.-¿Qué papel atribuye cada candidato/a al sector turismo? ¿Pretenden que sea un eje central de la economía local o más bien un complemento de otros sectores? ¿Cómo ven las interrelaciones del turismo con otros sectores, como la agricultura y la pesca, la alimentación y bebidas, el transporte y la logística, la construcción, etc.? Téngase en cuenta, con datos pre-pandemia a nivel nacional, que por cada euro gastado en productos turísticos (hoteles, billetes de avión, etc.) se generan prácticamente 2 euros más en otros sectores de la economía: el llamado efecto multiplicador del turismo.

Sea como fuere, ¿qué acciones pretenden llevar a cabo para ayudar a las empresas a paliar la escasez de personal cualificado, a mejorar la formación de sus empleados, a profesionalizar (y por tanto a mejorar) el servicio que se presta a los turistas y excursionistas? Desde la perspectiva del empleo, ¿ve al sector al modo tradicional, esto es, como el conjunto de los perfiles profesionales que las propias estadísticas muestran (camareros, personal de limpieza, cocineros y ayudantes de cocina, etc., que han de seguir siendo atractivos, porque los necesitamos; ver https://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2023/01/el-mercado-de-trabajo-en-el-sector.html) o identifica otros perfiles laborales que van más allá y deben estimularse, en un mundo turbulento marcado, sobre todo, por la innovación (o más bien revolución) tecnológica y la sostenibilidad ambiental (emisiones de gases de efecto invernadero, cambio climático)?

5.-Para encarar el desafío tecnológico y ambiental, ¿necesitaría el sector, con el impulso de las administraciones públicas, valerse de un ecosistema de start-ups que aportara nuevo conocimiento y soluciones a las empresas, como modo, también, de diferenciarse en una provincia en la que el medio ambiente es uno de sus puntos fuertes? Recordemos que en torno al 45% de su superficie cuenta con alguna figura de protección, con Doñana y el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche como principales, pero no únicos, exponentes (Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, RENPA). ¿Sería posible crear aquí una aceleradora de proyectos turísticos (al estilo de la que existe en Galicia, https://turislab.gal/es/inicio/) en torno a la economía circular, la digitalización y otros vectores de innovación, dando contenido, por ejemplo, a un Parque Científico y Tecnológico infrautilizado? Las empresas turísticas no pueden hacerlo solas: la Administración local debe arrimar el hombro. ¿No sería una acción de este tipo congruente con los objetivos de transformación y modernización económica que, supuestamente, deben presidir la aplicación del nuevo maná de los fondos europeos 'Next Generation'? ¿A qué se están aplicando si no? ¿Otro plan E, que ya sabemos en qué se materializó, pero a lo grande?

Muchas preguntas que pueden abrir caminos para un desarrollo turístico más integral y equilibrado. Podríamos seguir alimentando esta reflexión (a menudo las preguntas son más importantes que las respuestas para trazar las estrategias correctas), pero dejémoslo aquí por ahora, esperando que, en efecto, esa reflexión se produzca. No dejo de ser un utópico.

Tan sólo un ruego para acabar: por favor, Sres/as políticos/as gobernantes, en las ferias (todos tenenos FITUR en mente, pero no sólo) favorezcan, dentro de las directrices que ustedes marquen, la presencia y las agendas de trabajo de los profesionales/empresarios del sector, a la vez que disminuyen las suyas, con apariciones que poco o ningún valor añaden: ¿cuántos y quiénes asisten a sus presentaciones? De paso aliviarían un poco el sobrecargado gasto público, que sale, no lo olvidemos, de nuestros bolsillos: empieza la campaña de la declaración de la Renta...

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P.D.: Las cartas previas pueden encontrarse en:

(I) https://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2023/01/elecciones-municipales-2023-carta-los.html

(II) https://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2023/02/elecciones-municipales-2023-carta-los.html

(III) https://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2023/03/elecciones-municipales-2023-carta-los.html

(IV) https://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2023/03/elecciones-municipales-2023-carta-los_14.html

 


(Post nº 442 en este blog)


martes, 14 de marzo de 2023

ELECCIONES MUNICIPALES 2023: CARTA A LOS “REYES MAGOS” (IV)

En la primera de estas cartas ya me referí a la evolución del número de habitantes de la ciudad de Huelva, “que, tal y como nos dice el INE, no para de decrecer desde 2010 -cuando se rozó la cifra de los 150.000 habitantes-, situándose en 2022 a un nivel que ya teníamos en 1990)”. Y a que alguna reflexión, así como propuestas fundamentadas (sin necesidad de que sean originales, pioneras, referentes u otro calificativo tan rimbombante como vacuo que tanto suele gustar por estos lares), debería merecer este hecho por parte de los candidatos/as a la alcaldía. Tomando los últimos quince años, dicha evolución se puede observar en el gráfico siguiente, que se resume en una pérdida de 6.173 habitantes, es decir, del 4,2%:

Explicar este declive poblacional recurriendo a una adversa, y generalizada, evolución demográfica es una falacia. Aunque el crecimiento vegetativo de la población (nacimientos menos defunciones) en el municipio de Huelva viene siendo negativo desde 2016 (-948 en el sexenio 2016-2021), en el conjunto de los últimos quince años en los que estas cifras están disponibles (2007-2021) el saldo ha sido bastante positivo, en concreto 3.262 nacimientos más que defunciones. Por tanto, pese a este crecimiento natural positivo, la población total siguió cayendo. Para explicarlo, los datos del Censo Electoral de Residentes en el Extranjero (tomados a 1 de enero de cada año), también del INE, son reveladores. Tomando nuevamente los quince últimos años disponibles, en este caso entre el 1 de enero de 2023 y el 1 de enero de 2009, el número de españoles mayores de 18 años que residen habitualmente en el extranjero o han trasladado al extranjero su residencia habitual con municipio de origen en Huelva, aumentó en 1.438 personas. En total, 3.038 onubenses mayores de edad tienen a efectos electorales la condición de emigrantes.

A pesar del aumento de la inmigración (respecto a 2008, en 2022 residían en Huelva capital 1.120 personas más nacidas en el extranjero) y un crecimiento vegetativo o natural positivo (aunque con una evolución contraria en los últimos seis años), ha crecido la emigración y la población total disminuye. Saquen ustedes sus propias conclusiones y, si es posible, conéctenlas con el modelo de ciudad, de desarrollo económico y la generación de oportunidades de empleo que nos deben proponer cada una de las formaciones políticas que se presentan a los inminentes comicios electorales para que, supuestamente, podamos depositar nuestro voto de forma reflexiva. Eludo las casi eternas carencias de infraestructuras de transporte y comunicaciones, por no estar en la esfera competencial de las administraciones locales y porque no pueden convertirse en una excusa para la parálisis.

Completaré este post con una referencia específica al centro de la ciudad y algunos de los datos (tomados del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía) que lo caracterizan. Cualquiera de los distritos de la capital merecería que se pusiera el foco en él, pero permítanme que en esta ocasión lo haga en éste, aunque sólo sea parcialmente.

En términos de población, nos encontramos con un centro con una tendencia regresiva, que el gráfico siguiente deja en evidencia:


En el periodo que se muestra (los últimos quince años, como antes), el centro ha perdido 1.058 habitantes, es decir, el 5,3% de su población. No en todos los distritos la evolución ha sido semejante: por ejemplo, como contrapunto, en El Torrejón la población ha aumentado un 5,9%. Además, la población va envejeciendo (esta sí que es una tendencia generalizada, aunque en unos distritos más que en otros): en el centro la edad media ha aumentado 4,9 años (en la Isla Chica sólo 2, por colocar nuevamente el contrapunto).

¿Qué nos espera con una población menguante, con una edad promedio cada vez mayor (ahora está en 46,5 años) y en el que el porcentaje de nacidos en el extranjero ha subido al 7% del total? ¿En qué medida las políticas municipales están dando respuesta a la realidad que manifiestan los datos, no precisamente halagüeña? ¿Pudiera ser que esas políticas hayan contribuido a expulsar gente que residía en el centro de la ciudad? ¿Cómo afecta eso, por ejemplo, al comercio de la zona? Quién viene, pongamos por caso, de la Isla Chica para tonarse algo en la feria X o con motivo del chimpún Y, ¿se va a comprar un par de zapatos? Altamente improbable, igual que lo es que quienes se ven abocados a desplazarse en coche lo vayan a hacer a un núcleo en el que han de pagar por estacionar existiendo alguna alternativa gratuita en la que se encuentra de todo (o casi). El comercio de proximidad lo mantienen quienes residen en la zona: con menos residentes habrá menos ventas y, por tanto, menos actividad comercial.

Las quejas de los vecinos empiezan a hacerse notar (no les ha faltado muchísima paciencia y capacidad de aguante para soportar tanto), en un espacio convertido en un palco cuasi-permanente de eventos habitualmente molestos y ruidosos (¿se tomarán en serio la contaminación acústica alguna vez, incluida especialmente la que los gobernantes generan?) que terminan convirtiendo esos lugares en invivibles (mucho más para personas ancianas, enfermas o que simplemente tienen derecho a descansar, entre otras razones para poder trabajar). 

Por poner el ejemplo más claro, que no el único: antes, vivir en la Plaza de las Monjas era un privilegio, ahora, desde hace unos años, es un suplicio. ¿Quién puede vivir allí y en su entorno? ¿Quién va a comprar una vivienda  en esa zona? ¿Cómo se ha visto afectado el correspondiente mercado inmobiliario? Y la tendencia es a peor, no me cabe duda.

En una isla peatonal cada vez mayor, lo que en principio podría ser positivo (aunque un toque más verde y menos duro ayudaría), ¿hasta dónde llevarán la creciente mercantilización del espacio público (plazas, calles)? ¿En qué quieren convertirlo, quizás en un núcleo de ocio para quienes no viven allí? ¿Y cómo lo harán, es decir, hasta qué punto los vecinos contarán en aquellas decisiones que pueden afectar severamente a sus vidas cotidianas, más allá de depositar su papeleta cada cuatro años? Los aspirantes a ocupar la alcaldía deberían explicarlo claramente, así como qué tipo de eventos, cuándo y dónde, buscando los espacios más convenientes (¿es que no hay más alternativas que plazas y calles?) para minimizar los inconvenientes a una población residente que empieza a cansarse y, por lo que parecen indicar los datos, a huir (si puede). Eventos que, si generan efectos benéficos para la ciudad en su conjunto que compensen sus costes, incluido el gasto público (lo cual es dudoso en muchos casos por su carácter doméstico e incapacidad de atracción foránea, lo que que los convierte en “juegos” de suma nula para la misma desde el punto de vista del gasto privado local: lo que se gasta en un sitio se deja de gastar en otro), no tienen por qué dejar de realizarse, pero sí, probablemente, reubicarse. ¿Dónde coloca cada candidato/a los límites para llegar al punto de equilibrio que es imprescindible alcanzar? Es sorprendente que una capital de provincia no cuente, por ejemplo, con un recinto/pabellón ferial adecuadamente acondicionado para acogerlos: las prioridades en el gasto público marcan la acción de gobernar y las diferencias entre unos y otros. 

Más allá, y aunque como ciudadano tenga mis ideas acerca de lo que podría hacerse, no me lo pregunten a mí, que no me presento a las elecciones. Son algunas de las incógnitas a las que en la campaña electoral se deberían ofrecer respuestas, contrastando las diversas opciones que puedan existir. Ya sé que soy un utópico, una vez más. En las pasadas elecciones me preguntaba por esto mismo y nada, claro: https://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2019/05/de-cara-las-elecciones-del-26m-en-la.html

P.D.: Las sucesivas cartas pueden encontrarse en: 

(Post nº 441 en este blog)

martes, 7 de marzo de 2023

ELECCIONES MUNICIPALES 2023: CARTA A LOS “REYES MAGOS” (III)

En las dos cartas previas a los candidatos/as a las próximas elecciones municipales (los “Reyes Magos”) ya les pedí unas cuantas cosas: mayor transparencia y participación en el ejercicio de la acción de gobierno, que no prometan lo que no tienen garantías de poder cumplir, que en lugar de dedicar sus proclamas a regalarnos los oídos con los grandilocuentes y manidos tópicos de siempre (que a nada conducen) hagan propuestas realistas, que sean rigurosos y nos expliquen su proyecto de ciudad o provincia (maduro, no improvisado) para que los votantes sepamos hacia dónde nos quieren llevar y cuál es el plan para llegar hasta allí, sin pasar por alto que lo prometido a la ciudadanía (ante notario -sin que esta solemnidad mediática sea necesaria- o en el programa electoral) es deuda, ¿recuerdan, y lo que significa la palabra credibilidad?

Lo del proyecto lo orienté en la segunda carta hacia el turismo provincial: https://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2023/02/elecciones-municipales-2023-carta-los.html; ahora, en esta tercera, lo haré en el turismo en la capital, más allá de lo ya expresado en la primera de ellas: https://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2023/01/elecciones-municipales-2023-carta-los.html

Y como siempre, aportando datos. Algunos con los que no contábamos hace cuatro años cuando escribí el siguiente post, titulado “BASES PARA UN MODELO DE DESARROLLO TURÍSTICO PARA LA CIUDAD DE HUELVA”: https://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2019/03/bases-para-un-modelo-de-desarrollo.html (cada lector podrá enjuiciar en qué medida hemos avanzado en este terreno).

La falta de capilaridad de los datos estadísticos oficiales a nivel municipal siempre ha sido un hándicap, pero desde julio de 2019 el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha puesto a nuestra disposición una estadística experimental de “Medición del turismo a partir de la posición de los teléfonos móviles”, en base a la cual podemos saber con bastante exactitud el número de turistas extranjeros y nacionales en el municipio de Huelva, así como el número de turistas totales al adicionar ambos.

Para no cansar con muchas cifras, el gráfico siguiente refleja la evolución del número de turistas totales a lo largo de la serie completa disponible (en 2019 sólo el segundo semestre).

Pese a su modestia, queda patente que aún estamos lejos de las cifras pre-pandemia (limitadas al segundo semestre del año 2019), cuando en la provincia en su conjunto el nº de viajeros ha sobrepasado ese umbral en 2022. La pregunta es, pues, obvia, ¿por qué la recuperación del turismo en la capital está rezagada?

Si tomamos el año 2022, en una situación casi de post-pandemia, estamos hablando de 323.723 turistas, el 11,8% provenientes del extranjero y el 88,2% nacionales. En cuanto a su procedencia, Francia (17,2%), Países Bajos (12,3%), Portugal (11,1%), Reino Unido (8,7%) y Alemania (8,1%) son los países de origen de la mayoría de los turistas extranjeros. En lo que se refiere a los nacionales, la provincia de Sevilla se lleva la palma de forma abrumadora (41,8%), seguida de la de Madrid (10,0%).

Este retraso en la recuperación se confirma si la comparamos con otras ciudades cercanas y/o de tamaño/características similares, tal y como se puede apreciar en el cuadro que sigue, comparando los segundos semestres de los años 2019 y 2022:

O sea, en el municipio de Huelva hemos recuperado el 79,1% de los turistas pre-pandemia (con, curiosamente, un comportamiento mejor del turismo internacional que del nacional), mientras que en Almería, Badajoz y Cádiz, dichos porcentajes se elevan al 88,0%, 85,1% y 96,5%, respectivamente. 

La figura siguiente también resulta ilustrativa de nuestra posición relativa.


Desconocemos las motivaciones que han traído a estos turistas hasta la ciudad de Huelva, pero, teniendo en cuenta que el grueso de los mismos proviene de la provincia de Sevilla (36,9% del total en 2022), y viendo su distribución bastante homogénea mes a mes, no parece que dicha motivación pueda ser mayoritariamente de carácter lúdico, sino más bien de tipo laboral. Podrían añadirse a esta reflexión otras provincias limítrofes.

En suma, sería deseable que los candidatos/as pudieran responder a cuestiones clave como la articulación del desarrollo turístico capitalino en el marco de la provincia (al que no puede ser ajeno), el posicionamiento de la ciudad como destino (¿de qué tipo?, ¿con qué reclamos?) para lograr la recuperación post-pandemia y su consolidación como complemento de la debilitada economía local, los mecanismos de gobernanza que se proponen para implicar a la sociedad onubense en su conjunto (no sólo a las organizaciones empresariales), la recuperación del patrimonio (arqueológico -restos tartésicos y otros-, natural -cabezos-) y su puesta en valor, así como de los edificios inconclusos (por ejemplo el museo…¿de qué tipo, arqueológico, de bellas artes…?) o que siguen acumulando ruina (la lista aún es larga), el papel del medioambiente (con el enorme problema de los fosfoyesos que se eterniza) y de esa anunciada “ruta turística inclusiva por la ciudad” en la que se van a aplicar nada menos que 100.000 euros, etc.

Le propongo a cualquier ciudadano/a común que se haga pasar por un turista que llega en transporte público a la ciudad (tren, bus interurbano) un día cualquiera, que no la conoce ni conoce a nadie, y que carece de un automóvil (tampoco de alquiler). Pruebe a ver qué puede hacer en ella y durante cuánto tiempo se quedaría: una especie de cliente misterioso. Esta sería la medida de cómo lo estamos haciendo.

(Post nº 440 en este blog)

lunes, 13 de febrero de 2023

ELECCIONES MUNICIPALES 2023: CARTA A LOS “REYES MAGOS” (II)

En la primera de estas cartas (ver P.D.) a los candidatos/as a las próximas elecciones municipales (los “Reyes Magos”) les pedía:

*mayor transparencia en el ejercicio de la acción de gobierno (yendo, si es necesario, más allá de lo que las leyes exijan para que la información esté fácilmente accesible al ciudadano común), a la par que 

*abstenerse de prometer lo que no tienen garantías de poder cumplir (“que nos tomen en serio, no como tontos que se tragan cualquier mensaje de corta y pega”) y de dedicar sus proclamas a regalarnos los oídos con los grandilocuentes y manidos tópicos de siempre que a nada conducen.

En esta ocasión me centraré en el rigor en la acción de gobierno, que pasa por tener maduro un proyecto de ciudad o provincia, es decir, por saber adónde se quiere llegar, tener un plan para llegar hasta allí y tomar decisiones con coherencia y con base en datos y su correspondiente análisis. Las decisiones no pueden ser fruto de impulsos u ocurrencias, dando bandazos sin ton ni son (el caso de las marcas de la ciudad de Huelva comentado en el post precedente apuntan en esta dirección), sino a partir de un análisis fundamentado en información y con la participación proactiva (no meramente reactiva a raíz del descontento que las decisiones adoptadas pudieran suscitar) de las comunidades locales concernidas.

Para ello, tomaré como ejemplo el turismo y los datos más recientes con los que contamos, que son los de la Encuesta de Coyuntura Turística de Andalucía (ECTA) publicados el pasado 7 de febrero por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), correspondientes al año 2022.

Como casi siempre, hay luces y sombras, pero que es preciso saber interpretar para una certera gobernanza del destino, en este caso a escala provincial, en el marco de un modelo de desarrollo turístico que haga explícito el futuro al que aspiramos y que deliberadamente perseguimos mediante decisiones consistentes con esa visión. Se hace camino al andar, como dijo el poeta Antonio Machado, pero sabiendo que no hay viento favorable para el que no sabe dónde va, en palabras de Séneca, otro andaluz ilustre y sabio.

En 2022 hubo vientos favorables, al estar liberados de las restricciones a la movilidad y al llamado “efecto champán”. Esto ha hecho posible que la provincia haya recibido un número de turistas récord, más de tres millones, con una tasa de crecimiento respecto al año anterior por encima de la media regional (ver tabla siguiente).

Sin embargo, es la provincia en la que más ha decrecido la estancia media y la única donde el gasto medio diario ha bajado, lo que llama mucho la atención en un periodo de alta inflación, tal y como reflejan las dos tablas que siguen. También debe hacerse notar que es la provincia donde el gasto medio diario es menor (con notable diferencia) y que durante los 25 años que se tiene registro a través de esta encuesta, siempre ha estado por debajo de la media andaluza, habiéndose acortado la diferencia mínimamente (de 18,4 € en 1998 a 15,6 € en 2022).

 

O sea, en resumidas cuentas, más visitantes (sin entrar en su distribución estacional) pero que están menos tiempo y, sobre todo, que gastan menos. Supongo que estos hechos llamarán a la reflexión colectiva de los agentes del sector para que el viento de cola nos lleve en la dirección que más nos interese, no en otra. Y esto teniendo en cuenta que somos la provincia andaluza que es percibida menos favorablemente por el turista, con fortalezas y debilidades que aparecen de forma reiterada a lo largo del tiempo. En los últimos 25 años (es decir, desde 1998), el índice sintético de percepción de la provincia de Huelva ha estado siempre por debajo de la media andaluza, con sólo dos salvedades (en 2020, que se igualaron, y en 2015, cuando excepcionalmente se situó una décima por encima). Dicho índice alcanzó un modesto 7,7 (sobre 10) en 2022 (tabla siguiente), aunque algo mejor que el del año anterior.

Las preguntas son evidentes: ¿por qué ocurre esto sistemáticamente?; ¿cuál es el plan para corregir las fragilidades que inciden en la imagen del destino y su posición relativa?; ¿qué se ha hecho y qué se pretende hacer?; ¿en qué medida tenemos claro el perfil del turista, tanto del que nos visita como del que quisiéramos atraer?; ¿sabemos por qué no vienen quienes desearíamos que  lo hicieran, o por qué no gastan más o están más tiempo quienes vienen?

Esto es lo que significa la gobernanza (en un sentido estratégico) del destino, para lo cual es imprescindible contar con un ente gestor de amplio espectro, donde todos los grupos de interés estén representados y donde se tejan complicidades y, a ser posible, consensos desde una lógica de toma de decisiones basada en el análisis de los datos. En definitiva, este es el sustento de la transición hacia lo que se conoce como un destino turístico inteligente, con una gobernanza apoyada en los pilares de la tecnología, la innovación, la sostenibilidad y la accesibilidad.

El ciudadano común que suscribe espera, quizás ilusoriamente, recibir la contestación de los imaginarios “Reyes Magos” a quienes se dirigen estas cartas, en sus programas electorales y/o durante la campaña electoral. Las preguntas están servidas: veremos cuáles son las respuestas, si las hay. No seré el único con estas inquietudes, digo yo…

Quedamos emplazados para la parte tercera de esta serie.

P.D.: La carta I puede encontrarse en: 

https://alfonsovargassanchez.blogspot.com/2023/01/elecciones-municipales-2023-carta-los.html

(Post nº 439 en este blog)


viernes, 3 de febrero de 2023

PRESENTACIÓN DE LA REVISTA "ALTERNATIVAS ECONÓMICAS"

Reproduzco seguidamente el texto que, como académico de número de la Academia Andaluza de Ciencia Regional, remití como contribución al acto, celebrado hoy, de presentación de la revista "ALTERNATIVAS ECONÓMICAS" en la sede de la referida Academia.

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Con mucho gusto recojo la invitación del Presidente de la Academia Andaluza de Ciencia Regional a contribuir, con una breve nota, en este acto de presentación de la Revista “Alternativas Económicas”.

Las revistas, como la que hoy nos convoca, son medios para dar a conocer, de una manera u otra (luego me referiré a ello), los resultados de la investigación científica.

Mi vida como investigador universitario dentro del campo de la economía empresarial, que ya se alarga 37 años, ha tenido dos grandes etapas, con duraciones parecidas, casi mitad-mitad: la primera se centró en la empresa cooperativa, como manifestación de la llamada Economía Social o Tercer Sector, ese que pretende llenar el hueco que ni el sector privado ni el público logran cubrir; la segunda (en la que aún persevero con una preocupación creciente por sus implicaciones sociales) ha sido el turismo, en su doble vertiente de empresas y destinos. Las necesidades de las instituciones en las que prestamos nuestros servicios, las circunstancias en general, vienen a marcar estos cambios de rumbo, aunque en mi caso esa primera etapa nunca se cerró del todo, pues quedó abierta, aunque fuera en un segundo plano, a otras manifestaciones de las empresas de participación (no solamente las sociedades cooperativas del sector agroalimentario, en las que me había enfocado).

No es de extrañar, por tanto, que una revista que se gestiona a través de la figura societaria de una cooperativa de trabajo asociado y que tiene a la Economía Social como uno de sus temas centrales despierte mi interés y simpatía.

No obstante, la cuestión no está en las simpatías o no, en la proximidad a las temáticas que se abordan o no y a su línea editorial, sino en la legitimidad que aporta la pluralidad, la independencia y la reflexión e incluso crítica constructiva, así como en algo muy importante que siempre eché en falta, y en lo que, en general, las universidades españolas, a mi juicio, han avanzado poco (a esto me refería antes cuando aludí a las maneras de comunicar lo que investigamos): la capacidad de hacer transferencia de los resultados de la investigación científica de forma que los mismos puedan llegar a los agentes sociales y al ciudadano común de forma comprensible y potencialmente útil para ellos. Se trata, en suma, de generar un retorno social, del que a menudo estamos huérfanos: he aquí un nicho de mercado a nivel de la ciencia económica, que tanto afecta a nuestras vidas cotidianas, sin excepciones. El retorno académico, por sí sólo, no es suficiente. Y es aquí donde estimo que “Alternativas Económicas”, que pronto cumplirá diez años, está y seguirá haciendo una contribución relevante, soportada en los pilares antedichos y haciendo un esfuerzo por aplicar un lenguaje, una pedagogía, compatible con el rigor de sus publicaciones.

Gracias, pues, por esta oportunidad. Como me enseñaron mis maestros, en economía, como en otros órdenes de la vida, los valores están ahí no para imponerlos, sino para que cada quien los elija libremente; eso sí, desde la información contrastada y huyendo del pensamiento único. Reciban mis felicitaciones y mis mejores deseos cara al tiempo tan fascinante como desafiante que la humanidad habrá de encarar en los próximos años: serán, inexorablemente, tiempos de cambios profundos, donde los medios reflexivos y críticos jugarán un papel de relieve.


(Post nº 438 en este blog)